¿Mudanza o desalojo?

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El sábado 25 de julio por la noche, una cuadrilla del gobierno porteño intentó y consiguió al menos parcialmente mudar el mobiliario de la Escuela Taller del Casco Histórico.

Vecinos publicaron en redes sociales imágenes del inusual operativo nocturno, y se comunicaron con la policía por la posible “comisión de delitos.” Finalmente intervino la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 39, a cargo del Dr. Gonzalo Viña, quien ordenó suspender la mudanza.

En abril de 2014, AM publicó una nota que comenzaba con el siguiente párrafo “El gobierno de la Ciudad envió sendas intimaciones a vecinos y comercios para que desalojen un grupo de edificios ubicados en diferentes sectores de la avenida Paseo Colón para su posterior demolición. Se trata de un proyecto que prevé ensanchar la avenida para un nuevo trazado de carriles exclusivos para transporte público. La obra afectaría centros educativos que trabajan con población de niños en situación de calle, la Escuela Taller del Casco Histórico, una sede de la Asamblea de San Telmo donde funciona una escuela de Psicología Social y un Comedor Popular, el diario Ámbito Financiero y hasta el CCDTYE Club Atlético”. Pasaron más de 5 años y con la 1º etapa del proyecto finalizada (hasta Av Independencia) solo restan demoler u adaptar algunas edificaciones para confirmar la obra hasta el barrio de La Boca.

Cada edificio, institución, o propiedad privada es un tema a discutir y sus tutores debaten el  futuro de los predios con el Gobierno de la Ciudad. En esta nota repasaremos el conflicto planteado entre el Gobierno porteño y la comunidad educativa de la Escuela Taller del Casco Histórico (ETCH) patrocinadas por la Asociación Civil Observatorio del Derecho a la Ciudad (ODC).

Producto de la Pandemia se suspendieron muchas obras públicas en el ámbito de la ciudad, sin embargo la gestión encabezada por Horacio Rodríguez Larreta, por considerar menos compleja y onerosa continuaría con la segunda etapa de emplazamientos de carriles exclusivos para transporte público que significarían la extensión del Metrobus del Bajo (1,9 km) desde avenida Independencia, pasar por Almirante Brown, hasta la calle Wenceslao Villafañe en el barrio de La Boca.

La ampliación del “Metrobus del Bajo” requiere en opinión del ejecutivo la necesidad de demoler el edificio de Brasil al 200 (Paseo Colón). Sin embargo para la comunidad educativa de la ETCH no es necesaria ni la demolición, ni la mudanza del edificio donde los estudiantes se forman en artes y oficios orientados a la conservación y restauración de bienes. Entienden que a esa altura, la avenida es lo suficientemente ancha para que el sistema de carriles exclusivos de transporte público se implante de modo similar al realizado en sectores de la avenida 9 de Julio que no tienen paradas y por lo tanto necesitan menos extensión de calzada.

Se barajaron varias alternativas para mudar la ETCH. El último plan que parecía bastante avanzado, proyectaba trasladar la escuela a un taller a construir, cerca al Espacio Cultural del Sur, en avenida Caseros 1750 (Parque España). El plan generó voces en contra entre algunos alumnos y docentes de la institución, que esperaban que el traslado fuera dentro del casco histórico de la ciudad. Pero la Jueza Romina Tesone consideró que el proyecto del gobierno implicaba una intervención en un espacio público y, por ende, debía aprobarse en la Legislatura porteña. Por lo tanto, la autorización de la construcción de ese otro edificio más allá de algunas actuaciones administrativas (licitaciones, etc) aún no se confirmó en la realidad.

En octubre de 2019 la titular del juzgado N°1 en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad de Buenos Aires, Romina Tesone, hizo lugar al amparo presentado por el Observatorio del Derecho a la Ciudad (ODC), firmado además por algunos docentes y estudiantes del taller en cuestión. De esta manera la justicia porteña suspendió la demolición del edificio de la avenida Brasil al 200, o sea el sitio donde funciona la ETCH “hasta tanto se encuentre efectivamente disponible otra sede para ser utilizada a tales fines o se dicte sentencia de fondo, lo que ocurra primero»

El destino de la escuela que depende de la Dirección de Casco Histórico porteña (DGCH) repartición que optó por el traslado en forma provisoria al edificio de la calle Alsina 963, donde funcionaba el Archivo de Partituras de la Banda Sinfónica de la Ciudad y la Dirección de Música.

