"EN EL CIELO VOY A ESTAR MUY SOLO"

Bernardo Neustadt en Tiempo Nuevo. 1970
Bernardo Neustadt en Tiempo Nuevo. 1970 (Foto: www.bernardoneustadt.org)

Luego de otorgar múltiples notas por los canales de noticias del cable argentino, Bernardo Neustadt se alejó de los medios masivos para conceder una nota telefónica con el programa radial “Nada es Gratis en la Vida”. Durante la charla, descubrimos a un longevo ser humano dispuesto a reírse de sí mismo y a seducir a mi compañera de aventuras, Patricia Marí, más allá de diferencias ideológicas.

Dos años atrás lo había entrevistado, por primera vez, con motivo de mi tesis de la licenciatura en Comunicación titulada “El rol de los medios masivos sobre las privatizaciones de las empresas públicas durante el primer gobierno de Carlos Menem”. Allí Neustadt reconocía errores pero aclaraba que él no había sido quien había privatizado ni tampoco había recibido un canal o una radio, como otros, por simpatizar con las ideas de un gobierno.

El 10 de mayo de este año, durante la charla telefónica con el ex conductor de “Tiempo Nuevo”, el hombre de 83 años ensayó su despedida de este mundo y no sentí la necesidad de preguntar las mismas preguntas “molestas” de aquel primer encuentro.

La charla condescendiente provocó internas entre los integrantes del programa y diferencias entre los que deseaban recriminarle a este anciano haber cambiado de opinión cientos de veces y otros, como yo, que creían, y aún creen, que este hombre fue la voz de millones de cambiantes opiniones. El pseudo progresismo ataca al líder olvidado o al ex influyente periodista, ahora que han perdido todo lugar de poder en la sociedad.

Los pluralistas y los verdaderos periodistas debemos darle la posibilidad de expresar sus opiniones a todos, estemos o no de acuerdo con sus ideas siempre en el marco del respeto y de la ley. Neustadt se fue y los conflictos a los que hizo referencia por última vez el 10 de mayo aún siguen sin resolverse. El calendario y el destino quisieron que este gran periodista se haya ido el día de todos sus colegas. A su manera, fue “un hombre que ayudó a pensar”.

Luis Gasulla: Bernardo Neustadt, lo saludamos desde Radio Flores, el programa “Nada es Gratis en la Vida”, mi nombre es Luis Gasulla.
Neustadt: “Un gusto Radio Flores. Estoy muy bien, gracias a Dios, aunque trato de no estar mejor porque al gobierno le molesta que la gente este bien”.

Le quería preguntar, en el contexto actual en donde hay tantos programas políticos en el cable dando vueltas, ¿se siente excluido de los medios masivos de comunicación?
¿Usted me pregunta si yo los extraño?

Si los extraña y si se siente excluido de los tiempos que corren…:
“No. No. Extrañar no. Creo que se cumplen etapas. No me gusta ser como Charles Aznavour que vienen a cantar cuando han terminado de cantar. Creo que me hubiera gustado ver una secuencia enorme de periodistas jóvenes, porque me decían: El día que usted ya no este habrá muchos reemplazos. Y la verdad que no los vi. Es una pena porque ha muerto un sentimiento muy lógico de la televisión abierta que es un programa periodístico, el debate y sus encuentros. En cambio, el desencuentro argentino es tan, tan, notable. Pero no podría decirle que veo a alguien que asome en el horizonte. Más que nada, alguien que se anime a jugar un rol de opinión, de opinión, digamos, basada en los hechos. El país no puede dejar de ver su realidad. Los cancerosos, dicen los médicos, son los primeros que dicen: “No, no, no tengo nada”. Luego descubren que están enfermos ¿no?”

¿Cómo observa la disputa mediática de poder entre el gobierno y Clarín?
“Está dentro de la línea de conducta de un gobierno que se pelea con todos, por qué no con el periodismo y sí con Clarín. Pero Clarín es un diario que se ha favorecido mucho con este gobierno y entregó durante, prácticamente, cuatro años el mensaje que al gobierno le gusta. Hoy, por esas cosas de Dios, después de haber recibido muchos beneficios, incluso canales, radios, sobre todo la pesificación que fue una bendición del cielo para el diario, Clarín va y le presenta una factura al gobierno que quiere el 20% del diario, así como también de YPF, de Aerolíneas y, Clarín dice, hasta acá llegó nuestro amor. Es curioso porque era el diario que más apoyaba al gobierno, se lo había tildado de oficialista y ahora vuelven hablando de una prensa libre cuando dependen de la concesión de un canal por parte del gobierno. Si yo tengo un diario y el gobierno me puede sacar la concesión del canal 13 o de Radio Mitre, bueno tendré que agachar la cabeza y decir: “¡Qué quiere de mí?”

