EN LA BOCA DEL LOBO

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vienen por todo, quieren convertir a La Boca en la continuación de Puerto Madero
“…Vienen por todo, quieren convertir a La Boca en la continuación de Puerto Madero”

Apoyados contra la cerca de alambre estilo campo de concentración que separa La Boca del puerto, hay hombres jóvenes apostados, haciendo nada. “Cruzan de La Isla (por la Maciel) nos dice Adrián Cardozo, alias Pototo, como lo conocen en todo el barrio. (…)Tampoco quiero decir que sean de la Isla. Cruzan desde la Isla. Nadie botones. Y con razón. -Sí- dice otro compañero. De la Isla cruzan. Cruzan a robar. Y “ellos” saben eso. Lo sabe tanto la policía de la provincia, como de la 24º. Pero lo que pasa es que roban y no le echan la culpa a los de la Isla. Le echan la culpa a los de La Boca. Y para ellos son de La Boca.

Pasa que a todos los empresarios que están metidos con el tema de propiedades, y que están metiendo las patas aquí, que vienen por todo, quieren convertir a La Boca en la continuación de Puerto Madero. A ellos les conviene hablar de que hay que limpiar La Boca porque somos todos delincuentes. Ese conventillo hay que tirarlo abajo porque es un aguantadero. Y viene la justicia y a tirarlos abajo. Sino lo consiguen de esa manera, hablan con los dueños. Si los dueños dudan, se lo compran y vienen al otro y te tiran abajo.

Otra voz-

Acá hubo una época en que se incendiaban conventillos cada dos por tres, a propósito. Acá nomás, en Olavarría, de aquel lado, en una semana se incendiarion cuatro conventillos donde murió una criatura. El hijo de Nanducho. Estaban todos durmiendo y de repente se prendió fuego. Después se supo que fue intencional y que alguien pagó para que eso pasara. Supuestamente, le pagaron a alguien – el nombre no se dice- y prendió fuego el conventillo, donde murió una criatura y mucha gente perdió todo, quedó en la calle. Vinieron del 108, del Gobierno de la Ciudad y les dieron un colchón y una frazada. Nada más.

 ¿Y siguen choreando?

-Claro, no hay seguridad– ahora habla Pototo. Pero eso es lo que quiere Macri. Más inseguridad. No hay seguridad. Así todos los pibes que andan con la falopa, con el paco o que roban a los turistas, sigan. Y así dicen que es una zona de riesgo, que hay que sacar todo y que venga Puerto Madero, nomás. A él le conviene eso. Que el turista venga y le roben. Porque es una denuncia más, otra denuncia más. La gente denuncia, denuncia, denuncia. Y entonces llega un momento en que dice “hay que sacar a todos, hay que limpiar toda La Boca”.

“dicen que es una zona de riesgo, que hay que sacar todo y que venga Puerto Madero, nomás”
"…dicen que es una zona de riesgo, que hay que sacar todo y que venga Puerto Madero, nomás…"

Otra voz: Y los jueces dan la orden porque dice “el turista no puede ir porque le roban”. O, por ejemplo, hay conventillos que son dueños tanos, son viejitos. Algunos no tienen familia. No tienen hijos, no tienen nada. Mirá, en el bajo, hay una señora, la Tana. Falleció el marido, está ella nomás. Y la Tana, va y vende. Porque le dijeron “señora, es un conventillo que está en peligro de derrumbe y se lo vamos a expropiar, así que le pagamos 20.000 dólares y el conventillo nos vende a nosotros, usted vive acá hasta cuando usted quiere”.

Van ganando terreno. Casa que compran, al otro día es un baldío. Seguro.

Repitiendo San Telmo Hollywood

Gabriel Santagata nos había alertado, “están haciendo en la Boca lo que ya hicieron en San Telmo”. ¿Echar a la negrada? Casa por casa. Hay que ver como avanzaron en San Telmo. Limpiaban un inquilinato. Y demolían o tapiaban. Hubo resistencia, comisiones. Ellos trabajan a largo aliento, buscan el abogado, que la causa entre en tal juez y viene el desalojo. El último gran bastión fue el Padelai. Los habitantes del ex «Patronato de la Infancia» -Humberto 1° y Balcarce- fueron mudados compulsivamente. En la mayoría de los casos eran propietarios “legales” de parcelas de tierra en una zona que creció a un ritmo feroz por la demanda del mercado turístico. El gobierno porteño ofertó subsidios o créditos irrisorios. En la actualidad muchos de los ex propietarios engrosan los indicadores de familias que superviven en viviendas precarias o bien están en situación de calle.

