“La piqueta fatal del progreso”

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En una obra en construcción en la manzana “Jesuítica” en pleno barrio de Montserrat se encontraron restos de la “Casa de gobierno” utilizada por Juan Manuel de Rosas.

En una obra en construcción en la manzana “Jesuítica” en pleno barrio de Montserrat se encontraron restos de la “Casa de gobierno” utilizada por Juan Manuel de Rosas. Pero fue demolida por la empresa a cargo de la obra. El sitio de referencia está emplazado en la calle Moreno 550, supo ser una de las residencias de los “Ezcurra”, padres de Encarnación y suegros del “Restaurador de las Leyes”.

“Como consecuencia del malentendido surgido en la Obra de MORENO 550 con los paleontólogos y arqueólogos del Casco Histórico, y desarrollado de manera incorrecta por el Grupo Clarín queremos expresar un profundo agradecimiento a todos nuestros inversores, proveedores, clientes y amigos por los mensajes de cariño y solidaridad recibidos” publicó el Ingeniero Jose Kohon en el site institucional de la empresa denunciada por organizaciones de defensa del patrimonio histórico. 

Se refiere a una serie de notas publicadas por el matutino. Por ejemplo la del viernes 22 de diciembre que tituló: Descubrieron restos de una casa de Rosas y una constructora los destruyó”. Este medio intentó comunicarse con algún responsable de los desarrolladores inmobiliarios en cuestión, pero al cierre de esta edición no obtuvimos respuesta.

Alfredo Taullard, componedor de libros de misceláneas, numismática, taquígrafo y cartógrafo en su genial obra “Los planos más antiguos de Buenos Aires, 1580-1880” (editado y publicado en 1940) asegura que Juan Manuel De Rosas residió junto a su mujer Encarnación Ezcurra en la actual calle Moreno al 500 (lado par) durante más de quince años, “y que era por así decirlo la verdadera residencia gubernativa”. La edificación comprendía la mitad de la manzana, frente completo sobre la calle Moreno entre Bolívar y Perú. En 1838, luego del fallecimiento de Encarnación a los 34 años, a causa de un paro cardiorrespiratorio (se cree que sufría de alta presión) Rosas se mudó al mítico “Caserón de Palermo”. Después de 1852 la propiedad de la familia Ezcurra fue confiscada y “continuó sirviendo de residencia al gobernador de Buenos Aires, hasta su traslado a La Plata”.  

El 21 de noviembre pasado, la empresa “Estudios Kohon” comenzó en el sitio en cuestión, la construcción de un edificio de 14 pisos y dos subsuelos para cocheras. Arqueólogos de la Gerencia Operativa de Patrimonio, que depende de la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico porteño, se hicieron presentes y dialogaron con el responsable de “seguridad e higiene” de la obra, donde le recordaron la normativa vigente y la necesidad de hacer un diagnóstico del potencial arqueológico. La empresa no se comunicó en esa instancia pero los arqueólogos decidieron actuar sin demora alguna, cuando recibieron fotos anónima de un vecino que presagiaban el descubrimiento de algún hallazgo arqueológico.     

Lograron documentar los restos de una “cisterna de aljibe” que medía unos siete metros de diámetro, “hecha de ladrillo y revocada con cal, y cimientos”. En el área aparecieron trozos de botellas y azulejos españoles de la época. La constructora en principio habría recibido de buenas maneras a los arqueólogos; en ese sentido comenzaron con sus tareas con normalidad y pautaron un cronograma de trabajo hasta el 5 de enero de este año. El equipo continuó con su labor el sábado y el martes; pero el miércoles 27 de diciembre se encontraron con la sorpresa: habían demolido y tapado la Cisterna. Aparentemente, la empresa temía que frenaran su proyecto y por ello tomaron esta drástica decisión.

 “La empresa incumplió la Ley Nacional de Protección del Patrimonio Arqueológico, la 25.743, ya que no avisó sobre los hallazgos ni dejaron continuar los trabajos de los arqueólogos. El Gobierno porteño actuó rápidamente. Este caso va a ser ejemplificador”. Graciela Aguilar, Directora de la Gerencia de Patrimonio (Clarín 22/12/17) 

La constructora podría ser pasible de ser sancionada de acuerdo al Régimen de Penalidades para la Protección del Patrimonio Cultural de la Ciudad (Ley 4.830), que establece trabajo comunitario y multas de hasta 600.000 unidades fijas, que hoy equivalen a los $6.690.000. Recordemos que la construcción está dentro del Área de Protección Histórica 1 (APH), y por lo tanto es una zona cuyo patrimonio está protegido por ley.

El Gobierno porteño clausuró la obra preventivamente. Pero lo hecho, hecho está. La pérdida es invaluable. Las protecciones, léase normativas vigentes sin dudas son insuficientes para evitar la pérdida de nuestro patrimonio. Profesionales de la arqueología manifestaron desazón en el mejor de los casos y en el peor…indignación. Estos últimos denuncian permisividad del gobierno porteño para con las desarrolladoras inmobiliarias. Una buena manera de demostrar lo contrario es que las multas y penalidades se formalicen.-


“A la empresa no parece preocuparle el APH 1 ni la ley de Arqueologia 25743 y al estado le falta convicción política para multar y aplicar un verdadero régimen de penalidades, que no nos deje tan vacios de autoridad a quienes tenemos que poner el cuerpo y la cara en cada obra apelando a la buena voluntad, aunque sabemos que de tener un verdadero respaldo la ley nos autoriza a frenar la obra y a realizar los estudios pertinentes” Eva Bernat, Arqueóloga (DGPMYCH)  


Centro de Interpretación Arqueológica y Paleontológica de Buenos Aires:
El área fue creada a partir de la designación de la Dirección General de Patrimonio como Órgano de Aplicación para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de la Ley Nacional Nº 25.743 de Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico, a partir del Decreto N° 2423 del Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires el cual pone en práctica el Registro de Yacimientos, Colecciones, Lotes y Objetos arqueológicos y Yacimientos, Colecciones y Restos Paleontológicos de todo material proveniente de colecciones particulares y publicas; de excavaciones y rescates llevados a cabo en esta Ciudad. Sus actividades se desarrollan en función de llevar a cabo el cumplimiento de dicha normativa legal. ¿Qué piezas y restos se deben registrar? Todas aquellas piezas, tanto arqueológicas como paleontológicas, que obran en poder de personas e instituciones cuyo domicilio declarado se encuentra dentro de la jurisdicción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Para ello se debe completar una serie de fichas con los datos de la pieza y de la persona o institución correspondiente. Las mismas deben ser solicitadas en el Centro de Interpretación de Arqueología y Paleontología de la ciudad de Buenos Aires, calle Alsina 417 o vía correo electrónicopatrimarqueoypaleo@buenosaires.gob.ar, donde además se puede requerir asesoramiento del equipo de profesionales.-

 

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