En los ´90 se hablaba del periodismo del sobre y hoy se observan periodistas tan opuestos ideológicamente a este gobierno alabándolo como si fueran compañeros de ruta, y hago referencia al canal C5N de Daniel Hadad, ¿sigue existiendo el periodismo del sobre?
“Mire, a mí ese personaje, no se como definirlo, lo he visto tres o cuatro veces cuando era joven y prefiero no hablar de él. Ahora bien, creo que el periodismo nunca ha sido independiente porque siempre necesita de un avisador. Ahora, el periodista sí puede ser independiente. Me acuerdo en mis enfrentamientos con Macri porque los coches tenían la protección del Estado y un joven quería comprar un auto y le salía 26.700 dólares un Ford Falcon que ya no se usaba en el mundo. Además no podían entrar autos en el país a competir contra los de Macri. Usted pagaba el auto y se lo daban seis meses después cuando valía 30 mil dólares. Esa fue una batalla campal que a mí me costó cuatro o cinco años de angustia porque me amenazaron en un juicio por 5 millones de dólares por destruir la industria nacional. Son los riesgos que hay que correr. Por eso digo que, hay que estar muy seguro de querer jugar esas batallas. Usted puede hablar de las ventajas de privatizar y a la salida del estudio le dan una paliza y le rompen dos costillas pero 8 años después se privatizan los teléfonos. Hay que ser independiente con uno mismo. Siempre me preguntaban si me parecía de llevar a fulano de tal a la televisión y les respondía: No lo llevaría a mi casa a comer entonces no lo lleve a la televisión. Usted me dirá, ¿entonces usted discrimina? Y sí. Yo no lo llevaría a Luis D´Elia a la televisión porque no lo llevaría a comer a mi casa, ¿por qué sí a la TV?”

Mi compañera (Patricia Marí) también quiere realizarle algunas preguntas…

Patricia Marí: Qué tal Bernardo, buenas noches, Patricia le habla.
“Buenas noches, un gusto, ¿qué edad tiene usted?”

Mmmm, ¿tengo que decirle la verdad o mentir?
“¡¡¡Claro la verdad!!! Mentir miente el gobierno, déjelos tranquilos, no le haga competencia”.

Le cuento, tengo 42 años.
“¡Muy bien! Tiene una voz, más o menos, de 22 por eso le pregunté”.

Epa, gracias!
(Risas)“La próxima vez le regalo una muñeca. Dígame usted…”

Quizá usted ¿qué piensa que una sociedad que no cree en la justicia, ni en la política ni mucho menos en las fuerzas de seguridad, cree en el periodismo como tal?
“No. La sociedad no cree en nadie y eso es grave. Un poco la culpa la tiene el periodismo pero también se le ha enseñado a no creer. Fíjese usted que… Es una pregunta bárbara esa porque, por empezar, nosotros no nos damos cuenta cuando votamos que elegimos un empleado que nos va a administrar y no elegimos un patrón. Él cree que es un patrón pero yo insisto en que es un empleado. Para eso, 40 millones de argentinos tienen que darse cuenta que son ciudadanos que le han entregado lo más preciado que es un país, a un matrimonio que se van, compran una corona y se sientan en el trono mientras estamos nosotros de esclavos, rehenes. Eso tiene mucho que ver la falta de formación cívica. Usted habla de política y la gente dice que no se quiere meter. No hay que meterse en esta política sucia sino crear una nueva.”

