"LA COGESTIÓN FUE IMPOSIBLE"

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Entrevistamos a uno de los referentes del Movimiento Afrocultural. Su apellido completo es Martínez Gutiérrez. Su padre era uruguayo, igual que el abuelo. Su bisabuela de pequeño le mostraba «las marcas de las cadenas de cuando la habían traído en el barco». Nunca supo dónde habia nacido, pero supone que en el Congo o Angola. Su madre falleció cuando solo tenía 10 días de vida. Su sobrenombre, Bonga significa «el que dá», y «abundancia».

¿Cuál es la actualidad del Centro Cultural Plaza Defensa (CCPD)? ¿Cuáles son las actividades que el Movimiento Afrocultural (MAC) y cuales realiza el gobierno de la ciudad?
El Gobierno de la Ciudad no está realizando ninguna actividad. Quien no sepa de nuestras actividades es porque no ha hecho un seguimiento, porque desde acá hacemos muchas cosas, algunas muy importantes. En este lugar organizamos la 2da Asamblea de Afrodescendientes a nivel nacional donde se han trabajado sobre políticas para la defensa de todos nosotros; políticas para el candombe. El candombe es eso, es ayuda mutua.

¿Participan otras asociaciones de esas iniciativas además del MAC?
Hay muchas asociaciones de afrodescendientes que han participado, que han trabajado juntos en la asamblea nacional, que no fue una sola vez. Son asociaciones que han venido de diferentes lugares de las provincias. También hemos participado en encuentros en Bahía (Brasil) y en Uruguay.

¿No tienen ninguna colaboración del gobierno porteño?
En los últimos tiempos organizaron varias actividades con funcionarios del Gobierno Nacional. Estamos trabajando con el Inadi, la Cancillería, Desarrollo Social, Derechos Humanos, y el Ministerio de Cultura de Nación. Pero con el Gobierno de la Ciudad…no. Estamos gestionando, exigiendo todo lo que nos corresponde. Este año 2012 es el año mundial de los afrodescendientes. Es gracioso eso, hay una hipocresía tan grande ahí, porque hay gente que todavía está dando vueltas, después de los desalojos.

¿Te referís a las familias desalojadas de la sede de la calle Herrera? (ver haciendo memoria)
Sí, entre otros. Les dijeron que les iban a dar subsidios…las familias creyeron. Lo que dice este hombre acá (señala una entrevista a Guillermo González Heredia el representante por el ejecutivo publicada por am en 2009) que se iban a hacer cargo, y que a través del Ministerio de Desarrollo Social nos iban a dar viviendas como cualquier ciudadano, nunca sucedió.

La cogestión del espacio implicaban la coexistencia de las actividades del CCPD con las programadas por ustedes
Acá hay una cosa, ni el gobierno, ni el ministerio, ni Willy (González Heredia) ni el ministro, pueden venir a decirnos como tenemos que hacer las cosas. O sea, si yo recibo un sueldo del estado, paso a ser un muñequito… un soldadito del estado. Veo el interés que ellos tienen sobre mi gente. He visto mi gente morir, a la que le han agravado su problema de salud y demás con el desalojo. Entonces imagínate que yo reciba un sueldo del estado. Yo primero tengo que ver lo que el estado le está haciendo a mi gente.

Pero el compromiso asumido con la firma de la resolución era la cogestión
Pero te explico. La persona del tango, no me acuerdo el nombre, (NR: Roberto Galleti docente del Tangódromo) era un racista. Sí, así nomás te lo digo, por sus caras por como eran los comentarios de él, un tipo que no quería trabajar con nosotros. Y así como el séquito que estaba con él.

El Tangódromo era una actividad muy importante para los vecinos.
Sí, una herencia nuestra y te dejan los negros afuera. No te respetan nada, no tienen conciencia de nada, es la cultura del individualismo. Como no tienen conciencia, son educados, estudian y todo pero no sé qué entienden, qué interpretan, y esto es el agradecimiento pero segregado, porque comen del tango, se compran su ropa, sus zapatos, su comida todo, pero cuando viene la negritud, los negros que han mantenido viva la cultura, nos quieren apartar como algo molesto, desagradable. Esto es terrible, no podes tener así una cogestión.

