Crujen los 3 poderes, es porque el modelo se cuestiona

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Los debates de la convención estatuyente y la Constitución pergeñada por la misma,  además de garantizar los derechos de los ciudadanos y las líneas básicas de funcionamiento estatal, también caracterizó las políticas públicas especiales como desconcentradas y participativas, por lo tanto promovió el diseño y programó un ámbito institucional para tal desconcentración gubernamental y participación política en las Comunas (art. 127 y siguientes  CCABA), imponiéndoles en su actuación la contemplación de los aspectos urbanísticos.El modelo es taxativo, promueve de manera imperativa su aplicación, e instruye como para que no queden dudas, acerca de la participación de la ciudadanía, y lo que esta puede generar en la resolución de la cuestión relativa al planeamiento urbano.

La falta de definiciones y la contradicción en este mandato constitucional, se manifiesta en distintos periodos legislativos, la misma ha sido instalada, mantenida y actualmente postergada en la agenda, por la acción de los actores políticos más involucrados, particularmente aquellos con representación mayoritaria.

Es deseable que un nuevo perfil en la Legislatura 2010 se focalice en estas políticas públicas, que se caracterizan por la descentralización y la participación ciudadana en las decisiones y control que hacen a las mismas.

Además, esta postergada institución democrática tendrá conjuntamente con el gobierno centralizado de la Ciudad la facultad concurrente para diseñar, programar y ejecutar una parte de la política pública de planeamiento. Más precisamente, todo lo referido al uso del espacio público, la autorización de usos particulares, la preservación patrimonial y las obras públicas de desarrollo urbano (art. 128, CCABA). Las facultades concurrentes son aquellas que pueden compartirse entre varios organismos. Tal concurrencia puede darse con diferentes modalidades, que van desde la visación del "nihil obstat" hasta la elaboración de planes, informes técnicos y/o actos administrativos desde la comunas.(1)Lo que queda claro con la operatividad de la nueva institución es que en materia de planeamiento urbano habrá facultades que hoy ejerce con exclusividad el Poder Ejecutivo de la Ciudad y que comenzarán a ejercerse de modo concurrente con el Órgano Comunal.

Desagregando la arquitectura constitucional de la instauración de las Comunas, la Ley 1.777 (Ley Orgánica de Comunas) también impone pautas para el ejercicio de esta facultad concurrente. Entre sus funciones se encuentra la de incorporar a la participación ciudadana a las decisiones y control de las diversas materias que integran su plexo funcional, entre las que, manteniendo coherencia con la Constitución, se encuentran las facultades concurrentes como el planeamiento urbano (a modo enunciativo, el art. 3º inc. F de la Ley 1.777 incluye especialmente a la preservación, recuperación y protección del patrimonio, lo cual incluiría a las Areas de Patrimonio Histórico – APH).(2)

Para ser más precisos, en cuanto a qué parte del planeamiento será desconcentrada, la misma norma insiste en que "las normas sobre usos de los espacios públicos, suelo, protección patrimonial y las materias que resulten de los convenios que se celebren a tal efecto, a través de órganos con dependencia administrativa y sede en la Comuna" y también los programas de desarrollo urbano. Y se insiste en la participación vecinal en la elaboración y planificación de las políticas públicas especiales, entre ellas la de planeamiento (respectivamente, arts. 11 inc. C y B y art 26 inc. I, lex cit).

Toda la planificación de la desconcentración de funciones y pautas de funcionamiento coordinado serán consensuadas en el ámbito del Consejo de Coordinación Intercomunal, que será un órgano de consenso entre todas las Comunas.(3) Por ello, podemos concluir que el establecimiento de las Comunas impactará en los circuitos administrativos de planeamiento del GCBA, sobre la preservación del patrimonio común, el uso del espacio público y el uso del suelo, atento la necesidad de consentimiento del Órgano Comunal en los casos indicados.

* Basta de Demoler


 

(1) Nihil obstat es la aprobación oficial desde el punto de vista moral y doctrinal de una obra o emprendimiento.

(2) En cuanto a su funcionalidad, además de la descentralización administrativa y de control, la Ley de Comunas impone la subsidiariedad del Poder Ejecutivo de la Ciudad y, en caso de duda, se entiende que la función correspondería al Organo Comunal. Pero además, despejando cualquier duda, la misma Ley de Comunas impone la regla de relacionamiento entre el Poder Ejecutivo y el Órgano Comunal de modo "concertado y coordinado entre el Poder Ejecutivo y las Comunas" (art. 4º Inc D, lex cit).

(3) El Plan Urbano Ambiental, Ley 2930, reconoce las falencias de la normativa urbanística actual y propone la elaboración de un nuevo Código Urbanístico con las siguientes características: “El Código Urbanístico reemplazará al Código de Planeamiento Urbano y tendrá por objetivo guiar la conformación de la ciudad, incluyendo tanto los espacios públicos como los espacios privados y las edificaciones que en los mismos se desarrollen, considerando tanto las dimensiones ambientales, morfológicas y funcionales de la ciudad en su totalidad como las particularidades de sus diversas zonas, barrios y sectores. Con respecto al tejido edilicio parcelario se otorgará especial importancia a los criterios morfológicos y a los de admisibilidad de usos, que contemplen a la manzana y a la cuadra como unidades primarias de configuración del tejido urbano, toda vez que se las precie como aspectos deseables de los sectores consolidados.
La normativa morfológica deberá reconocer las características diferenciales de cada zona urbana según rasgos locales específicos.”

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