¿RUBIA O MOROCHA?

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Igualdad o libertad

Dicen estar felices. Dicen sentirse ganadoras. Dicen ser el cambio. Mientras que Elisa Carrió presentaba su plan cultural de gobierno apoyada por importantes intelectuales como Juan José Sebreli, Beatriz Sarlo y Santiago Kovadloff, Cristina Fernández recorría la provincia de Buenos Aires, el sitio en donde recogerá su mayor caudal de votos. Ese lunes por la noche, Julio Cobos recibía el apoyo de dirigentes radicales, jóvenes k y hombres de la concertación en el barrio porteño de Saavedra.

El peor lugar del infierno estará destinado a aquellos que se mantengan indiferentes en las grandes crisis morales”. Con su tono bíblico –apocalíptico dirán los críticos-, la candidata a presidente de la Coalición Cívica, lanza frases que parecen sacadas del manual de historia que estudiamos en el secundario. Carrió habla de la necesidad de no formar parte del registro del olvido, “algo a lo que nos acostumbramos a lo largo de nuestra historia. Es muy impresionante ver, con una certeza casi histórica, cuando se desordenó el archivo. Porque cuando decimos que a partir de los años ´30, todo se desordenó, decimos que hay vergüenza en el registro y que en consecuencia el registro de la práctica de la construcción de la Nación y las primeras epopeyas, se cortó en el ´30 para transformarse en desorden ya que el desorden impide la memoria. La Coalición Cívica deberá ser, y nunca la pensé como meramente política, una fuerza cultural. Si sólo pensáramos en la forma de distribuir cargos, seríamos vulgares, mediocres. Seríamos parte del registro del olvido”.

La Coalición Cívica pretende trascender la política, modificar horizontalmente la forma de vida cotidiana de las personas a través de una reforma o contrato moral. ¿Es posible? 90 años atrás, en plena Revolución Rusa, Trosky expresaba su preocupación por el camino del comunismo que profesaba la igualdad de oportunidades y la solidaridad pero, sin embargo, los trabajadores seguían maltratando a sus mujeres en las casas. El líder asesinado en el exilio no pudo llevar a cabo una verdadera revolución cultural. ¿Cómo transformar las conductas más íntimas de las personas?

Otros creen que los grandes cambios vienen desde arriba. ¿Por qué entonces Cristina debería ser presidente? Según Susana Rinaldi, candidata a diputada por Diálogo Buenos Aires: “Cristina es un proyecto serio y está consustanciado por un camino empezado. Hay una palabra dentro de ese proyecto que me interesa personalmente: construir. La construcción tiene que ser entre todos sino no es valedero. Eso lo encarna el proyecto de Cristina Fernández de Kirchner”. Por otra parte, la titular del INADI, María José Lubertino afirma que: “A Cristina hay que elegirla ¡porque vamos a tener la primera presidenta mujer! Porque vamos a garantizar la continuidad del presidente Kirchner pero cambiando aquellas cosas para lograr lo que nos falta. ¿Qué nos falta? Nos falta profundizar la distribución de la riqueza, nos falta accesos a la ciudadanía plena para todos y todas y nos falta profundizar la democracia en algunos aspectos que tienen que ver con la institucionalidad, trabajar algunos temas de desarrollo regional, cambiar la matriz de desarrollo económico hacia un modelo sustentable que cuide el medio ambiente y piense en las personas. Ese es un proyecto que requiere lo mejor de las historias, las tradiciones y los valores de las distintas fuerzas políticas que estamos integrando la concertación”.

Si para el kirchnerismo la próxima gran meta de los próximos cuatro años es combatir la desigualdad en busca de una sociedad más igualitaria, Elisa Carrió apuesta a una mayor libertad ciudadana. Allí reside una diferencia ideológica sustancial entre ambas mujeres, la morocha y la rubia. En los orígenes de la Revolución Francesa nació la distinción entre igualdad y libertad. Si para ese colectivo imaginario conocido como izquierda la bandera de la igualdad es la que debe llegar al cielo y volar más alto que cualquier otra, la derecha civilizada, original y bien pensante, habla maravillas de la palabra libertad en su sentido más profundo. Está claro que ni una candidata es comunista ni la otra procapitalista, de hecho ambas son mujeres del siglo XXI y viven un mundo que ha elegido vivir en un modelo de acumulación capitalista, aunque en algunos estados la igualdad sea más tangible que en otros y la libertad sea una meta más palpable que en otros. 