¿Además de la Resolución se firmó algún tipo de Convenio con la Ciudad?
No, solo la Resolución. A raíz de la orden del Juez (Lima) que pidió que se tomaran medidas. Ahora quedó la resolución esa, la cogestión fue imposible porque la gente no quería trabajar con nosotros. Y otra cosa, la gente que estaba acá no se quedó sin trabajo. Eran contratados y se los pasó a planta permanente, siguieron trabajando. Los únicos que trabajan gratis somos nosotros. Acá estamos sosteniendo el lugar nosotros, generando…

¿Quién paga los impuestos del edificio?
Los impuestos los pagaron nuestros ancestros con sus vidas, hoy los paga el estado. Una partecita de la deuda que tienen con nuestra comunidad. Al gobierno de la ciudad se le reclamó mucho. Nosotros tenemos la exigencia de tener abierto, hoy martes es día de descanso. Pero nosotros igual siempre trabajamos, como ves, no descansamos. Tenemos esa exigencia porque es un espacio público, que tiene una plaza que la gente puede venir a comer. Y tenemos que estar acá cuidando, limpiando, y el gobierno nada. Nosotros acá limpiamos, compramos los artículos de limpieza, hasta cambiamos las lámparas.

¿Cuándo se quebró la relación con el gobierno porteño?
En el momento que sentimos que no había respeto. En el momento que entendieron quiénes somos nosotros. Que nuestra cultura no se compra, ni con un sueldo, ni con tener a alguien de su lado. Nosotros estamos defendiendo el candombe.

¿Era necesario suspender las actividades que desarrollaba el Centro Cultural?
Yo creo que estas entendiendo mal. El profesor de tango (Roberto Galetti) tomó la decisión de no seguir trabajando acá. Y con las demás actividades no pudo haber un arreglo rápido. Fue algo difícil. Ellos estaban acostumbrados a trabajar de una forma, a ser un núcleo de personas que ya se conocían, y se sintieron como invadidos, no había una predisposición, era muy notorio. Acá hubo un buen revuelo, asambleas, pero obviamente, las personas se sintieron invadidas. Y bueno ellos tenían que correrse un poco, hacer espacio. Nosotros también veníamos con montones de actividades, entonces no iba a ser lo mismo. Si ellos estaban ocupando cuatro horas, ahora tenían que ocupar dos, porque venía otra gente.


Las semillas de la planta “chia” la utilizan para hacer instrumentos.

El MA tuvo predisposición para consensuar la programación?
Desde el primer momento. ¿Cómo no vamos a poner voluntad? Nosotros venimos de lugares donde se comparte lo que no hay, hay un pedacito de pan y lo compartimos. Venimos con esa cultura, con la cultura de la resistencia. Sabemos compartir. Con todos, no solo con negros, con todos, porque de donde venimos hay negros, blancos, hay de todo. De donde venimos la gente tiene otros valores, otras formas, ven el mundo diferente. No era una cuestión de piel, sino cultural. Por parte de nosotros era como buscar autonomía. El estado nos quería poner, alguien para recibir a la gente, alguien que atendiera el teléfono…

Pero eso era parte de la cogestión…
Sí, está bien perfecto, pero ellos ni nos preguntaban cómo íbamos a hacer, ya mandaban a uno a atender a la gente a otra para hacer otra cosa. Ellos tenían la camiseta del gobierno y yo la camiseta de mi gente. Acá nadie tiene sueldo, ni cobertura, nada y yo tengo que defender eso. A mi me ofrecieron un sueldo de coordinador para estar acá y yo no lo acepté, tengo mis motivos.

