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Primeras Jornadas de Debate Politico

Inmediatamente, luego de un brevísimo corte acompañado por medialunas de manteca, café y gaseosas varias, el seminario continuó con la presencia de Abraham Gak (economista y uno de los creadores del Plan Fénix), Axel Kicillof (economista del Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino), Miguel Ángel Pesce (Vicepresidente del Banco Central) y María José Lubertino (Presidenta del INADI) quienes expusieron sobre el modelo económico del país y sus desafíos futuros y problemáticas cercanas de coyuntura. Analizaron los pro y los contra del gobierno de Néstor Kirchner luego del estallido de la crisis del 2001 y de la devaluación llevada a cabo por Eduardo Duhalde en el 2002 en medio de un respetuoso intercambio de argumentaciones entre los allí presentes.

Si el debate sobre política y comunicación se desarrolló en una armonía absoluta, lo cual no significa que no se hayan expuesto jugosos análisis y conclusiones abiertas en torno de la calidad de la televisión argentina y de la forma en que funciona la construcción de la noticia en los medios gráficos y su repercusión en los medios audiovisuales; la Mesa económica despertó una mayor electricidad por las posiciones adoptadas por los participantes en donde, por momentos, se sacaron chispas, sobre todo entre Lubertino y los economistas allí presentes. Abraham Gak aplaudió el modelo de acumulación kirchnerista y su afán recaudatorio mientras que el joven economista Axel Kicillof, afirmó que es necesario distribuir urgentemente la riqueza y terminar con la pobreza estructural del país. A pesar de los elogios al gobierno de Néstor Kirchner, Gak habló de un presupuesto “dibujado” y apoyó el ingreso ciudadano a la niñez que impulsa Elisa Carrió, aunque no la mencionó en su discurso. Gak también fue generoso en elogios hacia el ex candidato a presidente y ex ministro de economía, Roberto Lavagna por haber “realizado un cambio económico favorable”.

Miguel Ángel Pesce repasó de modo inmejorable las ventajas del modelo económico implementado por el gobierno y una férrea defensora de los Kirchner como Lubertino, y fiel a su estilo frontal, levantó las miradas de sus compañeros de mesa por sus críticas a sus “amigos” economistas que no tienen en cuenta ciertas cuestiones como el rol de la mujer y de las minoridades en la economía y en el sistema laboral argentino: “La economía no es sólo de los economistas, por eso irrumpí en el panel”. Lubertino destacó la presión popular por la aprobación en el Congreso, y el éxito que ello conlleva, la Ley de Bosques y lanzó fuertes tareas pendientes de los años K, a pesar de sus simpatías con el presidente y su mujer, la próxima presidente de la Nación: “Hay que hacer un federalismo, en serio, de la gente” y continuó: “No hay debate estructural sobre la energía. No invertimos en las energías limpias como lo hace Brasil, Canadá o Estados Unidos…no tenemos una política de transporte…perdimos una generación, la de la fibra óptica…por la falta de acceso a las nuevas tecnologías”. 

Uno de los puntos más interesantes de los debates desarrollados el sábado 8 de diciembre en la Casa de la Concertación, fue cuando Gustavo López preguntó, en medio de su exposición, si es posible tener una buena calidad institucional amparados en una ley de Radiodifusión que lleva las firmas de los máximos exponentes de la última dictadura militar. La respuesta fue evidente para los integrantes de la Mesa y el ex interventor del COMFER agregó que los medios de comunicación deberían jugar un rol fundamental al respecto mirando dentro de sus estructuras e institucionalizando sus propias empresas también. Mario Wainfeld hizo referencia al concepto de noticia de los grandes matutinos mientras intercambió humoradas con Luis Alberto Quevedo imaginando el día después de una tapa de Clarín que diga, algo así, como que los rinocerontes serían los culpables de los problemas de tránsito en la Capital Federal. El sociólogo le respondió, provocando inmensas carcajadas entre los invitados al seminario, pues los medios nunca dirán que se equivocaron y dirán al día siguiente de la desmentida de los políticos y del gobierno, “dicen ahora que los rinocerontes no invadirían Buenos Aires”. Para Wainfeld la tapa de un diario como Clarín, que los domingos alcanza una tirada superior al medio millón de ejemplares, es un hecho político en sí, más allá de su contenido. A su vez, López denunció que los grandes medios no quieren debatir una nueva ley de radiodifusión y, en caso que quieran, “hasta ahí nomás”. Por otra parte, repasó los intercambios y los favores políticos del menemismo, en los años ´90, hacia los grandes medios de comunicación que permitieron la gran concentración de medios y la conformación de redes. Como el poder de la política es efímero, dijo López, los grandes medios juegan con ello y discuten las mismas cuestiones 20 años después. Ahora bien, piensa este humilde cronista y se pregunta a sí mismo, ¿no fue el propio presidente Kirchner quien renovó la licencia por diez años más a aquellos mismos que el gobierno critica como el grupo Clarín, matutino demasiado contemplativo con su gobierno? ¿O cómo se explica que los periodistas más cercanos al poder K sean los amigotes de Daniel Hadad un, a su vez, íntimo amigote del ex presidente Carlos Menem?

La recién electa diputada por la provincia de Buenos Aires, Silvia Vázquez, se preocupó por la comunicación de la política más allá de los medios tradiciones y propuso, bajo la atenta mirada de sus compañeros panelistas, que sea la propia política quien se relacione con la gente sin intermediarios interesados. Me pregunto ¿cómo hará la política para comunicarse seriamente con el ciudadano sin caer en la demagogia o la mera propaganda partidista como se observó en las últimas elecciones presidenciales? ¿Acaso no es una decisión política la ausencia de la política de los grandes medios de comunicación? ¿Quién sale ganando de la estupidización del espectador de televisión con tantos bailes por un sueño, jóvenes encerrados en una casa y realitys dando vuelta?

López hizo referencia a sus grandes desafíos personales: llevar a cabo un cambio cultural en los medios públicos que son del Estado y éste somos todos, la sociedad y no el gobierno que circunstancialmente administra al Estado con la legitimidad de los votos populares. ¿Cómo se transforman a estos medios en públicos bajo una excelente calidad? Quevedo hizo referencia al Canal Encuentro como parámetro de lo que se debe hacer y muy bien. “Los medios públicos deberían ser federales y mostrar la diversidad del país”, dijo López, quien remarcó que su mayor desafío es la pluralidad en los medios públicos y ahora existe la voluntad política para que exista el debate –amplio y sincero-. “El Estado debe defender la libertad de expresión y la democracia, lo que no significa atacar el negocio de los medios”.

 

 * Redacción Alerta Militante
Lic Ciencias de la Comunicación (UBA)

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