18/04/2024

"EL SUPERÁVIT FISCAL ES SOBERANÍA"

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En exclusiva para Alerta Militante, uno de los funcionarios más importantes del Banco Central.

Candidato a vicepresidente Julio Cobos, Gobernador de la Provincia de Mendoza

Miguel Angel Pesce, Vicepresidente del Banco Central de la República Argentina

LG: En un momento en que se da una gran polémica en torno a los precios que marca el Indec y la realidad y en que el presidente del Banco Central, Martín Redrado, se refirió al tema cuestionando a ese organismo ¿Cuál es su opinión sobre la inflación y los indicadores que difunde el gobierno nacional?

Pesce: “Las oportunidades para corregir esos desfasajes de los indicadores de la inflación se dan ahora que hay una nueva respuesta sobre consumo en Capital y Gran Buenos Aires que permitirían realizar esas correcciones. Esto tiene que hacerse con el mayor rigor técnico posible pues aquí la que habla es la ciencia estadística y la ciencia económica –o sea que no hay opiniones políticas al respecto- hay que tratar de construir un índice que exprese la evolución de los precios de la canasta salarial, de los sectores con menores ingresos en nuestro país y de la canasta promedio de consumo del área metropolitana que son todos elementos distintos. Cuando uno ve el arsenal de indicadores que utiliza la Reserva Federal para entender la inflación de los Estados Unidos, demuestra que no alcanza con un solo índice pues construyen varios índices en los productos que tienen precios con gran volatilidad o productos que están marcados por shocks de demanda y los aíslan de la evolución de índices de precios en general. Creo que en nuestro país se da la oportunidad de llevar adelante esta tarea y creo que tiene que hacerla el INDEC con el mejor criterio científico posible.

¿Cómo observa el futuro de la economía argentina luego de las elecciones de octubre, y mi pregunta se relaciona con el futuro de la economía internacional con los augurios de crisis con proporción planetaria?

“Bueno. Lo que uno ve en esta turbulencia internacional es que la economía argentina no ha sido afectada como en otras ocasiones y sino pensemos en cómo nos había afectado la crisis del tequila o la crisis rusa años atrás. Creo que esto tiene que ver con dos elementos: 1) un cambio en el contexto internacional y 2) por un cambio de políticas que se basa en un cambio estructural del modelo económico. Hablando de las condiciones internacionales lo que uno observa es que, ya el crecimiento global, no descansa en una superpotencia como Estados Unidos sino que descansa también en el crecimiento de grandes países en vías de desarrollo y/o periféricos como son China, India, Rusia o el gigante que tenemos de vecino: Brasil. Lo que uno ve en esta turbulencia es que no afectó los precios de los productos alimenticios que exporta la Argentina, al contrario, hemos tenido una mejora de los precios de esos productos y tampoco ha afectado el precio del petróleo que se mantiene en niveles, verdaderamente, muy altos. India y China seguirán creciendo a tasas importantes, y seguirán incorporando población a la mejora alimentaria, lo que garantiza niveles de precios para nuestros alimentos importantes y, también, la posibilidad, de diversificar nuestras exportaciones industriales que, es la otra gran novedad de este proceso de crecimiento económico de estos últimos años en nuestro país. Por el lado del cambio de modelo regulatorio relacionado con la economía, nos encontramos ahora con un Estado que puede hacer política monetaria que tiene un mercado cambiario propio, por un país que se defiende de entradas de capitales de corto plazo y esto ha evitado que ingresaran masivamente capitales en las etapas de auge y, ahora, que egresen de la misma manera esos capitales del país, abruptamente. Entonces, para sintetizar, creo que el nuevo modelo ha mostrado sus virtudes en una situación de stress como es esta turbulencia internacional. En ese sentido, que el gobierno nacional tenga superávit fiscal y que los bancos y el sistema financiero sean sólidos y sanos, ha contribuido, también, a que la turbulencia internacional no afectara a la economía argentina como en las crisis de los años noventa”.

 

Sin embargo, hay una sensación en el país de que el peso pierde su valor día a día. Por ejemplo, ya no llama la atención las colas para comprar dólares en la city porteña, práctica que parecía desterrada de la economía argentina. Entonces ¿cómo se mantiene el valor del peso?