El ministerio tiene que garantizar que en este tipo de espacios las actividades sean libres y gratuitas, ¿Ustedes cobran los talleres?
Acá les explicamos bien como es. Les informamos bien de cómo es. La gente colabora con lo que puede. ¿Sabes lo que le digo yo a las personas?…con la plata que te gastas en un alfajor, una coca cola, en cuantas porquerías que no te dejan nada…¿qué te parece si ayudás a respetar a maestros de la cultura? Y con los que no pueden nada, vienen igual. Esto me parece un asco, injusto (se refiere a una nota de AM del mes de octubre de 2011 donde se publicó un volante donde se mencionaba el costo de un evento del Movimiento Afro en el Plaza Defensa a $15 por persona), una jugada baja. Nosotros con esta plata ayudamos enfermos, les compramos las cosas que les hace falta, los remedios.

Justamente tiene que ver con la gratuidad que tiene que garantizar el gobierno porteño en este tipo de espacios culturales.
Pero esto es un bono contribución.

No se puede cobrar nada, a lo sumo aclarar que los artistas «van a la gorra»
Es un bono, que se usa para cuidar a nuestra gente. Se utiliza para eso. Hay que informarse mas, es para la gente necesitada.

Le entregaron al legislador Tito Nenna (FPV) un proyecto donde el MA solicita la cesión definitiva del predio.
Están trabajando sobre esa cuestión otros compañeros del movimiento.

¿Cómo es su relación con las otras organizaciones vinculadas con el candombe?
Nosotros trabajamos por el candombe, pero no solo eso de salir con el tambor a tocar. Lo nuestro es mas profundo. Yo respeto el trabajo de los demás a pesar de las diferencias. Para mí hay discriminación. Y sí que la hay. Para otros no. Hay discriminación institucional y políticas discriminatorias. Por eso hoy tratamos de cambiar eso en diferentes frentes como te mencioné antes… Cancillería, Inadi, Derechos Humanos, Cultura de Nación. Estamos tratando de reagruparnos para ir todos juntos, y terminar con pequeñas diferencias para trabajar por la conciencia. No hay que llevarse por el estereotipo ni por el discurso bonito ni por la chapa del estado, eso no da más validez. Lo único que te da legitimidad es la comunidad afrodescendiente. Ahora que otras personas quieran hacer con el estado de esto una cuestión turística, es otra cosa, es otro tema.


Durante la Asamblea Nacional de Afrodescendientes Tito Nenna recibió un proyecto para la cesión total del edificio al Movimiento Afro.

¿Porqué no participan de las LLamadas de candombe organizadas por el GCABA?
Porque la «llamada de candombe»…hay que ver todo lo que pasa en el medio. Qué se hace con todos esos recursos, con todo el trabajo que se pone ahí. Si ellos quieren respetar nuestra cultura, que respeten a nuestros referentes. Ahí tiene que haber un consejo de personas nacidas, criadas y formadas por el candombe. Porque el ministro no sabe nada de nuestra cultura, ¿Qué decisiones puede tomar para nosotros si no sabe nada? Ahora si quieren tomar lo nuestro, es otra cosa, como los buitres, que ven ahí que estas medio agonizando y vienen y te dan. A mí en lo personal no me interesan las llamadas de candombe. Con las llamadas están bastardeando nuestra Cultura. Por un lado se hacen los que trabajan por el candombe y por el otro desalojan familias que son referentes directas de los afrodescendientes y los dejan tirados en la calle. Les dan un subsidio por un par de meses y después se olvidan.