Luis Gasulla: Desde el progresismo o desde muchos sectores de centro-izquierda admiten que hay corrupción, que se sigue metiendo la mano en la lata pero que, sin embargo, se juzgaron a los militares y se derogaron las leyes de obediencia debida y punto final. ¿No sería una especie del “roban pero hacen” de los ´90 amoldado a los tiempos que corren?
“Mire, yo no se. Hoy tengo 83 años y cumplo 70 en el periodismo y las acusaciones, las difamaciones, las he visto siempre. Acá no ha habido alguien que haya sido un estadista, salvo en la época de Arturo Frondizi. Hemos tenido personas que no hubiesen podido gobernar ningún país del mundo ni que podrían haber estado de porteros en la Casa de Gobierno. Sin embargo, los hemos consagrado, nos han robado. Fíjese que vamos a votar un domingo y elegimos un ciudadano para que presida, le ofrecemos una Casa de Gobierno divina, con jardines, palmeras… Le ofrecemos una Residencia, le pagamos su sueldo, sus honorarios, sus viáticos, la nafta, los mucamos, le damos seis coches, choferes… Fíjese todo lo que le damos, usted, yo, todos, su compañera y ¡además nos roban! Por eso digo que, mientras no tengamos esa conciencia de ir a la Casa Rosada y decirle: Señor, ¿qué está haciendo usted con nosotros? Si usted, yo y su compañera quieren impedir que se haga el tren bala, presentamos una moción referéndum para decir que no lo queremos. Y no nos animamos a hacer eso. Porque seguimos siendo súbditos, seguimos creyendo que ellos son los dueños de casa y a ellos les damos la Casa, se la alquilamos, no pagan un centavo”.

¿Quien habitará la Casa Rosada en el 2011?
“Esta muy lejos, falta mucho”.

¿No llegamos?
“Lo preocupante es que no veo a nadie enfrente. Veo, sí una voluntad del campo, por ejemplo, de dirigentes nuevos porque nosotros creíamos que la leche venia de la heladera y ahora nos dimos cuenta de todo lo que produce el campo. Ahí hay gente joven muy interesante que después de esto, van a hacer política, porque mientras el presidente dice que los va a arrodillar, es la primera vez que el presidente y su señora, los dos presidentes, (no le diga ex dígale es), han sentido, en carne propia, que se han enfrentado con gente que no se vende, con gente que no se compra. A los empresarios les dijeron un día que sabían como robaban en los `90 y se fueron al mazo como Coto. Acá no van a encontrar entre los muchachos del campo como el señor De Angeli -no hablo de los dirigentes sino de los que hoy están peleando en Gualeguaychú o en Corrientes y en Rosario-a gente así. Hablo de esas bases que, no son como sus padres que tenían que agacharse y sembrar, estos ya manejan tractores que son como Mercedes Benz, que tienen computadoras. Hablan con Chicago todos los días y saben el precio de la soja. Por eso le digo: hay dos cosas que se pueden hacer, una es recurrir a la comisión nacional de Derechos Humanos Internacional diciendo que siendo un país que puede darle de comer a 400 millones de personas, el gobierno se lo prohíbe, con lo cual están violando los derechos humanos”.

Para ir concluyendo y retomando su carrera periodística, ¿cuales fueron las grandes notas que recuerda?
“Le voy a confesar que es una trayectoria personal y le voy a confesar que el jueves presento mi libro y hago mi propio resultado: parezco River ante San Lorenzo. Es decir, me veían cuatro millones de personas y al final cuatro millones de personas votan por Cristina y otro día por otro, es decir, no estoy contento con lo que hice, ni con mi trabajo. Lo que quise hacer es decirle a los jóvenes: Miren, en el mundo hay dirigentes, hágase dirigente. No, dicen, para qué me voy a hacer dirigente, prefiero ser abogado, ingeniero. Bueno, por haber dejado esos espacios libres hemos conseguido estos muchachos que, además de robarnos casi legalmente, porque han organizado el robo, tienen un país frente al mundo que no recibe una gota de crédito, que no nos cree nadie. Esto es malo porque éramos el primer país competitivo, el granero del mundo y hoy nos gana Uruguay. El problema es cuando uno entra a jugar un partido y dice quiero ganar o solo jugar el juego. Y Argentina entró a ver como es la decadencia y aunque Duhalde grite y grite que estamos condenados al éxito que me digan en que cárcel ir así me voy a cumplir la condena”.

Para ir cerrando la charla así no lo molestamos…
“Lo que usted quiera cerrar es suyo…”

