"NO ME ALINEO DENTRO DE LA ESTRUCTURA ORGÁNICA KIRCHNERISTA, APOYO CRÍTICAMENTE AL GOBIERNO"

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Entrevista exclusiva a solas con Anibal Ibarra. Foto Alerta Militante
Anibal Ibarra en la asunción de Gustavo Lopez en el Sistema de Medios Nacionales. Foto AM

¿Desde cuándo nació tu amor por la política?
“No se si lo llamaría amor. Mi relación con la política nació en el colegio secundario pero también entiendo esa relación por mi contexto familiar. En mi casa siempre se habló de política, mi padre es exiliado político paraguayo desde 1947 cuando en una guerra civil, por pertenecer al partido federalista, tuvo que exiliarse en la Argentina. Mi madre provenía de una familia que no participó en política pero que eran peronistas; así que siempre se hablo de temas políticos y la política nunca fue mala palabra en casa. En el primer año del secundario tuve mis primeros contactos en el Nacional Buenos Aires y empecé a militar en la Juventud Comunista ya durante el tercer año hasta el quinto”.

Durante la dictadura cursabas en el Nacional Buenos Aires y tuviste que cambiarte de colegio por tu participación en el centro de estudiantes, ¿qué recuerdos tenes de aquellos tiempos duros, de uniformes, muerte y desaparecidos?
“Me echaron por el golpe, dos días después del 24 de marzo de 1976, el primer día de clase. Tuve que terminar el sexto año en otro colegio y esos fueron mis primeros contactos con la política durante mi adolescencia. Me preguntabas sobre cómo viví esos años… Bueno, igualmente mis recuerdos de la época son excelentes porque tenía una vida diversificada, hacía deportes, salía, estudiaba siendo un alumno normal. Tengo buenos recuerdos porque uno durante la adolescencia busca un grupo humano a cual pertenecer, busca tener un rol y así conocí gente excepcional más allá de los conocidos de la Juventud Comunista. De allí rescato, a pesar de su estructura dogmática, la transmisión de valores y la verdad que eso es destacable por los valores de la solidaridad, de la no discriminación, etc.”

Por esos años conociste a Gustavo López, actual presidente del Sistema de Medios Públicos…
“Gustavo estaba en el radicalismo pero estaba en el Nacional Buenos Aires un año adelante, es un año más grande que yo, aunque ¡no lo parece! El pertenecía a la Juventud Radical”

¿Qué sentiste cuando salieron las leyes de obediencia debida y punto final y que, tantos años después, aun desaparezcan personas en la Argentina como Jorge Julio López?
“La desaparición de Jorge Julio López se diferencia de los 30.000 desaparecidos porque en esa época los que estaban al frente del Estado hacían desaparecer gente. En este caso, el de López, sucede una situación así, a pesar de los que conducen al Estado. O sea, tenemos un presidente comprometido con la cuestión de los derechos humanos y que hace todo lo posible para que no pasen estas cosas y trata de encontrarlo, por lo cual estamos en una situación exactamente opuesta de la de los años dictatoriales. Lo que sí se pone en evidencia es que hay grupos de la dictadura que siguen teniendo la capacidad de secuestrar a una persona y hacerla desaparecer. Pero no es el Estado”.

Existe una estructura que todavía se mantiene impune…
“Por lo menos una estructura que tiene capacidad de hacer esto. Pero hay muchos impunes de la dictadura aún pues, salvo casos puntuales y concretos que fueron sometidos a un proceso penal, la mayoría aun está impune. No solo mataron o mandaron a matar, la Junta Militar, ellos fueron la cabeza, pero después había miles de personas que aun no pasaron por Tribunales y que demuestran tener una capacidad operativa, algunos siguen estando en el Estado –no como grupos que desaparecen gente sino ocultándose en sus uniformes- por eso hay que profundizar la reforma de la policía bonaerense y depurar las fuerzas porque son situaciones que no pueden mantenerse. Remarco: este Estado es el que derogó las leyes de obediencia debida y punto final y que reabrió los juicios pero sigue habiendo grupos vinculados con aquel estado represor, que se mantienen actuando. El Estado actual no aplaude eso, ni lo alienta, ni mucho menos se mantiene indiferente. El Estado salió y los combate. Ahora, es preocupante que sigan manteniendo esa capacidad operativo pero tampoco, con las miles de personas que trabajaron en esas sucias tareas, terminar con ello es tan fácil”.