Carrió grita: “Debemos ser otra cosa. No queremos integrar el registro perpetuo de nuestras vergüenzas, de nuestras ambigüedades y de nuestras indiferencias”. Nuevamente Carrió hace referencia al concepto de libertad: “Llamamos a nuestros hermanos pobres para decirles que la prisión está abierta, que miren la puerta, que queremos ser su fuerza de rescate para su liberación. Nuestros hermanos pobres se encuentran en la situación en la que están, no solo por el poder, sino por nuestra indiferencia y complicidad del registro de la historia”. ¿Cómo deshacernos de las ataduras del mundo actual que nos engaña desde los grandes medios? “Necesitamos sujetos de la comunicación para la libertad, para la emancipación y eso solo se puede hacer, no solo con lo que se estudió en libros, no solo con contemplar las más maravillosas obras de arte, sino, como decía Balzac: “la obra maestra no es perfecta”, la obra maestra tiene errores pero la verdadera obra maestra es lo que hacemos los hombres, a través de la cultura, para cambiar la historia cotidiana de cada una de las personas que habitan el mundo. Esa es la obra maestra, con muchos errores, pero mejorándole el rostro de muchísimos de nuestros compatriotas”. 

Los Intelectuales y los candidatos

¿Por qué un hombre como Juan José Sebreli está cerca de Elisa Carrió? “Me seduce que representa la única fuerza democrática que compite en estas elecciones. Representa la mejor opción contra el oficialismo. Me interesan sus propuestas culturales como las de Fernando Iglesias (candidato a diputado nacional y periodista de Noticias)”. A su vez, otro hombre de letras, más cercano al mundo audiovisual que al escrito como Gustavo López, afirma que “Cristina es la mejor opción para la Argentina. El país necesita lo mejor del radicalismo y del peronismo y hoy estos sectores que están en la lucha popular, aquellos que son oposición al Fondo Monetario y a los sectores más concentrados de la economía pensando en lo mejor para el país, se expresan en Cristina Fernández de Kirchner. Nosotros apoyamos una alternativa superadora”.

El candidato a vicepresidente del Frente para la Victoria, el radical Julio Cobos –aunque lo hayan echado del partido que lo vio nacer políticamente, confía en Cristina. “Es una mujer que garantiza el cambio y la continuidad. Está preparada para la política, es capaz, tiene carácter y firmeza como lo que necesita nuestro país”. ¿Y Cobos que aporta a la fórmula según el propio Cobos? “Aporto pluralidad, una posición distinta y una visión complementaria. Tengo la experiencia de gobernar una provincia tan importante como Mendoza. Soy ingeniero y quiero ayudar a construir un gran país”.

El Pronóstico

Sebreli mantiene la calma, critica la pobreza de la campaña electoral y la apatía general pero confía en que Carrió “ganará en segunda vuelta pero lo que ya es seguro es que este espacio encabezará la oposición”. La diputada socialista Fernanda Gil Lozano prefiere la cautela: “Sabemos que esto es difícil pero llamamos a decir que el escenario del ballotage nos beneficiará a todos”.

Elisa Carrió es terminante y el jueves por la noche, en el cierre de campaña aclama que: “Ya estamos en segunda vuelta”. Sin embargo, el lunes al mediodía declara que: “La decisión está en el pueblo. Puede haber ballotage. Si los indecisos acompañan el segundo lugar que es la Coalición Cívica, habrá ballotage y también presidencia. Estamos haciendo una elección histórica, en los grandes centros urbanos. Tenemos extraordinarios candidatos en todo el país y ya estamos de festejo, pues, sin recursos buscamos la cultura de nuestras casas que no ha sido ni la corrupción, ni la banalidad, ni la vulgaridad ni el esteticismo. Aprendimos en nuestros hogares otra cosa. Aprendimos el valor de la república, de la educación y queremos testimoniar eso. Lo demás pertenece al pueblo. Es el pueblo es el que decide qué caminar seguirá adelante. A lo mejor no alcance, y no lleguemos. No depende ya de nosotros. Eso ya no lo sé”.

En la vereda de enfrente se respira optimismo, o mejor dicho, triunfalismo: “El domingo estaremos festejando el triunfo definitivo de la fórmula”, me grita Julio Cobos. “No lo dudes.”

¿Ballotage o primera y adentro?

Según María José Lubertino: “El domingo se define todo. Eso es lo que dicen las encuestas y creo que la sociedad entiende claramente lo que está pasando y la mayoría del pueblo va a acompañar este camino que inició el presidente Kirchner y que estamos continuando entre muchos con distintas historias, pero que tenemos el objetivo en común de levantar y poner de pie a la Argentina entre todos”. Gustavo López ya imagina el día después: “La victoria es el 28 y hay que empezar a trabajar al día siguiente. Esto es trabajo, sacrificio porque el país todavía tiene muchos pobres, indigentes y desocupados aunque sea un tercio de lo que teníamos antes. Todavía falta pues aunque haya un pobre, con eso es suficiente para seguir trabajando”.

Susana “la Tana” Rinaldi, se mantiene al margen de las especulaciones y los pronósticos: “Me importa poco y nada si gana Cristina en primera vuelta o en segunda. Me interesa que es un proyecto serio y que hay que acompañarlo de esta manera y de este modo: juntos y construyendo”.

El domingo 28 se define el destino de los próximos cuatro años de la Argentina o se alargará la espera hasta el ballotage. Usted decide si las prefiere rubias o morochas…

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