POLÉMICO PROYECTO PARA MEJORAR EL TRÁNSITO PORTEÑO

 

Así quedaria la obra debajo de la Av 9 de Julio. Gráfico: gentileza Clarin.

El Ministerio de Desarrollo Urbano llamó a licitación pública para llevar adelante esta obra y se cree que antes de fin de año podrían firmarse los contratos con el grupo de empresas que resulten elegidas. El proyecto tendría varias etapas de concreción. La primera -los dos túneles- prevé un gasto de U$S 217 millones y serían costeados con las ganancias de AUSA, la empresa que administra las autopistas de la ciudad. La construcción de los túneles descomprimiría el paso de diez mil vehículos en hora pico. El anterior Jefe de Gobierno a cargo, Jorge Telerman tuvo la idea de una autopista subterránea y de hacerla junto al gobierno nacional, pero la gestión no prosperó.
 La propuesta genera ya varias polémicas. Existe el desconcierto de urbanistas y arquitectos que objetaron la falta de un llamado a concurso para el diseño de la autopista como el Parque Central Norte, una de las patas del proyecto. Este Parque uniría a la Facultad de Derecho, el Museo de Bellas Artes y un nuevo Centro Municipal de Exposiciones. De esta forma se unificarían las avenidas Figueroa Alcorta y Libertador, entre Callao y Austria.

 El costo del peaje es otro tema a definir. Según declaraciones del Ministro del área, Daniel Chain, recién recuperado del virus de la Gripe A, aún no está decidido el cobro de peaje. No obstante, la decisión sería tomada por la próxima administración, cuando sea finalizada la obra.
 Diferentes referentes de la oposición en la legislatura, plantean que dicha obra de tal envergadura debería haber sido discutida en el recinto.
 Sergio Abrevaya del bloque de la Coalición Cívica, además destacó la General Paz ya vincula el norte con el sur. Esta obra de la 9 de julio no es prioridad, sí lo es la ampliación de la red subterránea, que son transporte público.

 La ciudad padece un grave problema de circulación vehicular por la cantidad de unidades de uso privado que dificulta el tránsito en los diferentes accesos. En los últimos meses esta situación se vio agravada por la cantidad de restricciones que el gobierno de Macri implementó para los estacionamientos en la vía pública. Las quejas y las confusiones se generaron a partir de la implementación de los parquímetros que por acciones de la sociedad civil debieron ser levantados en barrios como San Telmo, Recoleta o Balvanera. La cantidad de carteles con señales correspondientes a prohibido estacionar, también fueron y son fuente de confusiones y dudas por parte de los automovilistas. Razón por la cual la gestión porteña decidió aclarar con stickers o una chapa sobre los antiguos carteles los horarios específicos de aplicación de la ley y hacer oído a la cantidad de reclamos.

                                                                                                                                                                                                                                  Fuentes: Clarin

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