“FELIZ CUMPLE GUEBARA BAR”

Compartir!

“Abrí en 1994 a los 22 años. Buenos Aires tenía intendente y dependía de un cuestionado Consejo Deliberante (hoy legislatura) y del gobierno nacional de turno.

San Telmo tenía como zona contrincante a Plaza Serrano y el Pasaje Bollini había sido cerrada por quejas de vecinos.

San Telmo tenía como mítico Pub al Balcón de la plaza y su límite de diversión nocturna terminaba en la calle Carlos Calvo. Yo soñaba con tener un bar al lado del balcón de la Plaza.

Un Pub al que tenías que subir una escalera para entrar y te encontrabas las paredes repletas de afiches de películas y mesas desperdigadas por el salón. Casi no se podía transitar entre ellas y sonaba mucho Rock. Era como estar en el cielo. Y cuando digo Cielo, me refiero a algo que escapa de los límites de alcance cotidiano. Lo que no podías tener en tu casa. Y eso era multitud y fiesta. Por que volumen tenía siempre.

En mi casa podía hacer fiestas. Hasta que un día mi vieja me dijo que venia mucha gente. Que por que no me alquilaba un lugar para hacerlas así estaba más cómodo. Y cómo estaba cansado de trabajar de algo que no me representaba y veía que mi vida estaba conectada con lo social y la música, empecé a ver esa posibilidad.

Le comente en la oficina a un amigo en situación similar y se prendió con la idea y con la colaboración de un hermano de la vida; cuándo apareció el local la adrenalina nos hizo presa y hoy estoy acá.

Pensaba que el local era la ex – La Davi. Hoy Akwaba. Los planes eran de armar un lugar casi multi espacio y cuándo lo visitamos y abrieron la persiana: El desaire! Era minúsculo! Pero el afán de independencia era más. Entonces dijimos que si y firmamos.

Los tres del arranque éramos Mariano Madueña Rubio, Jorge Ricobaldi y Mariano Denegris. Jorge hoy es Sociólogo y Mariano dirigente de los docentes, miembro de UTE.

Abrimos después de una pre inauguración el 8 de abril. Y el 30 de abril lo hicimos formalmente con papeles en orden y habilitación en trámite…

El CPU solamente porque el intendente Bouer había renunciado y no había firma en la ciudad. El bar abrió bajo el nombre de Zelig. Y poníamos como vedette la botella de litro. Algo que en ese momento no estaba bien visto. Era como muy popular.

Ninguno de los tres teníamos la menor idea de gastronomía. Recuerdo que fui a ver a Leonel, un amigo desde que nací, al Roxy  para que me diera una carta de tragos. Mi primer fernet con coca lo tome acá!

Y todo fue rodando de a poco.

Abrir un bar en San Telmo era para mi como ganar un Grand Slam en tenis, me rebotaba esa frase de Guillermo Vilas que el tenis era cosa para gladiadores y yo que lo practicaba de chico sentía que el bar era mi raqueta.

Creía que con un espacio así se podían hacer muchas cosas. Soñaba con la cultura de la ciudad. Soñaba a jugar que tenía Cemento y el Parakultural. Que podíamos ayudar al recambio de todo! Ja!

En 1994 hacia dos años que se había juntado Seru Giran, 12 de Malvinas, 11 de la vuelta de la democracia, 1 año del primer disco de Suede, Los piojos no eran conocidos, Tinelli había vencido a Pergolini, Terragno decía que la convertibilidad había cumplido su ciclo, empezaba la debacle, había fiesta menemista, la ciudad de Bs As iba a ser autónoma, no teníamos Internet.

En esa época uno hacia instalaciones escenografitas en los bares como hecho artístico sin miedos. La gente bailaba en los bares. Se publicitaban las fiestas como algo normal. De  hecho, hice varias.

Una vez vino uno a decirnos que era amigo de tal y que si quería nos cerraba el bar. Fue la primer amenaza importante. A mariano lo instó a que si quería lo mataba sin cuchillo y sin revolver. Le iba a morder el cogote y le iba a chupar toda la sangre! DANGER!!!!! SAN TELMO ERA UN PELIGRO!!!!

Así paso ese año inicial, poníamos los Redondos y todo lo que hoy no quiero hacer sonar… Como cambian las cosas.

Una noche entraron los músicos de Bersuit. Casi me desmayo. Cuánto pogo hice en sus recitales en Cemento, el Arlequines, Arpegios, Babilonia!!!!!

San Telmo era estar jugando en primera. Yo que vivía en Parque Patricios, llegar al barrio era más que un regalo de la vida. El barrio mas soñado. El que salía en los titulares de policiales y las casas tomadas. Donde los taxis no paraban así nomás.

Pero la energía y la historia eran un bien propio indiscutible del lugar en donde daba mis primeros pasos.

Y llegamos a octubre del 94. Jorge se va… y sentí que era el principio de un posible final. Y Mariano estaba en crisis de pareja. Nooooooo!!!!!!!!

Y ahí apareció nuevamente Leonel, esta vez no con una carta de tragos. Quería refundar el bar. Se nos había ido de las manos. Y acepte.

Y en diciembre vino el recambio.  Y un día 10 cambiamos el nombre por Guebara. Pero esa es otra historia.

Hoy puedo decir que viví con todos los condimentos sentimentales. Los discos me daban de comer. El bar me dio amigos y ahijados. Música y todo.

Me encantaría hacer una fiesta como antes. Pero la ciudad no es la misma.

En 1994 cuándo sabia que se venia la autonomía de la ciudad, soñábamos que el poder era de los porteños. Que la libertad seria moneda corriente y que íbamos tener una ciudad justa.

Hoy eso no pasa eso. Nunca la vi tan mal. Los bares son cerrados por una ley de capacidad impracticable. UNA PERSONA CADA TRES METROS CUADRADOS!!!!

Entonces ahora los años que pasan en vez de ser una estación, pasan  a ser un momento mas de la resistencia.

Sueño con que esto cambie, mientras trabajo. Sigo abriendo el bar para que la música sea lo principal, para que la gente se conozca y se mezcle.

Les aseguro que por más tragos amargos que tome, sigo estando feliz de saber que Buenos Aires tiene un lugar para que los amigos brinden.

Me gustaría una fiesta recibiendo a todos. Quizás más adelante se pueda.

Hoy solo se trata de vivir, lo más feliz… esa es la historia.”

 

GRACIAS A TODOS.

Mariano Madueña

 

Compartir!

Comentarios

Comentarios