¿Cuál es la relación con los vecinos del barrio?
Mirá no fue fácil al principio. Nos pasó una vez con un perro que encontramos en la calle muy muy enfermo y lo empezamos a cuidar. Nos hicieron una denuncia diciendo que estábamos maltratando al perro, que lo teníamos atado, vino la policía, vinieron de otros lados, con un papel, una denuncia por maltrato animal, y nos tuvimos que presentar a la justicia. Hay gente que nos hemos ganado aprecio, ha costado. Porque está eso del imaginario colectivo, del negro del tambor, como algo no sé, ay qué lindos los negros del tambor. Porque ese tambor está diciendo un montón de cosas, la historia, mantiene viva la memoria, está dando la identidad, está nación que no tiene identidad. Acá se puso un museo de apuro, se creó una identidad con apuro, se pusieron un par de plumas, un par de sables, un gaucho, un par de ponchos, con todo respeto este país no tiene una identidad. Sí, los inmigrantes…pero antes que los inmigrantes estuvimos nosotros, nuestros ancestros.-

 Haciendo Memoria.   En el año 2009 el Juez en lo contencioso administrativo y tributario de la Ciudad de Buenos Aires, Juan Lima le exigió al Gobierno porteño que le otorgara un «predio en desuso» donde el Movimiento Afrocultural pudiera seguir con sus actividades. Parte de los integrantes de este movimiento, en su mayoría familias, habían sido desalojadas de un predio del barrio de barracas de la calle Herrera 313. Así fue como a través de la Resolución nº 1803/2009, el Ministerio de Cultura porteño otorgó en calidad de sede, el Centro Cultural Plaza Defensa (CCPD). El compromiso establecía un ámbito de co-gestión con representación de los afrodescendientes y el gobierno de la ciudad. Pero el conflicto no cesaba con la entrega del edificio de Defensa 535. El CCPD tenía en ese entonces una agenda de actividades y empleados municipales que allí trabajaban. En una carta abierta el «Movimiento Afro», expresó de manera contundente que la instalación de un programa cultural nunca debería anular a otro. Además aclararon que desde el inicio plantearon a funcionarios del Ministerio de Cultura la preocupación por los trabajadores, artistas, vecinos que se benefician de las actividades que se desarrollaban en aquel espacio. En ese sentido agregaron en la nota que se generaría una incompatibilidad horaria por la intensa carga y frecuencia de las actividades desarrolladas, tanto por el Movimiento Afrocultural como las programadas por el Centro Cultural. Luego de darse a conocer la resolución; trabajadores, vecinos, artistas y organizaciones vecinales se manifestaron por la continuación de la programación del CCPD en diversos festivales y actos públicos. En una de las tantas asambleas realizadas con la presencia del representante propuesto por Cultura, Guillermo González Heredia, le fue entregada una nota firmada entre otros por el ahora ex coordinador del Defensa, Fernando Martin. En uno de sus pasajes afirmaba que “por razones edilicias y prácticas no es posible la superposición de las actividades culturales de ambas organizaciones / instituciones, por lo tanto se rechaza la posibilidad planteada por el Ministerio de Cultura del G.C.B.A., y se solicita al mismo que habilite a la brevedad otro espacio a modo de Centro Cultural para el Movimiento Afrocultural exclusivamente”. El resultado del conflicto por mantener las actividades y al personal hoy sabemos que fue infructuoso.  Todos los que trabajaban allí debieron abandonar el lugar y fueron reubicados dentro del Ministerio en diferentes áreas y las actividades del CCPD, dejaron de existir. ¡No a la Privatización del Plaza Defensa!.¡No queremos termine en otro proyecto inmobiliario, turístico y comercial! Respetamos y rescatamos la cultura afro y reivindicamos su derecho a un lugar adecuado para sus actividades, que no afecte la vida barrial fueron algunos de los fundamentos esgrimidos en aquel momento. Alerta Militante entrevistó en octubre de 2009 a González Heredia junto a Diego Bonga, representante por el MA ante el GCABA. En aquella nota se esgrimieron los distintos compromisos que serian asumidos de allí en adelante tanto del Ejecutivo porteño como de parte de la asociación Afro. No solo fueron los de mantener el funcionamiento del CCPD como hasta ese momento, sino además se estableció el compromiso de conseguir viviendas para las familias desalojadas y un plan en conjunto con la ONG afro para la difusión de su cultura como Programa institucional del Ministerio.  

 

   

 

 

 

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