Luego de ser elegido Jefe de gobierno, desistiendo Domingo Cavallo de una segunda vuelta, vinieron cuatro años duros de gestión, un segundo mandato pero con una victoria más reñida frente a un ascendente Mauricio Macri, y el desastre de Cromañon ¿Qué sucedió aquella noche? ¿En que fallo el gobierno de la ciudad?
“Bueno… La ciudad de Buenos Aires, en ese período de crisis global del 2001/2003, mantuvo la atención en los hospitales públicos, no cayó en default, la ciudad no emitió bonos ni les sacó un solo peso a los empleados como sí pasó a nivel nacional, y luego de la salida de la crisis, nosotros ganamos una elección a pesar de haber pasado la peor época del país en el gobierno alcanzando un nivel de inversión pública histórico para la ciudad y políticas educativas como la de deserción cero,  desarrollamos la capacidad hidráulica de la ciudad, etc.”  (Silencio profundo) “Ocurrió un accidente terrible y ahí estuvo la política porteña para tratar de sacar ventaja del accidente…” (Ibarra vuelve a quedarse callado)

Sucedieron hechos de corrupción, represión estatal, muertos en las cárceles que es una dependencia pública y no privada como República Cromañon, sin embargo el único político sometido a un juicio político fuiste vos ¿El gobierno nacional de Néstor Kirchner te soltó la mano? ¿Te Faltó cintura política?
“Aclaro, como vos decís, que fue un hecho gravísimo. Ahora bien, también creo que hubieron distintas cosas: no todo fue una estrategia destinada a voltearme. Hubo quienes sí lo quisieron como Mauricio Macri quien se trazó ese plan junto con Jorge Telerman quien asintió mientras que otros sectores progresistas prefirieron no meterse por miedo a salir perdiendo. Las instituciones se retiraron y los medios de comunicación apoyaron mi destitución –por lo menos, muchos muy importantes-, sectores conservadores de la Iglesia que estaban resentidos por mi defensa a la exposición de León Ferrari; otros vieron la posibilidad de tener una oportunidad política única. Todo concluyó en un mismo punto en un contexto en el que los grandes medios titulaban –hace referencia a un importante matutino- en tapa 3 veces seguidas que me citaban a indagatoria cuando no sucedió jamás. Actualmente estoy sobreseído de la causa. Fue un fenómeno fascista en el sentido en que se retiraron las instituciones y dejaron el camino libre a los poderosos. ¿Si tuve fallas? Sin dudas, las tuve, pero siempre di todas las explicaciones pertinentes, di la cara, no me escondí jamás y traté de dar el debate frente a la sociedad.”

¿Cuál fue el detonante de la ruptura en la relación con Jorge Telerman?
“Creo que en este proceso del que hablábamos, Telerman vio la veta, su oportunidad de quedarse con el gobierno y bueno… Telerman llegó a proponerle al gobierno nacional, a ciertos sectores, que lo apoyaran a él, que eso era lo mejor y más conveniente cuando todavía no había terminado el juicio político.

¿Y cuál fue la respuesta del gobierno nacional? Insisto en la pregunta de si te soltaron la mano pues, por ejemplo, a nadie se le ocurrió pedir la cabeza del ministro del Interior, Aníbal Fernández, de quien dependía la policía federal.
El gobierno nacional mantuvo la institucionalidad, no se metió, era un tema de la ciudad de Buenos Aires. No voy a cuestionar su actitud. Pero, como vos señalas, en realidad hay cuatro policías procesados en la causa mientras que no hay ningún funcionario de la ciudad. Pero esto tiene que ver con el manejo político que se hizo, yo jamás diría: “el ministro del Interior tiene que estar preso” porque no puede saber como y qué pasa en una comisaría. Lo que yo remarco es como se midió con diferente vara habiendo policías procesados por el hecho, que estaban en el lugar del hecho, que tenían la obligación por ley de impedir que se ingresara con pirotecnia al lugar, y nunca nadie habló de las fuerzas policiales. Sin embargo, no habiendo un solo procesado del gobierno de la ciudad, por corrupción, no teniendo la obligación legal, etc., o por lo que fuera, tuve que dejar el gobierno yo. Hubo un manejo político innegable donde Telerman y Macri decidieron quedarse con el gobierno frente a la ausencia de las instituciones con una legislatura que también copó la escena, y frente a una sociedad que no le gustaba el juicio político pero…

Entrevista exclusiva a solas con Anibal Ibarra. Foto Alerta Militante
Anibal Ibarra. Foto AM

En ese momento mucho se habló también de tu supuesta relación de amistad con Chabán, el dueño de República Cromañon…
“¿De quién? Eso tiraron en algunos medios pero… jamás lo vi. De haber habido una foto juntos la hubiesen publicado todos los medios. A ver, ni se si lo cruce en mi vida a él. Igual antes de esa noche era una persona respetada en el ámbito del rock, pero si lo cruce, jamás tuve una relación de amistad ni mucho menos. No digo que no lo vi desde el lugar de: “ahhhh no lo conozco!!! Nunca lo vi”. Después todos se despegaron del tipo, nadie lo conocía. Podría haber sido, que lo haya cruzado… ¿y está mal?”

