LA CIUDAD DE BUENOS AIRES ARDE, DE CALOR, INJUSTICIA Y SOBERBIA

Compartir!

Algunos aún creemos que las cosas deben ser distintas y los débiles, los pobres, los excluidos, los marginados deberían tener otra vida, una vida digna, vivienda, trabajo, alimentación y respeto.

Algunos aún creemos que los que producen las riquezas deben ser los que mejor participen de la distribución de las ganancias.

Algunos aún soñamos con que los niños que deambulan en la calle no solo sean frías estadísticas o reclamos retóricos de los “proles” legalistas, sino que se entienda el dolor profundo de la infancia vulnerada en su estima, en sus cuerpos, en sus deseos, que dejen de ser la excusa para justificar presupuestos o ambiciones personales.

Son los niños los protagonistas, es por ellos que algunos nos enojamos con los tibios, con los golpeadores, con los que no entienden el dolor del frío, el andar en patas sobre el asfalto, el estomago vacío y la ausencia de cariño.

Nos hablan de familias victimizadas, dolidas, dolientes, víctimas, victimarias. ¿A qué familia se refieren?

Algunos creemos que esta bueno querer cambiar el mundo y que ser patrón no es una condición que demuestre probidad, capacidad u honestidad. Entendemos que las cosas deben ser distintas de fondo y en serio para que los chicos dejen las calles, para que no sean prostituidos, golpeados o usados.

Las políticas sociales públicas deben ser las medidas que regulen, promuevan, desarrollen las condiciones para que los que menos tienen estén en condiciones de igualdad de desarrollo.

Las políticas sociales no son un gasto son una inversión. Las políticas sociales son una obligación del ESTADO, son su razón de ser pero parece que se perdió la brújula o que alguien la averió…

Tiene razón pero…marche preso. Algunos Hogares para niños y jóvenes no perciben sus becas desde el mes de octubre con las dificultades y malestares que esto genera con la preocupación en intentar sostener equipos de profesionales, alquileres, medicaciones, servicios, alimentación y los gastos inherentes al cuidado y atención de chicos.

Se pueden discutir horas o días sobre las formas de tratamiento, metodología, caracterizaciones de las problemáticas infanto-juveniles, pero el día a día es otra cosa, la realidad es otra cosa.

Se nos exige, se nos va exigir, que seamos Chiquititas, el Hogar de niños ideado por Cris Morena y éxito televisivo.

Se nos pide, se nos va a pedir paciencia como si comer fuera una posibilidad de elección, se nos pide comprensión por la ineficacia o la ineptitud de los que se fueron y se llevaron o se gastaron lo que no debían, como si las enfermedades fueran optativas, se nos piden cosas como si nuestra preocupación principal fuese intentar quedar bien con los funcionarios de turno… por lo menos no es mi intención quedar bien con nadie.

Sometidos he visto muchos en estos años, simpáticos con los funcionarios de turno…pero los proyectos se sostienen con coherencia y honestidad y no con acuerdos espurios, ni con simpatías compradas en cuotas.

Soy duro de boca porque me conmueve esta realidad de pobreza y la realidad de los que quieren tener razón sin escuchar las razones de los pobres, que aún les resuenan como campanas de palo.

* Asistente Social HOGAR SAN BENITO

Compartir!

Comentarios

Comentarios