"YA NADIE QUIERE TRABAJAR DE DOCENTE"

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Escuelas Publicas

El que iba a ser el primer día de clases para miles de chicos en nuestro país quedó postergado. Más de la mitad de los distritos del país suspendieron el comienzo del año lectivo. La ciudad de Buenos Aires no fue una excepción a esta crisis, es mas por primera vez en 10 años no comenzarán las clases en la ciudad. Durante todo el 2008 los gremios docentes denunciaron “el vaciamiento de la educación pública por parte del gobierno de la ciudad”. En julio se convocó el primer paro docente de la gestión del “PRO”, en reclamo del cobro de los salarios y por las mejoras en las condiciones laborales. Sin respuestas gubernamentales, los reclamos de los trabajadores continuaron. De los 12 días de paro en el año 2008, cuatro de esas jornadas, fueron exclusivamente para reclamar la entrega de las becas a más de 15 mil alumnos ante la posibilidad de que el gobierno porteño realice un ajuste. La movilización de la comunidad educativa logró revertir semejante dislate.

 

Las paritarias docentes son el ámbito de discusión de las condiciones de trabajo y salarios que se establece entre el empleador y los trabajadores. Es una comisión destinada a interpretar cláusulas y a establecer categorías. En estas, se sientan de igual a igual, el ministro de educación, Mariano Narodowski, y otros funcionarios del poder ejecutivo; frente a las entidades que defienden los derechos de los trabajadores.

 

Como consecuencia de estas discusiones y ante el reclamo docente de un incremento en los sueldos básicos del 15,5%, el gobierno de la ciudad respondió con el 4%. Lo que se refleja en un aumento del piso mínimo salarial a $1510 y a partir de junio la incorporación de una cifra irrisoria de $55. Cerca del mediodía del lunes 2 de marzo, los docentes porteños fueron protagonistas de un acto masivo frente a la jefatura del gobierno municipal, sobre Avenida de Mayo. El acto fue convocado por la Unión de Trabajadores del Estado (UTE), la asociación docente de educación media y superior (ADEMYS) y por el sindicato de los docentes privados, Sadop. Allí, sobre un camión, que ofició de escenario, Eduardo López, secretario general de la UTE, le hizo escuchar el reclamo de los trabajadores de la educación al jefe de gobierno. El paro fue contundente, se estimó que tuvo alrededor de un 95% de acatamiento en toda la ciudad de Buenos Aires.

 

El domingo 1 de marzo, en el inicio de las sesiones legislativas el jefe de gobierno, Mauricio Macri, anunció la incorporación de la enseñanza de inglés y computación desde la primaria en todas las escuelas públicas. Eduardo López opinó al respecto: “faltan 300 docentes de inglés para cubrir los cargos, porque ya nadie quiere trabajar de docente. Se ve que tanto privilegio no tenemos (…)”.

 

En el breve acto del inicio legislativo, Mauricio Macri, tuvo tiempo de lanzar frases poco felices con dedicatoria exclusiva al gremio docente. “Hemos demostrado que somos flexibles cuando podemos mejorar una medida. Pero también defenderemos las decisiones frente a aquellos sectores que no quieren ceder en sus privilegios o que pretenden extorsionar a los vecinos”. Cuando Alerta Militante le preguntó a Eduardo López que opinión le merecían estas palabras dijo: “Que termine él con los privilegios a los funcionarios. Él tiene de rehén al sistema educativo porque en diciembre bajó el presupuesto para educación”. Para un integrante de ADEMYS presente en la marcha, las palabras del jefe de gobierno fueron “una chicana política que busca difamar al movimiento docente. El fue elegido para dar respuestas a los problemas de la gente y no sabe darlos.”

 

Según Eduardo López, el gobierno del PRO entiende a la educación pública como contención social: “La quieren hacer como el lugar a donde van los que no tienen a dónde ir. Como un lugar de contención (…) Nosotros queremos que la educación pública sea el lugar de transformación. Donde se achiquen las desigualdades que los jóvenes traen de cuna. Que garantice la igualdad de oportunidades.”

 

Se exigen 180 días de clases. ¿Cómo es posible garantizar 180 días de clases si ni siquiera es posible garantizar el inicio de las actividades lectivas? Las razones son varias, pero se pueden enumerar algunas como las condiciones edilicias que no son las óptimas.

Los docentes no solo reclaman atendibles aumentos salariales sino que insisten en la necesidad de construcción de nuevas escuelas fundamentalmente en la zona sur. Se calculan un faltante de por lo menos 8000 vacantes en el nivel inicial donde las salas maternales públicas casi no existen.

 

Al cierre de esta edición los gremios docentes mantenían una reunión con autoridades del Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad para intentar destrabar el conflicto y evitar que un nuevo cese de actividades para el lunes 9 de marzo, con la adhesión esta vez de todas las organizaciones que representan a los docentes.

 

Lo cierto es que muchos alumnos del secundario fueron excluidos del acceso a las becas mensuales y existen alrededor de 9 mil chicos que no encuentran vacantes en ningún colegio del gobierno de la ciudad. A su vez, la tarea docente no es remunerada como debiera, lo que trae aparejado la falta de incentivo en la carrera. Las negociaciones continúan. Las medidas de fuerzas estarán a la orden del día.

 
* Redacción Alerta Militante

La educación pública ya no es para todos, ni para el que la elige; es para quien no tiene más remedio. Por Martín Caparros*

 

(…)Tres de cada cuatro alumnos estatales pertenecen al tercio más pobre de la población. Entre el 20 por ciento más pobre, nueve de cada diez van a la escuela pública; entre el 20 por ciento más rico, uno de cada siete. Y la tendencia se acelera: en 1997 el 24 por ciento de los chicos acomodados iba a escuelas públicas; en 2006, según un informe del Centro de Estudios de Políticas Públicas, sólo el 15 por ciento. Las cifras precisan lo que ya sabemos: que los padres quieren mandar a sus hijos al privado porque –mejores o peores– por lo menos les garantizan que van a tener clases. Cosa que el Estado no consigue hacer. Así que, entre 2003 y 2006, en apenas tres años kirchneristas, 800.000 argentinitos –casi todos los que pueden– pasaron del público al privado. En la escuela sarmientina quedan los que no pueden: los más pobres.

 

* Extracto de una nota publicada en el Diario Crítica de la Argentina. Lunes 2 de marzo de 2009.

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