"El discurso de asunción de Cristina fue lo más alfonsinista que escuché desde 1983"

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Entrevista a la Diputada bonaerense, Silvia Vázquez, por la Concertación PluralDiputada bonaerense, Silvia Vázquez, por la Concertación Plural

 

LG: ¿Cuáles son tus proyectos en el Congreso Nacional?
Silvia Vázquez:
“Principalmente fortalecer esta instancia política nueva que me parece muy útil para los argentinos que es lo que dimos en llamar la Concertación. Creo que, después de muchos años, empezamos a recuperar esperanzas, fe y tener expectativas de cambios, pero en serio. No lo digo en desmérito de lo que hemos vivido anteriormente sino como pasos que se van dando en un camino de aprendizaje y de evolución. Sería muy importante que podamos lograr prestigiar el Parlamento en donde el Congreso vuelva a ser esa caja de resonancia como siempre hemos dicho que es, y que efectivamente el rol de representación, frente a los poderes públicos que tiene la figura del diputado y del senador, podamos cubrirlo y cumplirlo en relación a las expectativas de la gente. Me parece que hay temas de agenda política como es el medio ambiente –casos que me preocupan mucho- que estamos muchos pasitos atrás de lo que estamos necesitando como estándar para el país; y recuperar la calidad institucional que no es, ni más ni menos, que cada poder ocupe el lugar que tiene que ocupar”.

¿Cuál es el rol específico que tendrá la gente proveniente de la Concertación en los próximos dos años dentro del gobierno de Fernández de Kirchner?
Me gusta pensar que es un rol muy importante en términos de definición de temas y de contenidos. Creo que, escuchando el discurso de asunción de la presidenta, todos los radicales podemos, realmente y si somos sinceros, sentirnos identificados con los contenidos que planteó y los objetivos que se propuso en cada uno de los temas que tocó. Para decirlo tajantemente fue el discurso más alfonsinista que he escuchado desde 1983 a la fecha, en la cabeza de un presidente. Eso se combina con el ejercicio de un lugar de poder que, sin lugar a dudas, el peronismo lleva en la sangre. Esta contextura nueva que surge entre contenidos fuertemente institucionales de respeto de los tres poderes y de la república y, en la agenda, privilegiando la educación y al empresario genuino que invierte en el país, las relaciones internacionales enmarcadas en un profundo sentimiento de identificación con nuestros hermanos latinoamericanos, sin lugar a dudas incluye un contenido radical, podríamos decir. Un peronista también dirá que esos axiomas también son peronistas y ¡los dos tendríamos razón! porque en definitiva son contenidos nacionales y ambos son partidos nacidos aquí y no como imitación de otros partidos extranjeros. Ahora viene un tiempo nuevo de integración bajo una experiencia inédita que se da en el marco de gobernar y en ese sentido, el peronismo nos saca una ventaja que, bienvenida sea, pero aprenderemos los dos, cada partido con lo suyo”.

¿Conoces a Cristina Fernández de Kirchner y si es así cómo es personalmente?
“He tenido la oportunidad de trabajar cuando ella estaba en el Senado y yo en la Cámara de diputados con los temas ambientales cuando había que interpelar a María Julia Alsogaray y hemos sido compañeras en la Comisión de asuntos constitucionales. Así que hemos trabajado juntas”.

¿Cuál fue y es tu sensación de la presidenta?
Cristina es una mujer con mucha formación, estudiosa, responsable de su trabajo, con sentido común, mucho sentido común y una profunda vocación política. Una mujer fuerte, una mujer que se la juega y que, recién ahora, está mostrando un costado de sensibilidad que, quizá, la misma dureza de hacerse lugar en el espacio político, en algún tiempo, la obligó, de alguna manera, a ocultar ya que, la hubiesen visibilizado como debilidad tiempo atrás, por esa sensibilidad a la que hago referencia. Me parece que el día de la asunción se permitió que la emoción cruzara su discurso en varias oportunidades y provocó que lo humanizara y lo enriquezca. Así acercó la figura presidencial a la gente y está bien porque pueblo y gobierno necesitamos estar juntos, queremos estar juntos”.

