Mañana Campestre

Compartir!

“Yiyo” Fiezzi está tranquilo y sonríe. El viernes 20 de junio, cuando el día se moría, recibió una propuesta vía telefónica: “¿Qué te parece si nos das una mano para armar un lugar para pasar unos videos a propósito del tema de las retenciones?”. Ni lerdo ni perezoso, José Luis “Yiyo” Fiezzi, un próspero empresario de artículos de “camping” (Almar Eventos S.R.L.) de la zona de Quilmes y cercano a la política de la mano de Aldo Rico, se dio una vuelta por la Plaza de los Dos Congresos y ofreció sus servicios a Marcelo Mallo, mano derecha de Rudy Ulloa Igor –el famoso chofer de Néstor Kirchner y pope de los medios de comunicación en Santa Cruz-. De “La Cámpora” a “Movimiento Evita”, distintas agrupaciones contrataron los servicios de “Yiyo” abonando entre 4000 y 8000 pesos semanales por carpa.

El toro luce reluciente. Se lo nota enojado, pronto a entrar en combate. Le pusieron Alfredito y hasta tiene un mail y unos cuernos más grandes que la calesita infantil que descansa olvidada detrás del campamento de los hombres del interior del país. “Esto es un circo” grita un jubilado enfurecido. Clemente Cancela, cronista de CQC, ofrece distintos alimentos en una bandeja a los manifestantes kirchneristas. Las mujeres y los pequeños se sacan fotos con sus celulares sonriendo junto al hombre de traje negro y nariz prominente: “Clemente es una estrella del programa”, grita una mujer desaforada que a penas sabe por qué razón se encuentra allí: “Hablá con los dirigentes”. “Si hablo con periodistas, no me pagan lo que me dijeron”. En el espacio público se dirime y se demuestra las distintas fuerzas. Aún está latente la imagen de la llegada de Luis D´Elia a la Plaza de Mayo desalojándola de caceroles a como de lugar.

El gobierno de Mauricio Macri intentó utilizar la fuerza pública para desalojar a las carpas kirchneristas de la plaza. No tuvo respuesta ni tampoco resultó convincente su reclamo. Los cientos de cartoneros desalojados a las piñas hace pocos meses, en Barrancas de Belgrano, fueron testigos del uso de la fuerza pública, a pesar de no contar con la autorización judicial correspondiente para utilizarla. ¿Hay ciudadanos de primera, otros intocables y, por último, otros que hay que esconder? Cientos de niños son echados y golpeados por dormir en veredas públicas, plazas o puertas de luminosos bingos. Luis de Balvanera sufrió varias golpizas en el último año por instalarse con su mochila y un pequeño colchón en las cercanías a un bingo de ese barrio capitalino. Aún sus moretones lucen negros.

Según el Ministerio de Espacio Público sólo se podrán solicitar permisos para utilizar el espacio público para realizar actividades deportivas, musicales, de promoción turística, fomento cultural y social, actividades de promoción de conciencia del medio ambiente, actos políticos y de carácter cívico, actividades públicas de cultos religiosos y otras sin especificar. Luego de realizado el trámite en el ministerio se podrá disponer de calles y avenidas abonando un “timbrado” de 15 pesos con 10 días de anterioridad al acto u evento. ¿Entra en esta categoría el camping frente al Congreso? No. En ese caso, el manifestante deberá o debería haberse dirigido a la Dirección General de Ordenamiento del Espacio Público, situada en Carlos Pelegrini 291 piso 5º, diez días antes, y también, haber abonado los 15 pesitos de forma puntual y efectiva. Eso sí, el solicitante deberá avisar los horarios de ocupación, los tiempos, los contenidos y finalidades del evento y/o actividad, equipos de sonido y auspicios –en caso de contar con ellos-, un croquis del lugar, la convocatorio –el número- de gente prevista a presenciar el acto, un DNI y autorizaciones anteriores obtenidas o no.

¡Atención! ¿Qué pasa si alguien sufre un accidente? ¿Qué sucede si se cae una farola sobre la cabeza de un manifestante? ¿Quién paga el mantenimiento del “verde césped” de los tiempos de Algelito Labruna –jugador de River Plate de los ´40 famoso por esa frase-? “El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no responde por materiales, traslados, personal o energía eléctrica para desarrollar el programa de actividades propuesto… Una vez aprobada la solicitud, el solicitante y/o responsable autorizado será convocado…para retirar la autorización y firmar un Acta de Compromiso por la que se asume el carácter de garante del predio solicitado, el que deberá ser restituido a la hora fijada, con el equipo desmantelado, limpio y sin daños.” ¿Alguien cumple esto? Según el propio gobierno de la ciudad, ineficiente para hacer cumplir las normas y para cuidar el espacio público, los arreglos en Plaza de Mayo y en Plaza de los Dos Congresos saldrán 70.000 pesos aproximadamente. Dañar el patrimonio urbano es un delito castigado por la Justicia (no confundir con “faltas administrativas”). ¿Se cumple?

“Yiyo” está preocupado en otras cuestiones. Hace números y cuentas. Los muchachos kirchneristas están al día. “No me interesa quién paga ni de dónde sale la plata, yo cobro, presto un servicio, allá ellos”. Aquel mismo empresario (o personaje para sus críticos) que instaló carpas de urgencia cuando la “Villa Cartón” se prendió fuego hace algunos años o el que dirige una prestigiosa fm barrial de Quilmes es uno de los pocos ganadores de esta película. ¿Film cómico o trágico? Vermut con papas fritas y ¡¡¡Good Show!!! Hay cinta para rato.

* Alerta Militante

Compartir!

Comentarios

Comentarios