(Risas) Está bien. ¿Que le diría hoy a Doña Rosa?
“A Doña Rosa le diría que en cualquier otro país, usted podría haber estado mejor pero esta es la Argentina pero que nacimos acá y acá vamos a morir. Lo único que le diría es que reflexione que cuando va a votar pregunte si no son analfabetos si no son lunáticos, si son capaces de decir que me equivoqué, si son capaces de rectificarse, no hay duda de que nosotros también tenemos la culpa de los gobernantes que tenemos. Para nosotros el voto no es fundamental, bueno, decimos, que gane fulano el domingo, total, yo sigo con lo mío, juego al golf, al fútbol, al tenis y me voy al country o me voy a tomar un mate. Ese no es un país. Usted mire la diferencia y en Estados Unidos hace seis meses que vemos en TV a un hombre negro y a una mujer cual de ellos será el presidente de un país, discutiendo pacíficamente. Acá en la Argentina, Kirchner llamo a su mujer por teléfono, y le preguntó: Cristina ¿querés ser candidata a presidenta? Si bueno. Mañana. Así no es la democracia. La democracia es un largo camino. Es respetar la ley y la constitución. Es saber de qué se trata. Por eso digo, observen ustedes en el resto del mundo, internas, debates, y acá uno llama a su mujer y le pregunta si quiere gobernar a la Argentina. Eso a mi, me dolió en el alma. Para después hacer la construcción de un gobierno desde el mal, la persona que mas la desfiguro a la señora Cristina, fue su marido porque asoma todos los días su cabeza y si ella dice si, él dice no. En fin, muy feo el momento que vivimos porque además esto no es una monarquía, a ver si termina el hijo alguna vez en el poder”.

Máximo Kirchner está en la agrupación “La Cámpora” así que quizá… algún día…
“No, nunca se sabe. Pero el pueblo lo va a impedir y yo le digo, acuérdese de esto que le dije hoy, con esta resurrección del campo que nadie conocía, empieza una generación nueva de argentinos y ustedes que son jóvenes se van a beneficiar. Yo si Dios quiere lo voy a ver desde el cielo”.

Bernardo Neustadt muchas gracias por la comunicación…
Una pregunta quiero hacerle, ¿usted cree que va a ir al cielo?

Yo… la verdad que no lo se.
“No, a su compañera”

Mmmmm y no, la verdad que no.
“Qué lástima, que solo voy a estar”

Gracias, muchas gracias por esta nota
Hasta luego!!!

Bernardo Neustadt
Bernardo Neustadt. (Foto: www.bernardoneustadt.org)

Neustadt no pudo presentar el libro al que hace referencia en la entrevista. La librería El Ateneo recibió amenazas de bomba. Angustiado y triste, emprendió un extenso viaje que imposibilitó un encuentro personal con los conductores de Nada es Gratis en la Vida. Su secretaria, Maria, había pactado un encuentro en su casa en Martínez a su regreso. Lamentablemente, no pudo ser. Neustadt, apocalíptico, 21 días antes de su desaparición, anuncio sus preocupaciones políticas y sociales envuelto en risas y repleto de esperanzas en las futuras generaciones que hoy las observa desde el más allá.

Neustadt falleció el sábado,7 de junio a los 83 años, en su vivienda de la localidad bonaerense de Martínez, producto de un paro cardiorrespiratorio.

* Redacción Alerta Militante

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0 Responses to "EN EL CIELO VOY A ESTAR MUY SOLO"

  1. Se nos fue unos de los mejores periodistas de la actualidad,lastima que no vivio unos cuantos años mas para escribir otro libro mas sobre la historia de los dos presidentes.Muchas gracias

  2. “En el programa de los hermanos Korol, que se emite por Canal 7, y en un buen ejercicio de documentación por parte de la televisión pública, la producción y el conductor se trasladaron al pueblo Clemente Onelli, en Río Negro, que había sido catapultado a la fama por el recordado aviso comercial de Telefónica de Argentina “Hola vieja, ¿a que no sabés de dónde te estoy llamando”. Quien hablaba, en tono campechano, era Sabino Morales. Corría el año 1993 y el consenso social construido pacientemente sobre las privatizaciones maduraba en fructíferos dividendos por la transferencia de acciones públicas a capitales privados concentrados. El documental marcó historia. Morales fue en su momento invitado al programa del uno de los más eficaces referentes comunicacionales de las privatizaciones, Bernardo Neustadt. El propagandista Bernardo (erróneamente conceptuado como “periodista”), lo ponderó como un referente de los pueblos que serían surcados por la modernidad en forma de “teléfonos, movicones (sic.), fax”. El fallecido Neustadt halló en Morales un ícono de la “sociedad de la información”. Pero hoy, el único teléfono del pueblo, aquel instalado para el comercial dirigido por el cineasta Sorín, no funciona. Morales terminó sumariado por “actividades lucrativas en horario de trabajo”. El link de youtube me lo pasó un colega de Jujuy, Marcelo Brunet, y es excelente para pensar sobre la diseminación de tecnologías informacionales en nuestro contexto de país periférico carente de políticas de comunicación de servicio público. He aquí el link: http://mbecerra.blog.unq.edu.ar/modules/news/article.php?storyid=128

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