Gabriel es el director de la revista Alerta Militante e integrante de la Corriente Militancia Popular –CTA.

“Casa por casa”, eso dijo. Bueno Montes de Oca al fondo. O donde nace. Caminito. Conventillos convertidos en santuarios turísticos. El tango da para todo, hasta para odiarlo si uno se enoja. O se enoja con el turismo o rescata una frase pintada en un muro: el turismo arruina todo. Y frente a lo que fue el puerto de La Boca, cada día, cientos, miles de turistas mirando el mundo detrás de sus filmadoras, cámaras digitales y aplaudiendo a dos pésimos bailarines de firulete. Cantores acartonados, pinturas fort export. En cada paso, una de indios vendiendo lo que pueden, lo que ellos viene a buscar.

Avanza Puerto Madero. No hay que enojarse. Nunca hay que enojarse con la realidad. Usted sabe: no tiene remedio. En la vuelta de Rocha, cruzando las vías, hay lo que fue una de las casas tradicionales de la Boca, ahora una tapera, abandonada, en venta. Esa era la Casona de los hermanos Cedrón. Ahí, alguna vez, Juan Gelmán recitó Gotan y el Tigre y el Tata y Alberto se peleaban como buenos cedrones. Perón sí, Perón no. Puteadas. Eso hasta que aparecía la madre, ya casi anciana, y los ponía en vereda. Zona liberada, en aquellos años. Una tapera. Espiando por un hueco, queda en pie la parrilla. El techo no. Y el recuerdo de Alberto Cedrón quién, recién vuelto del exilio, dejó la bicicleta en la puerta y se la robaron. Puteaba. Me cambiaron el barrio. ¡Cómo me van a robar a mí! Recuerdos.

Un poco más allá, por la misma calle Garibaldi que corre junto a la vía, un tapial donde vivía el pintor Julio Martínez Howard. Una casa de madera de dos pisos. Allí tenía la obra de toda su vida –ya que vendía poco- que un incendio dejó cenizas. Y Julio que se nos muere de tristeza. Otro tiempo. Y baldíos que van borrando pasados.

Desde una ventana chistan. No vayan para allá, nos dicen. Y hacen señas comprensibles. Unos muchachos juegan fútbol. Dar la vuelta hacia el jolgorio, Caminito, olor a ropa de cuero, una pareja de bailarines que se aburre esperando. Y se tiene la sensación que nada los detendrá. Es demasiado linda La Boca como para que en ella vivan los pobres.

Lo hermoso no tiene precio, lo lindo sí.

Es una frase. Un atardecer sobre el Riachuelo no se puede comprar o vender. Ese sol que se hunde detrás de los edificios, que enrojece las chapas de las casas y pibes corretean detrás de una pelota soñando que son Maradona. Eso no. Queda el cuero, la especulación inmobiliaria. Derrumbar todo y apostar a los bobo tours, combis repletas.

Y la Bombonera como fondo. Y otra sospecha. Algo escuchado en la recorrida hacia el interior de un barrio que sigo pensando en agonía: “dicen que Macri le hizo bien a Boca. que lo sacó campeón – lo que es cierto. Lo que no dicen es que la hinchada que va a la cancha ya no es la misma, hay un cambio social. De a poco pero lo hay. A medida que van empujando población, viene el recambio, viene otro hincha, el que puede comprar la parafernalia del merchandising. Meter a Macri en Boca fue como meter al zorro a cuidar el gallinero. Ahora nos trae Puerto Madero”. ¿Esto será así? ¿Será? O simplemente hay un tira bronca y punto. O son formas de decir.

Campaña al desierto, de Roca. Campaña para cazar pueblos originarios, matando todas las mujeres que tuvieran más de 12 años “porque tienen muchos hijos”. ¿Y eso que tiene que ver con la expulsión poblacional del pobrerío? Es el progreso. Este no es un mundo para viejos, ni para pobres ni para débiles.

Nosotros peleamos –dice una voz. Otra vez Adrián Cardozo. Es Pototo, de la Germán. Pototo está en otra realidad. Nosotros peleamos -dice. Sacamos los pibes que podemos. Los sacamos del paco, le damos un espacio, oficios, estudio, abrimos puertas y le damos. Que ellos vienen avanzando, ya te lo dije. Yo creo que tenemos destino de Puerto Madero, pero estamos en la cancha. Y vos sacas un pibe del paco y es una batalla ganada. Lográs que una piba estudie y ganas porque la sacaste de la calle…

Periódico CTA Nº 54 – Agosto 2008

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