¿Cual es su opinión acerca de la respuesta de la presidenta a la justicia norteamericana sobre las versiones que el maletín con 800.000 dólares que llevaba Antonini Wilson eran para financiar su campaña política?
Me parece que ella ocupó la escena y el lugar que tiene como presidenta y comparto plenamente sus opiniones. Básicamente además, a mí me encanta tener una mujer como presidenta y lo digo sin ningún tipo de complejo. Está muy bien como sociedad que hayamos llegado a un punto que le reconozcamos a una persona sus méritos independientemente de toda discriminación sexual. Creo que no hubiese llegado a presidenta, también, sino hubiese sido la esposa del presidente. Es un dato de la realidad argentina de hoy pero me parece, incluso, muchísimo mejor todavía, mostrando a un hombre que aplaude a la mujer que lo acompaña y que, a su vez, ahora él acompaña a ella. Desde el punto de vista de los mitos estructurantes nos vendrá muy bien para la sociedad, ver como en una pareja los roles los ocupan alternativamente uno o el otro, admirándose y apoyándose defendiendo cada uno su individualidad”.

Se habló demasiado sobre el discurso conciliador y que el cambio recién empiezo con Cristina, sin embargo, grandes sectores de la sociedad y la oposición, en particular, afirman que el kirchnerismo tiene una forma de construir poder totalmente opuesta a ello y que no aceptan la opinión del otro, argumentando a través de vencer al oponente y no de convencerlo…
“No se si es tan así en este momento, porque para afirmar algo tan tajante deberíamos andar un poco más el camino si es que eso ha sucedido, porque así es la vocación del kirchnerismo, o si es que ha sucedido porque, en definitiva, los datos de la realidad en los que Kirchner construyó el kirchnerismo eran de un absoluto caos. Para afirmar que, en cualquier circunstancia, lo que se pretende es vencer al otro, tendríamos que ver este espacio de tiempo en el que ya no se verá un presidente ganando con el 22% de los votos y asumiendo en una situación bastante caótica de argentina, no en el peor momento, pero cerca de ello. Realmente, cuando escucho, estos comentarios que yo misma los he hecho, soy parte de esa misma realidad, también he desconfiado de ellos y me he preguntado cómo se van a desenvolver al ver rasgos autoritarios; pero la verdad es que, pasados los acontecimientos ¿hubiese sido posible reconstruir autoridad en tan poco tiempo y reconstruir tantos aspectos de los argentinos en tan poco tiempo, sino se hubiese tenido una vocación tan firme respecto de las convicciones? Me parece que en un estado asambleístico hubiésemos retrocedido al peor de los caos. La política se entiende con lo que realmente sucedió y no con las hipótesis de cómo podría haber sido. No es menor la importancia del contexto. Lo real es que pudo gobernar el país ese presidente Kirchner, con ese estilo y con esas circunstancias”.

¿Cómo persona cercana a los medios de comunicación que te pareció la última campaña política como mensaje publicitario en televisión?
“A mí no me gustó. En general no me gustó nada de la campaña. Para sorpresa de muchos argentinos, la campaña fue muy pobre en comparación con lo que se empieza a demostrar de la realidad. Es una sorpresa agradable para la gente e incluso la opinión de mucha gente que observa a Cristina Kirchner con buenos ojos, a pesar de no haberla votado y haberla juzgado por su imagen y su perfil bajo en la campaña en donde parecía una sombra. Cuando escuché su discurso en la asamblea legislativa, me pregunté si hubiese hecho ese mismo discurso durante la campaña, cuánto le hubieran pegado desde todos lados, porque, seamos honestos, que esta sociedad es, incluido los medios de comunicación que, en muchos casos parecen competir con el poder político, antropófagos”.

¿Cómo fue la experiencia de tu documental “La Gran iniciación”?
“Elegí un tema y recorrí Perú por sus lugares sagrados en contacto con la cultura incaica y en contacto con sacerdotes de esa cultura de un pueblo que vivió 500 años aislado del hombre blanco. Recién hace pocos años, este pueblo, tuvo contacto a través de un antropólogo peruano y redescubrieron muchos aspectos en referencia a sus mitos estructurantes, sus creencias y a comprender su visión del funcionamiento del universo y, a partir de ello,  entender el funcionamiento también de sus instituciones sociales y políticas. La experiencia ha sido riquísima en lo personal porque me acerqué a aprender y comprender esa cultura por admiración y me di el permiso y el desafío de crear una pieza artística de ese recorrido que se vio reflejado en ese primer documental que se llama “La Gran Iniciación” y en un segundo que se basará en la figura, muy oculta en la historia, que es alguien que hubiera sido un monarca inca en los primeros albores de nuestra independencia cuando en el congreso de 1816 Manuel Belgrano llevó esta posición en nombre del general San Martín, y lo cierto es que, más del 90% del porcentaje de la composición de ese congreso estaba de acuerdo con la monarquía incaica. A ese personaje lo fui rastreando a través de infografías, de libros, de información que me fueron aportando y acercando, y todo ello se verá reflejado en el segundo documental que se estrenará en breve”.

