LA PUBLICIDAD HA EVOLUCIONADO Y LAS REVISTAS DE HUMOR POR SUS SISTEMAS CONFLICTIVOS, SE CONVIRTIERON EN POCO PUBLICITARIAS.

Sendra

Habla pausado. Se da tiempo para pensar cada una de las respuestas que le entrega a ese público reducido que los escucha atentamente. Explica porqué el lápiz es el mejor elemento para los dibujos, pero acepta que actualmente usa la computadora para colorear sus creaciones. Matías está presente, lo sentaron en el tercer asiento de la primera fila, junto a su autor, un niño que no supera los 10 años. El Matías en papel mache mira con sus grandes ojos rígidos a su autor intelectual, quien le dio vida en 1993.

Sendra es el autor, creador y quien le da voz a los personajes de Yo, Matías; a las señoras Clotilde y Etelvina, a los funcionarios públicos y  a un sinfín de otros seres que conocemos a través del diario y las revistas. Personajes con los que compartimos y nos reímos de esa realidad que nos envuelve.

Una realidad con la que Sendra busca hacer humor, trata de sorprender, hacer reír y expresar sentimientos de forma original. Se emociona con cada anécdota contada, con cada historia vivida, que luego las utiliza como fuente de inspiración para sus creaciones. Cada uno de sus personajes contiene características tomadas de sus seres más cercanos, desde sus hijos, tíos, padres e incluso de él mismo.

Sendra relató sus inicios en el mundo del humor hace 35 años. Su paso por las revistas de humor político, su primera experiencia en Siete días, y el frustrado primer intento de trabajar en Satiricón. A esta última Sendra la considera una revista que provocó grandes cambios en el humor gráfico argentino. Sobretodo porque muchos otros medios y editoriales fueron tomando conciencia de cuan importante era incluir espacios de humor entre sus páginas. Lo que llevó a un aumento en las posibilidades de trabajo para los humoristas y dibujantes argentinos. Situación que no se condice con el actual, ya que como el dibujante lo resaltó “excepto Barcelona no hay revistas que se dediquen a hacer humor político”.

¿A qué se debe la carencia de revistas de humor político?
La publicidad ha evolucionado y las revistas de humor por sus sistema conflictivos, se convirtieron en poco publicitarias. Porque el humor siempre es mordaz, genera conflictos y las empresas no quieren tener problemas. Entonces resulta mucho más razonable publicar en revistas suaves, en revistas para un público ABC1, o qué sé yo como se llama. Es lógico que una persona que compra una revista femenina, tienen en ese ámbito una voluntad de consumir ciertos productos que ahí se ofrecen. Digamos que las publicaciones se sectorizaron como el resto de la sociedad. Las revistas de humor no tienen publicidad y estas son su sustento. Otra razón no sé…

¿La realidad Argentina es tan irrisoria como se leen en los dibujos, o es que a través de los colores se convierte en irrisoria?
Yo creo que lo que uno hace es tratar de marcar las contradicciones que hay en una realidad que la tenemos frente a nosotros y que de golpe hay cosas que nos parecen que no corresponden. Los que tenemos este oficio encontramos esa cosa, digamos… risueña. Por ejemplo, yo me acuerdo que López Murphy decía que era un tipo de una sola palabra y se presentaba para diputado y presidente a la vez. Esas cosas rescatarlas, a mí me parece muy sabroso.

¿Serían como los periodistas o los ojos críticos de la sociedad, pero en pocos espacios, en un par de líneas?
Yo creo que la diferencia que hay básicamente es que nosotros, los dibujantes, hablamos más desde la subjetividad. Los periodistas pueden decir los datos más desde la objetividad. Nosotros podemos decir lo que sentimos y suele ser en ese punto donde la gente se identifica con nosotros, porque también la gente siente eso. El diario no puede salir a decir “ganó Cristina las elecciones, pero me parece que va a gobernar Kirchner”. Nosotros podemos decir una cosa así, aunque después digamos otra cosa. Esa sospechita que sobrevuela nosotros la podemos hacer más consciente

De los años que lleva trabajando en este ámbito, ¿Cuál considera que fue mejor momento para su actividad?
Mira… en realidad,  la época de Menem. No por Menem mismo que ya era una partida muy jugosa. Sino porque se vivió un proceso muy cambiante y en eso tan cambiante, los temas surgían con mucha facilidad. Desde ese punto de vista, sí hay que decir que fue una época importante. Hay otras épocas en las que se generan cambios, pero son cambios que se instalan y de golpe la temática queda de una forma redundante. El tema que está es el del INDEC, que dura más o menos dos meses. Entonces llegas al capítulo número 20 y ya no sabés que decir de eso. Por lo que se te hace una especie de obligación hablar de eso, porque siguen siendo el tema del día, pero por otro lado se te hace tortuoso buscarle una salida nueva.

¿Se hace política desde el humor?
Creo que sí, en la medida que uno expresa su opinión de una forma generosa, en el sentido de ser abarcativo de una opinión generalizada. Desprenderse de lo que uno piensa específicamente uno. Sino más bien ir tratando de ser el vocero de todas esas personas que uno piensa que están detrás de uno. En ese sentido creo, que hay un punto en el que se hace política. Yo no hago política como político. Yo digo que no soy un periodista, sino un lector que publica. Porque leo una cosa y al día siguiente salgo a opinar sobre lo que leí. Pero no salgo con la noticia, salgo al otro día. Entonces desde ese punto de vista me da la impresión de que a mí me impacta algo, de la misma manera que le impactó a otros miles de lectores.

Fernando Sendra dice no ser un buen observador, pero que sí sabe ponerse en el lugar del otro, se identifica. Busca en su interior saber como haría el otro en determinadas situaciones y eso le permite darle voz y personalidad a cada una de sus creaciones. ¿Con cual de todos sus personajes se siente más identificado?
Y uno siempre se siente identificado con el último…

Matías…
Y sí. Con todos los personajes del mundo de Matías y con él posiblemente, en mucho más.

Sendra

Esta identificación entre Sendra y sus personajes no es extraña si se tiene en cuenta que todos y cada uno de ellos son construidos con distintos elementos de su persona. Hoy sus cuatro hijos, quienes lo inspiraron para crear a Matías, ya no son niños. Es por eso que a través de ese personaje con una mirada de adulto, él encuentra la posibilidad de volcar recuerdos de su niñez y su vida cotidiana  Aunque también dice identificarse mucho más con la madre de Matías (personaje que solo se le conocen las piernas), justamente por esa relación conflictiva entre los adultos y los niños que es la traslación de su relación de padre con sus hijos. Se siente halagado por estar hoy en la página dos de Clarín, espacio que hasta hace unos meses era ocupado por el recordado Roberto “El negro” Fontanarrosa y para el cual no faltaron palabras de afectos y demostraciones de admiración.

Sendra compartió cerca de 2 horas de charla con un público que no se cansó de hacerle preguntas y de reírse de sus anécdotas.  

Fernando Sendra, junto a otros dibujantes de la realidad argentina, son esas personas que nos roban una colorida sonrisa en un contexto cada vez más gris y tenso.  

* Lic. Ciencias de la Comunicación (UNC)
Redacción Alerta Militante

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