Así se acaba con los barrios

Compartir!

Como muchos elegí San Telmo (hace más de 20 años) sin especular con que mi casa algún día valdría el triple. Elegimos aquel San Telmo, el que para una gran cantidad de personas era peligroso, inseguro, lleno de casas tomadas y sucio. Sucio de barrio que se vive. Como sucia queda una casa que se disfruta. Pero no la jarana de ahora, que no es nuestra.

Lo elegimos sin Havanna en plena calle Defensa; donde no había un turismo descontrolado; sin la explosión de hoteles; sin gente, como mucha de la que viene ahora, con total inconciencia de que hay un vecino que tiene costumbres, hábitos y derechos, sobre todo derechos, que están siendo completamente vulnerados. Sin marcas que buscan imponer un modo de vivir y hasta de sentir. Sin la corporación Starbucks clavado en pleno corazón de la Plaza Dorrego (privatizada de prepo, dicho sea de paso, por bares y restaurantes).

Aunque tal vez siguiendo la línea investigada por Naomi Klein pronto algunos de esos bares de la zona dejen de existir producto de la estrategia voraz de aquel «cazador de cultura», como llama la escritora a aquel tipo de empresas. Así se acaban los barrios.

Mucha gente les creyó a los desarrolladores de la Feria del Sur cuando presentaron el proyecto -en reuniones privadas y pequeñas- como la gran salvación para el barrio. Debajo de la autopista harían un lugar iluminado, con un espacio multifuncional, una guardería para el barrio, locales para artesanos. Nunca explicaron (lo consultamos especialmente) cómo se articula eso con un hotel vip, un restaurant vip, un centro comercial vip y cocheras subte-rráneas para 260 autos (diario Perfil 04-07-10).

En cambio todo parecería indicar que se buscará peatonalizar Defensa definitivamente y avanzar con más fuerza en el cambio total de perfil del barrio, lo que incluye el cambio de residentes (basta ver las imágenes proyectadas en el boceto).

Eso, para algunos es progreso. Para otros, es la muerte de la zona como barrio con escala vecinal, y del Casco Histórico, que sigue sin tener un Plan de Gestión que lo proteja, y sigue sin contar con la voluntad del Gobierno de la Ciudad de cuidar lo que queda.

El barrio necesita políticas públicas, espacios verdes, planificación, protección. Pero eso no combina, parece, con la onda vip.-  

*San Telmo Preserva

 

Compartir!

Comentarios

Comentarios