¿También con Oscar Tabernise secundándote como en “La Gran Iniciación”?
“No lo sé, Oscar será mi marido a partir de la semana que viene…”

¡Felicitaciones!
“Gracias. Sí, el primero lo hicimos juntos y fue muy lindo al hacer cosas que sentís en el alma que son vibraciones y más con un compañero de la vida. Es un valor agregado que me dio seguridad, apoyo y sostén porque era mi primer trabajo. Me permitió largarme, por un lado, y tener apoyo por el otro. Oscar ahora está con mucho trabajo escribiendo novelas para la televisión mexicana y no se si podrá estar para esta segunda parte”.

Presentación del libro de Mirtha Legrand en el Museo del Cine LumitonEn Munro inauguraste el Museo del Cine, cuando estabas en funciones en Vicente López como ministra. ¿Cómo fue esa experiencia?
“Sí, el Museo Lumiton. Fue maravilloso porque cuando llegué a Vicente López pregunté qué quedaban de los famosos estudios Lumiton –míticos y fundacionales- y había quedado solo una vieja casona abandonada y un estudio. Busqué a los propietarios e hicimos un convenio, un comodato y al año y medio logramos conseguir el dinero para inaugurar el museo y hoy se hará un homenaje a Homero Manzi. Es un pedazo de la historia argentina y está muy bien llevada adelante. Mirtha Legrand ha venido seguido a visitarnos y, de hecho, es la madrina del museo y lo apoya constantemente. Antes de irme de mi cargo en Vicente López, deje plantada una semilla que, también comienza a florecer, que es el polo audiovisual y que trata en que distintas empresas se están radicando en la zona y en Munro en particular, en los míticos estudios Lumiton y armando, justamente, estudios e islas de edición con el fin de producir audiovisualmente. Una verdadera industria cinematográfica. Por otro lado, un proyecto que vamos a hacer, con el intendente García en el 2008, es tematizar una calle como un homenaje a las grandes figuras del cine argentino. Se trata de una de las calles más importantes de Munro que es Vélez Sarsfield y transformarla en semipeatonal. Será un paseo que los turistas y muchos argentinos podrán disfrutar y tener contacto con ello”.

¿Qué películas recomendarías como amante del cine y además como realizadora cinematográfica?
He visto infinidad de películas pero soy fanática de las películas que todos somos fanáticos como Casablanca que la vi doce millones de veces o, hasta, Pocahontas que la vi muchas veces también. Mi gusto es muy ecléctico. Recuerdo una película que se narra en Nápoles sobre un asalto al San Gennaro que demuestra la forma en que los italianos se ríen de sí mismos y también demuestra que nosotros tenemos que recuperar esa parte nuestra y rescatarla, desdramatizando la vida y pensar que: tenemos defectos como todos. Nadie es perfecto y que, en lugar de romper el espejo cuando nos miramos, o no gustarnos si estamos despeinados, nos riamos un poco de nosotros mismos, comprarnos un peine, peinarnos, y se acabó.”

En tu exposición en el seminario organizado, entre otros, por esta publicación, dijiste algo así como que “la política tercerizó los relatos”, ¿a qué hacías referencia?
“Lo dije porque, efectivamente, creo que la pérdida mayor de la política y que marcó luego otras pérdidas, fue en el terreno de los transmisores del relato y del relato propio. Haber pensado y confiado en que, solo el periodismo, tenía que transmitir nuestros relatos… Me parece que nos perdimos un pedazo de la película. En la época anterior a los medios masivos, el relato de la política se construía fundamentalmente dentro de los partidos políticos en términos de político y militancia, pasaba el dirigente y contaba su versión de las cosas y que circulaba coexistiendo con la que los pequeños medios daban de los acontecimientos. En determinado momento eso cesó y solo hubo construcción del relato a partir de lo que decían los medios. Debemos recuperar espacios propios: cada uno debe decir lo suyo independientemente de lo que los demás digan de lo que uno es o hace”.

* Redacción Alerta Militante
Lic. Cs. Comunicación

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