“Permítame ampliar su pregunta a una cuestión más trascendente: ¿cuál es el principal problema que tiene la economía argentina? Lamentablemente, ese principal problema, sigue siendo la pobreza y la indigencia. Este es un país que no está acostumbrado a tener 30% de pobreza y 10% de indigencia. Que el 10% de la población se encuentre debajo de la línea de indigencia, quiere decir que el 10% de la población argentina no recibe los ingresos como para pagar la canasta básica de alimentos. La desocupación que ya está en menos del 10%, igual se mantiene en niveles inusualmente altos para nuestro país, que antes de los años ´90, nunca había superado el 4%. Nuestro país cultural y políticamente no soporta estos niveles de pobreza y esto hay que solucionarlo porque sino la Argentina no alcanza la suficiente estabilidad social como para iniciar un proceso de crecimiento sostenido. La única manera de solucionar este problema de fondo es generando empleo y mejorando los salarios. No hay otra forma. Mucho se hizo en este sentido. En el peor momento de la crisis llegamos a tener 60% de pobreza, 20% de indigencia y 20% de desocupación. Hoy todos estos indicadores se han reducido a la mitad”.

 

¿Por qué se redujeron?

“Porque venimos creciendo fuertemente. Pero la Argentina, todavía necesita crecer de la manera en que lo viene haciendo, al menos por un año más, en la búsqueda de alcanzar niveles de indicadores sociales tolerables para encauzar un proceso de crecimiento sostenido. El nivel de salario real se define en dos lugares: en la discusión paritaria de trabajadores y empresarios; y en la capacidad productiva que tiene la economía de proveer los bienes que consumen los asalariados. Creo que estamos en una etapa en la que es necesario expandir esos sectores de la producción. Cuando hablamos con las empresas que producen los bienes para los trabajadores, para los sectores medios y obreros de la sociedad, con lo que nos encontramos es que ellos no dan a vasto y que están teniendo que encarar procesos de inversión muy importantes. Esto es, a mí entender, la buena noticia y es la manera de solucionar de fondo el problema de la pobreza y, combatirla, trae aparejado los cambios de precio relativos que está habiendo en la economía”.

 

Algunos analistas afirman que durante el próximo gobierno de Cristina Kirchner habrá un giro a la derecha, al conservadurismo económico dada la coyuntura internacional, ¿qué cree usted? ¿Piensa que se viene un tarifazo en los servicios públicos?

 

(Pesce se toma unos segundos para responder la pregunta y arremete). “Creo que tenemos que abandonar algunos clichés cuando se analiza la política económica. Lo que hemos aprendido durante estos años es que es necesario que el Estado tenga superávit fiscal porque en el superávit fiscal está su soberanía. Si el Estado vuelve a caer en un proceso de déficit crónico y de endeudamiento el presidente deja de mandar y empiezan a mandar los que nos prestan plata para que tenga sustentabilidad el modelo económico así que creo que el superávit fiscal es un elemento sustancial de cualquier política nacional y a favor de los sectores populares de nuestro país. La crisis económica, hablábamos antes de los indicadores de pobreza e indigencia, fue muy fuerte y en esas condiciones no podíamos exponer a la población a los niveles tarifarios que indicarían la posibilidad de que los proveedores de servicios públicos puedan cubrir sus costos y tener excedentes para generación de ganancias y de nuevas inversiones. Yo creo que ha medida que la pobreza vaya disminuyendo, lo mismo que la desocupación, estos sectores que son deficitarios van a poder cubrir con tarifas sus costos y sus nuevas inversiones. Creo que a esto apunta el gobierno. El asunto es que no hay que hacerlo ni abruptamente ni en etapas en que todavía las heridas de la crisis social no se encuentren cicatrizadas porque esto provocaría nuevamente una situación de ruptura social que ninguno de nosotros quiere. Ahora, me parece, que lo que el gobierno está planteando es un superávit fiscal, la búsqueda de un sistema financiero sólido y sano, no es una política ortodoxa sino defender los pilares que hacen a la soberanía del Estado sobre los procesos económicos”. 

 

* Redacción Alerta Militante

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