Se habla de transparencia, de un cambio que recién empieza pero el clientelismo político es cada vez más evidente, el poder vertical y las prácticas corruptas persisten, los partidos políticos están fragmentados y los funcionarios cuestionados siguen en sus cargos, ¿cuál es tu visión actual de la política? ¿Apoyas plenamente el gobierno de los Kirchner? ¿Cómo se parará el Frente Progresista que encabezás frente a estos atropellos a las instituciones, la libertad de prensa y la falta de transparencia?
 “Si me preguntas si se le pueden hacer críticas a este gobierno: claro que sí. De hecho, lo hacemos. Por eso estamos en una agrupación independiente que no se alinea dentro de la estructura orgánica kirchnerista, pero observando desde dónde surgió este gobierno y, hablando en líneas generales, con todo lo que realizó por la recuperación económica, los derechos humanos, de la desarticulación de la estructura menemista, por ejemplo en la Corte Suprema de Justicia, fue y es importante para la Argentina. Creo que la elección de Cristina demuestra que era el único sector política capaz de profundizar este proceso y encarar los cambios. Si me decís si tengo críticas: sí y muchas. Desde sus acuerdos y alianzas con sectores que son lo viejo y lo peor de la política, y desde hechos de corrupción que deberían ser ajenos al buen funcionamiento del Estado pero criticando desde la independencia y remarcando que en el marco general, las cosas están bien encaminadas y por eso somos aliados críticos”. 

Luego del estallido del 2001, hubo un momento en que tanto Néstor Kirchner como vos estuvieron cerca de Elisa Carrió, ¿por qué tu distanciamiento? ¿Qué pensas de la líder de la Coalición Cívica?
“Ella apoyó mi candidatura frente a Macri en el 2003 pero al día siguiente que gané y me recibió el presidente Kirchner a la semana siguiente, Carrió no me llamó más. Carrió tiene un fundamentalismo antiperonista y antikirchnerista. Uno puede criticar, ser más duro o no con el gobierno, pero de ahí a ser una fundamentalista como ella en que las cosas son…”

¿Blancas o negras?
“Ni siquiera son blancas o negras. Para Carrió las cosas son blanquísimas o negrísimas”.

Qué pena, qué lástima que dirigentes de tanta trayectoria y con buenas intenciones no puedan juntarse como vos y Lilita. Me mira impávido como deglutiendo un fruto podrido imposible de digerir. ¿Dónde estará Ibarra dentro de cuatro años? El único hombre que hubiese mantenido a la ciudad a resguardo de los PRO, está listo para construir una oposición a Mauricio pensando que Buenos Aires no va a estar tan buena en los próximos años, como se dejaban leer esas inmensas letras negras bajo un amarillo intenso. ¿Será así?

* Lic. en Cs. Comunicación
Redacción Alerta Militante

EL PACO LLEGÓ PARA QUEDARSE

En los ´80 fuiste Fiscal Federal en causas como el secuestro y robo de bebes durante la última dictadura militar pero también trabajaste e investigaste el narcotráfico en la Argentina.
“Después de terminar el secundario, ingresé en abogacía, carrera que hice en cuatro años cursando la facultad durante la dictadura. Entré a Tribunales en esos años, creo que en 1978, fui docente de la facultad y en mi carrera como fiscal trabajé el tema del narcotráfico en una comisión que representaba el poder judicial sobre el tema del tráfico de estupefacientes. Se juntaban distintos esfuerzos, legislativo, ejecutivo y judicial, para tratar de ser más fuertes en la lucha contra el narcotráfico. También tuve las causas de la Triple A de López Rega, los secuestros extorsivos de Guglielminetti, de Sivak (ver Clarín del 28 de marzo del año 2000), participé en todas las causas que investigaron la violación de los derechos humanos durante la dictadura militar y el copamiento de Aeroparque. En 1990 me ocupe de los indultos, fuimos solo dos fiscales federales y nos plantamos frente a esas medidas y nos sumariaron por nuestra respuesta”. (Suena el teléfono y la charla se dispersa).

Luego de 20 años, ¿el Estado avanzó en su lucha contra el narcotráfico? Te lo pregunto para retomar el tema que quedó pendiente sobre la situación que provoca el consumo de pasta base en el conurbano.
Ibarra respira y se toma unos segundos para responder una cuestión tan compleja: “Es terrible porque es una droga destructiva, barata, y que ataca a los sectores más pobres y los destruye. No es una droga cara que, en ese caso, limitaría mucho el acceso a los sectores con menores recursos económicos. Además, al ser de mala calidad, es muy destructiva. Recién ahora el Estado se está moviendo pues, como siempre ocurre en estas cosas, el Estado llega luego o bastante atrás. Creo que será el tema de los próximos años”.

¿Existe la relación entre la política y el narcotráfico?
“No se puede ser terminante. ¿Que tiene que ver con el poder? Y ¡¡¡Si!!! El narcotráfico mueve muchísimo dinero pero cuando hablo del poder, hablo del poder que genera la impunidad, de tener contactos con estamentos judiciales, policiales, y contar con una inteligencia y una logística increíbles. Pero así también en la política hay gente que combate todo esto. Sin duda existen vinculaciones pero que trasciende a la política, no es sólo los vínculos con la política, sino de amplios sectores”.

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