MERCADO NEW AGE

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El Mercado de San Telmo se renueva con puestos de cocina gourmet de diferentes partes del mundo.

El Mercado de San Telmo se renueva con puestos de cocina gourmet de diferentes partes del mundo. Los más osados aseguran que las innovaciones tienen como modelo “La Boquería” ubicada en la rambla de Barcelona o el “Borough Market” situado en la rivera londinense del Támesis; los menos sofisticados lo comparan con el Mercado del Puerto montevideano o el Mercado Central de Santiago de Chile. Lo cierto es que un puñado de locales de venta frutas y verduras, una pollería, tres carnicerías, una almacén, entre otros puestos tradicionales, conviven por lo menos desde hace una década con ferias americanas, venta de antigüedades y en el último tiempo se sumaron casi una veintena de pequeños restaurantes, vinerías y hasta una cafetería cool.

El edificio que fue proyectado por el ingeniero-arquitecto Juan Antonio Buschiazzo data de 1897. Los vecinos más memoriosos y por supuesto longevos, recuerdan relatos de sus padres y abuelos que aseguraban que por el portón de Carlos Calvo entraban las jaulas con pollos vivos que una vez elegidos por el cliente, eran descogotados y desplumados, en donde hasta hace unos años estaban ubicadas las piletas, a metros de la mencionada entrada. Eran otros tiempos y desde aquel entonces a la fecha se produjeron diferentes cambios. 

La vecina feria de San Telmo (Plaza Dorrego) creada en 1970 por el arquitecto José María Peña, afianzó en el barrio la comercialización de antigüedades. El Mercado no fue ajeno, por el contrario, en ese entonces se instalaron decenas de pequeños anticuarios. La relación con los tradicionales puesteros de frutas, verduras, carnes, etc. también tuvo sus idas y vueltas y por supuesto señalamientos de muchos vecinos acerca de la desnaturalización del mercado en cuestión. Pero con el correr de los años se acomodaron los melones y parece que hubo lugar para todos los rubros. También alteró la tradicional función la instalación de Ferias Itinerantes de abastecimiento barrial del Gobierno porteño. En las FIIS los vecinos tienen otra alternativa y para la compra de frutas y verduras, productos de almacén, de panadería, de pescadería y de tienda.

Los pequeños “resto” de comida internacional pueden gustar o no pero ya son una realidad. La polémica siempre está a la orden y en ese sentido están los que se oponen porque “desnaturaliza” la esencia del sitio y no falta quienes lo entienden como una mejora.

“Había que adaptarse a las nuevas tendencias y empezamos a mirar qué estaba pasando en otros mercados del mundo” aseguró Desireé Delait, en entrevista con Perfil. Esta joven diseñadora nacida en México, es hija de la propietaria y administradora del mercado que adquirió en 1978.

Un rápido repaso de las ofertas de comidas internacionales debe mencionar a Merci (panadería francesa), The Market Burguer (hamburguesas) Saigón (cocina vietnamita), Je suis Raclette (cocina callejera suiza) Chelvíe (Medio Oriente), Un, Dos, Crêpes (Francia) De Lucía (tapas españolas) y Tierra Mendocina, la nueva vinoteca ubicada en el local 41. Los fish & chips del bar australiano Downunder, Churretería, con los clásicos churros de chocolate y dulce de leche y el precursor Coffee Town, enel centro del establecimiento donde es posible beber cafés de Colombia, Etiopía, la India o Sumatra, entre otras procedencias.

Quizás una de las diferencia más importantes con el mismo tipo de emprendimientos en Latinoamérica es que en estos últimos se expone productos y cocina del país, en cambió en la versión santelmina se exhibe una variopinta propuesta gastronómica que recorre diversas geografías que van mucho más allá de nuestras fronteras.

Los días de semana salvo en los horarios picos (mediodía o la tarde noche) el mercado solía lucir bastante vacío, en cambio por las tardes se pueden observar a cientos turistas que aprovechan este novedoso patio de comidas. Los que ven el vaso medio lleno de estas innovaciones aducen que el puestero tradicional puede levantar alguna venta de los visitantes y además cubrir con sus productos las necesidades de los comercios gastronómicos. Por el contrario los detractores denuncian esta iniciativa que colaboraría con los procesos de gentrificación en la zona, que entre otras cosas encarece el alquiler de los locales y por ellos algunos cerraron y otros decidieron directamente mudarse.

El 6 de abril pasado se organizó un Festival cultural y gastronómico con presentaciones en vivo de Orquestas de tango, milonga, y hasta una feria de vinos. No se registran antecedentes de una iniciativa de estas características en el tradicional mercado santelmino. En donde se combinaron actividades y servicios gratuitos, con otros arancelados. Además el inusual horario de cierre que será las 2 am, que solo sucede durante la jornada de la Noche de los Museos, organizado por el Gobierno porteño. Hasta ahora es un prueba piloto, pero no se descarta que se otra de las posibles transformaciones en este edificio emblemático del barrio.- 

El Mercado de San Telmo fue declarado Monumento Histórico Nacional en el año 2000. La Ley  27103 de Monumentos y Lugares Históricos establece que los bienes protegidos en los términos de esta ley no podrán ser vendidos, ni gravados ni enajenados por cualquier título o acto, ni modificado su estatus jurídico, sin la intervención previa de la Comisión Nacional.

Gentrificación: Concepto que da cuenta del proceso de transformación de áreas urbanas deprimidas subexplotadas comercialmente (en este caso el Mercado) , que tras recibir fuertes inversiones, privadas o públicas, comienzan a atraer vecinos de alto poder adquisitivo, provocando un aumento del valor del precio de los alquileres que desplaza a los residentes preexistentes (en este caso los puesteros tradicionales).


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