Jonatan Baldiviezo del Observatorio del Derecho a la Ciudad no tiene dudas: el GCABA intentó desalojar la Escuela Taller el 25 de julio “violando una sentencia judicial. El abogado promovió una acción de amparo contra el Gobierno porteño, entiende que se inició el traslado con una medida cautelar aún vigente. Baldiviezo asegura que quienes firmaron el recurso no fueron notificados, se refiere a su asociación y otras cuatro personas (alumnos del taller) que se sumaron al escrito. Si bien la mudanza comenzó el sábado aproximadamente a las 9:00 am, los tres camiones destinados para llevarse el mobiliario fue visto por los vecinos en la tarde noche, cuando se empezaron a viralizar las imágenes. Desde la cuenta de twitter de Casco Histórico Protege (Colectivo de vecinos involucrados en la protección del patrimonio urbanístico y cultural) se publicó: “AHORA! Sábado 21.20 hs en plena cuarentena y con una Cautelar en vigencia, Cultura del GCBA vaciando la Escuela Taller del Casco Histórico”

Fuentes de la DGCH aseguran que la mudanza en cuestión se realizó en la fecha que previó la Ciudad para la reapertura de actividades (fines de semana a partir del 25/7) El operativo comenzó a las 9:00 am y se trabajo todo el día, por ello le restan importancia y consideran infundadas las críticas de aquellos que sostienen que se hizo a “escondidas y de noche”. Por otra parte sostienen que notificaron a los docentes de la Escuela Taller por e-mail y que el destino donde fueron a parar mobiliario, herramientas fue acordado previamente. Sin embargo, Baldiviezo asegura que no fue notificado y lo que sería más grave aún, tampoco fue informada la Jueza que interviene en la causa.

Legisladores del Bloque Frente de Todos presentaron un proyecto de ley en la Legislatura porteña, para declarar como «bien integrante del Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires en los términos del artículo 4º, incisosb) monumentos j) Expresiones y Manifestaciones Intangibles, de la Ley N° 1.227 a la Escuela Taller del Casco Histórico sita en la calle Brasil N° 200» Firmaron el texto: Matías Barroetaveña, María Bielli, Lucía Campora, Ofelia Fernández, Claudio Morresi, María Rosa Muiños, Claudia Neira, Roberto Santiago, Leandro Santoro, Manuel Socías y Laura Velazco.

Si bien el amparo suspende obras de demolición de la sede, no menciona la imposibilidad de mudanzas. En ese sentido para la ciudad esto último es necesario para que una vez habilitada la posibilidad de dictar clases, se pueda dar continuidad al ciclo lectivo.

En una inspección realizada semanas antes del estallido del Covid 19 en nuestro país, la jueza Tesone consideró que el edificio de la calle Alsina 963, no contemplaba los requerimientos mínimos para comenzar a funcionar como escuela taller. Fuentes de la Ciudad indicaron que están trabajando para adecuar el lugar que mencionan como transitorio hasta tanto pueda ser ejecutado el destino final, que insisten sería en el Parque España.

En su fallo, la magistrada subrayó que «frente a la falta de certezas en cuanto a la disponibilidad efectiva de un inmueble en condiciones de albergar a la Escuela Taller del Casco Histórico durante el ciclo 2020 y sin perjuicio de lo que corresponda decidir en caso de aportarse nuevos elementos o de producirse avances en la consecución de un nuevo espacio de estudio, es claro que la demolición del edifico de la avenida Brasil 200 podría importar un perjuicio irreparable». Por lo tanto, concluyó que «el mantenimiento del establecimiento actual se presenta como la única alternativa válida y viable para asegurar las clases».

Cuando se viralizaron las imágenes de una cuadrilla de empleados porteños subiendo cajas en tres camiones, los abogados del ODC no dudaron en acercarse a la escuela. Actuaron con celeridad y logaron la atención de la justicia suspendió el operativo. Además se presentó en el lugar la juntista de la Comuna 1, Luciana Grossi (Frente de Todos) quién solicitó una consigna policial para garantizar la protección del edificio.

¿La Jueza estaba al tanto de la mudanza? ¿El Gobierno porteño notificó a la Justicia y a la parte demandante la decisión de efectivizar el traslado el último sábado de julio? ¿Los funcionarios de la ciudad actuaron con la celeridad típica de quienes apelan al hecho consumado? ¿La sede de la calle Alsina puede albergar una escuela-taller de estas características en el medio del macrocentro porteño donde a metros de lugar residen familias? ¿La justicia, exigirá que devuelvan el mobiliario al edificio de Brasil 200? ¿El Observatorio de la Ciudad demandará a los funcionarios porteños que participaron del operativo? Todos estos interrogantes comenzarán a saldarse cuando las partes en litigio mantengan una reunión con la Jueza Romina Tesone, con modalidad virtual el lunes 3 de agosto.

Las juntistas de la Comuna 1, Luciana Grossi y Sofía González (Bloque Frente de Todos) presentaron un escrito en el Ministerio Público Fiscal, solicitando una consigna policial permanente en la Escuela Taller Casco Histórico, «a fin de evitar que el GCBA intente vaciarla, para luego poder realizar –también de manera subrepticia- la demolición de la escuela» Así mismo solicitaron que se informe al Juzgado N°1 en lo Contencioso Administrativo y Tributario acerca de los hechos acaecidos el sábado pasado en horas de la noche.
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