Monumento del olvido nacional

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La colonial construcción de Humberto 1° 378 donde funcionaba el “Museo Penintenciario” es utilizada para diferentes actividades institucionales y artísticas. Por Matías Diez

El 4 de Diciembre de 1980 se inaugura en el predio el «Museo Penitenciario Argentino Antonio Ballvé» (Humberto 1° 378) Fue bautizado con ese nombre en homenaje a quien fuera Director Penitenciario Nacional entre 1904 y 1909. Durante su gestión se eliminó el «régimen del silencio», el reglamento de las clasificaciones de conducta, los premios y las sanciones a los presos. Desde mediados del 2011, por decisión del Poder Ejecutivo Nacional, el edificio fue cedido a la «Fundación Mercedes Sosa para la Cultura».

En septiembre de 2015, se realiza una nueva cesión del predio, siendo en esta oportunidad el beneficiario la Escuela del Servicio de Justicia, (dependiente del Ministerio Público Fiscal) para el uso del primer piso del predio.

Actualmente el museo se encuentra cerrado en estado de notorio abandono desde 2012. La única manera de ingresar al predio es participando de alguna de las actividades que desarrollen los beneficiarios de las cesiones. Los horarios de las mismas son publicadas en la web de la Escuela del Servicio de Justicia www.escueladejusticia.com.ar y en la cuenta de www.facebook.com/FundacionMercedesSosa.

La Escuela fue creada durante la gestión de la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner, por resolución conjunta de la Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbo y la Defensora General de la Nación, Stella Maris Martínez con la misión de constituir un espacio académico con «programas de capacitación de alta calidad y actualización permanente, atendiendo a las funciones específicas que cada integrante cumple en el servicio de administración de justicia».

La Fundación Mercedes Sosa utiliza el predio desde el 5 de julio de 2011. Se trata de una institución cultural sin fines de lucro que «busca preservar y difundir el patrimonio artístico de  Mercedes Sosa; con el fin de promover y desarrollar la cultura latinoamericana en las actuales y nuevas generaciones de Argentina y del resto del mundo, a través de la multiplicidad de actividades culturales que brinda». Entre los programas ofrecidos podemos mencionar el Espacio Mercedes Sosa: Muestras permanentes e itinerantes, visitas guiadas-educativas, turismo cultural, ciclo de homenajes, publicaciones (material discográfico y editorial); el Centro Cultural Mercedes Sosa: Peña Folclórica “Mercedes Sosa”, con recitales de artistas referentes y nuevos talentos de la cultura folclórica argentina y latinoamericana y talleres artísticos. Estas actividades se desarrollan en el patio central que posee el edificio, y muchas veces con la venta de comidas regionales (empanadas, vino, etc)

La situación actual del edificio y su funcionamiento no es la ideal, más teniendo en cuenta dos normas que brindan privilegios de protección y preservación sobre la construcción: La Ley 449/2000 GCBA, prevé la protección histórica de edificios de manera cautelar e integral del Ex –Asilo Correccional de Mujeres; y la Ley 27.103 (Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos)

Fuentes de la CNMLyBH aseguran que estas actividades gratuitas y pagas, no son correctamente controladas, y ponen particular acento en el ingreso de cantidad de personas, la falta de estudios de impacto sonoro, la restricción y cuidado de los objetos, conservación y cuidado del edificio en cuestión. En las imágenes que ilustran esta nota se puede observar que en la entrada ya no existe el cartel colgante de lona azul que señalaba la entrada al Museo Penitenciario Nacional, ni el característico cartel turístico (informativo) en tres idiomas del GCABA. Lo único que identifica al lugar es una vieja placa de mármol desgastada. El edificio además, alberga una construcción típicamente colonial, de las pocas que continúan en pie en Buenos Aires y donde transcurrió gran parte de la historia de esta ciudad desde el siglo XVIII. 

«Que es deber de los poderes públicos propender a la conservación de los edificios cuya antigüedad y estilo marcan los rasgos de una etapa que tiende a desaparecer en la historia de la ciudad» fundamentó a principios de la década de los 80´la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, (según decreto 1034) para que sea declarado Monumento Histórico Nacional el sitio donde alguna vez funcionó la «Capilla de Ejercicios Espirituales y Colegio Nuestra Señora de Belén» en la calle Humberto I° 378. –


A lo largo de los años el Asilo Correccional de Mujeres albergó mujeres públicas como la escritora e intelectual Victoria Ocampo, detenida por razones políticas en el año 1953.-

Casa Religiosa, Hospital y Cárcel… Proyectado en el año 1734 por el arquitecto jesuita Andrés Blanqui, las obras fueron iniciadas un año después en los terrenos cedidos por el Cabildo de Buenos Aires, ubicado en los «Altos de Sur» y linderos a la Iglesia Nuestra Señora de Belén (Humberto 1° 340) Una construcción colonial, con detalles característicos de época, cuya última etapa quedó a cargo del arquitecto Antonio Masella (también trabajó en la remodelación de la Catedral Metropolitana) En la edificación se encuentra incluida la capilla Nuestra Señora del Carmen, integrada por dos grandes arcos y un recinto central de planta cuadrada que da cuenta de una magnifica construcción. Finalizada las obras en 1760, queda inaugurado como «Casa de retiros espirituales de la compañía de Jesús» o «La residencia».

Uno de los acontecimientos con mayor trascendencia histórica ocurrió en el año 1767, cuando por orden del Rey Carlos III de Borbón, fueron expulsados todos los jesuitas de Buenos Aires sirviendo sus habitaciones como prisión para los propios religiosos. Deportados los jesuitas, el sitio funcionó como depósito y cuartel, hasta que en el año 1795 fue transferido a los «Padres Betlehemitas» para fundar un hospital, y luego diversos destinos como la «Casa de meretrices y mujeres abandonadas».

En el año 1822, por decreto del ministro Bernardino Rivadavia, el predio pasó a jurisdicción del Estado, sirviendo como Hospital Militar o mas conocido como «Hospital de la Residencia». Mas tarde el predio fue utilizado como cárcel de mujeres, deudores, hombres apresados de delitos leves y albergue de menores abandonados. En el año 1877 se funda el Servicio Penitenciario Nacional, y en Humberto 1° funcionará el «Correccional de mujeres y menores»
En 1890 el entonces Ministro de Justicia, Juan María Gutierrez, cede la dirección del Correccional a la orden religiosa del «Buen Pastor», que se encargó de la mayoría de los institutos penales de mujeres en nuestro país, América Latina y Europa. Recién dejaron de cumplir esa tarea en el año 1974 cuando pasó a estar a cargo del actual Servicio Penitenciario Federal.Tres años después, todas las reclusas fueron trasladadas a la (Unidad N° 3) Correccional de Mujeres de Ezeiza.-

 

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