Narcoimpunidad

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Vecinos de la manzana emplazada en las avenidas Brasil, Bernardo de Irigoyen, Garay y la calle Tacuarí, denuncian desde hace años la venta de droga en “casas tomadas”. La cuarentena no solo no disminuyó la actividad sino que la intensificó y las cuadras mencionadas por momentos se convierten en un verdadero descontrol.

Los hechos delictivos tienen sus epicentros en los “hoteles, pensionados y/o casa tomadas” de la calle Brasil 908 y 920; Tacuarí 1446 y 1581. Desde estos lugares se expendería pasta base y otros estupefacientes las 24 hs y durante todo el año; por supuesto eso incluye el período de ciclo lectivo. En el área de influencia de estos “puntos de venta” funcionan tres instituciones educativas: El solcito de Catalina (Brasil 827), el Instituto Felicia Ramón de Palacios (Brasil 882) y el Instituto Santa Catalina (Brasil 850). Las autoridades de los colegios deben lidiar y extremar medidas de seguridad con los consumidores de pasta base que se acomodan en la puerta de distintas locaciones de las cuadras aledañas. Muchas veces alumnos/as son juntos a sus padres, son sorprendidos por descuidistas y arrebatadores que con la venta de lo hurtado sin disimulo lo canjean por una dosis de “paco”.

Lo cierto es que los consumidores y dealers, aprovechan la escasa presencia policial para adueñarse de la zona. A veces la cosa se desmadra y se producen enfrentamientos a las trompadas, con armas blancas y algún disparo de arma de fuego. Muchas de estos testimonios pueden observarse en la cuenta de Instagram @vecinos.tacuari.1500caba donde los vecinos suben contenido audiovisual de escenas bizarras y flagrantes de peleas, consumo y compra de estupefacientes en los citados inmuebles.

A veces la cosa se desmadra y se producen enfrentamientos a las trompadas, con armas blancas y algún disparo de arma de fuego.

Con la cuarentena las familias deben confinarse en sus hogares, y aunque parezca insólito quienes no tienen problemas de circulación son los “tranzas” y consumidores de drogas. Es más, los vecinos confirman que en estas últimas semanas la venta creció y hasta se sofisticó el nivel socio económico del comprador. Autos de media gama y público clasemediero también se acerca a esta boca de expendio.

El auto de un vecino destrozado con una baldosas. La secuencia completa en la cuenta de Instagram: @vecinos.tacuari.1500caba

Propietarios, inquilinos y comerciantes se autoconvocaron, primero a modo de reuniones de consorcio en los palieres de los edificios, cafés, etc. Crearon grupos de Whatsapp para estar mejor comunicados, radicaron denuncias desde el año 2016 en la ex Comisaría 16 (San José 1224) y en los últimos tiempos en la Comisaría Comunal 1 C (Av. San Juan 1757). Comenzaron a asistir a todas las convocatorias institucionales sobre seguridad ciudadana, y hasta aprovecharon la presencia del Jefe de Gobierno porteño en sus visitas al barrio, pero nada parece dar resultado.

El 25 de agosto de 2017 en el marco de un Mega Operativo en CABA, fueron detenidas quince personas, secuestrados 45 kilos de cocaína, y 4000 dosis de paco. Del operativo de en avenida Brasil 908/920, participó la propia ministra de seguridad de ese entonces, Patricia Bullrich. Desde ese entonces este sitio está mucho más tranquilo. Se cree que varios de los tranzas se mudaron a la vuelta de esa esquina para seguir operando en los domicilios mencionados en esta nota sobre la calle Tacuarí.

A mediados de noviembre del año pasado, un micro de la hinchada de San Telmo que se dirigía a la Isla Maciel, estacionó sobre la avenida Bernardo de Irigoyen para que desciendan una treintena de simpatizantes Candomberos quienes ingresaron al señalado edificio de Tacuarí 1581. Fueron en busca de «ciudadanos dominicanos» a quienes sindicaban como autores de provocar heridas cortantes a un miembro de la hinchada. Entraron al inmueble y al mismo tiempo que vandalizaron el edificio, en un confuso episodio se accidentó una travesti, quien asustada saltó desde una medianera interior del edificio y debió ser hospitalizada. El viernes 22 de noviembre se realizó un “ruidazo” en la esquina de Perú y Cochabamba con la consigan “San Telmo le dice no la Paco”. En ese acto, AM dialogó con manifestantes, quienes denunciaron que integrantes de los grupos “narcos” que operan en Tacuarí 1581, “salen en autos, a pinchar a pibes que encuentran con camiseta del club”. La escalada de violencia no terminó en una tragedia de milagro.

El 22 de abril a la medianoche se registró un incendio en el edificio de Tacuarí 1581. Intervinieron los Bomberos de la Ciudad de Buenos Aires.

Este domingo 26 de abril, en plena cuarentena, una treintena vecinos hartos de esta situación, perdieron el miedo y la inhibición y salieron a decir sus verdades a periodistas de A24. Fueron entrevistados por Rolando Graña desde estudios, para el programa GPS que emite esa señal. “La justicia considera que los allanamientos antidroga y las operaciones contra el narco menudeo, no son prioritarias y entonces dejaron de hacerlas” aseguró Graña en la introducción de la nota.

Un vecino mostró un acta cicunstanciada (ver destacado) en donde se confirmaba la clausura del edificio. Sus dueños pertenecen a una sociedad con sede y residencia en España y poco se sabe de ellos.  Lo cierto es que el desalojo de los habitantes del edificio en cuestión, estaba fundamentado entre otras cosas por peligro de derrumbe. Pero por motivos que se desconocen nunca se llevó a cabo y peor aún, se registró meses más tarde un incendio que sin dudas desmejoró aún más los cimientos de una construcción que aloja además de estos “tranzas” a un grupo de familias en situación de vulnerabilidad. Sin embargo el gobierno porteño alcanzó a desalojar algunas de las habitaciones pero ante la inacción administrativa, esas “unidades funcionales” volvieron a ocuparse.

Los vecinos damnificados se despacharon y no se guardaron nada durante la entrevista de la señal de cable del Grupo América. No fue gratis, al otro día se registraron sendas amenazas verbales a quienes opinaron ante la cámara de TV. Menos de una hora después de finalizada la nota, ya sin luces, ni móviles policiales…se formó una vez más la fila de clientes. La narcoimpunidad no tiene límites.-

Acta circunstanciada: Tiene fecha del 5/12/19 y está firmada por funcionarios de la Dirección General de Fiscalización y Control GCABA. Constataron que el edificio en cuestión posee afectadas las mínimas condiciones de «Funcionamiento, seguridad e higiene (falta de licencia para desarrollar la actividad de hotel, falta de adecuación del sistema de autoprotección y realización de simulacros (…) falta de certificados de fumigación, de limpieza de tanque de agua y análisis bacteriológico. Falta de libreta sanitaria de personal de servicio (…) falta de tratamiento ignífugo (…) falta de higiene generalizada, observándose incluso materia fecal en espacios comunes (…) se procede a la clausura preventiva e inmediata del local de Tacuarí 1581.

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