Los "pibes" de la isla no son ni mejor ni peor, y tienen las mismas necesidades que los de otros barrios

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Actividades recreativas coordinadas por el equipo de deporvida. (foto http://islamacieldeporvida.blogspot.com)

En la tribuna se cansó de escuchar comentarios “por lo bajo” de  la gente de mayor edad quienes se quejan de tener que compartir el mismo sitial con cientos de chicos muchas veces considerados como meros consumidores de paco, y que por lo tanto “están hechos mierda y no tienen futuro”. Un día dijo basta y pensó en la posibilidad que desde el Club se podría hacer algo. Y algo se pudo. Nació Deporvida.

 
¿Cómo comenzó esta historia de Deporvida?
La idea surgió durante la Presidencia de Carlos Fernández Blanco que estaba interesado en abrir un poco el juego, en el sentido de que le Club tenga un compromiso social además del deportivo. Acerqué el proyecto para armar el “deporvida”, con un profe de gimnasia (Gabriel Monasterio) y Susana Morel que colabora con el Club. Comienzo entonces a conversar con “Ramón” que es el Jefe de la hinchada pero no me daba bola. Hasta que un día se me acercó y re seco me dijo “Vení, nena…te estuve midiendo y me di cuenta que no queres hacer política y que en serio queres laburar por los pibes”. Me levantó el pulgar y automáticamente al otro día teníamos un micro que pasaba a buscar a los chicos y todo lo que necesitábamos para empezar a funcionar.
 
¿Cual fue la primera actividad?
A partir del 1º de enero de 2009 coordinamos una especie de colonia de vacaciones en donde un micro pasaba a buscar 20 chicos de la isla. Previo chequeo médico en el hospital Argerich, organizábamos actividades deportivas y recreativas en el Complejo Centenario (Bolívar 1257). Almorzábamos el en “Tandanor” (Astillero ubicado del lado capital donde se reparan buques provenientes de distintos lugares del mundo y también de la Armada Argentina) que colaboraron durante todos esos meses con la comida de los chicos.
 
¿Cómo fue el paso de estas actividades recreativas a lo que es hoy Deporvida?
El padre Francisco (Olveira) nos ofreció el espacio del convento (Montaña 554) y entonces decidimos seguir con apoyo escolar todos los sábados. En ese momento yo era super atea, y nada…el un religioso tercermundista, villero y en algunos casos muy crítico de la iglesia. De hecho decidí bautizarme este año en la parroquia. Una vez instalados se sumaron más colaboradores a través del club. La primera que se acerca fue Andrea Romero, acompañada de Carolina Pierre, Luján Araujo y muchos voluntarios que empezaron un tiempito y que por diferentes motivos dejaron de participar. Muchas veces nos replanteamos esta situación entre nosotros. No está bueno por los chicos que ante la ausencia preguntan porque no viene tal o cual. Por eso ahora tenemos más cuidado a la hora de incorporar definitivamente al staff a los voluntarios que se acercan a colaborar.
 
Luján, Verónica y Micaela del equipo de deporvida cruzando en bote la Isla Maciel (Foto am)
 
¿Cómo es una jornada normal con los chicos?
Deporvida funciona los sábados a la mañana de 9:30 con el desayuno y finaliza a las 13 hs. En este tiempo se realiza “apoyo escolar” y distintas actividades recreativas. Desde hace aproximadamente un mes una profesora de guión que es directora de cine (Michelina Oviedo, directora de Guionarte) coordina a los chicos, quienes construyeron sus propios guiones.
 
¿Lograron que los vecinos de la Islas participen del proyecto?
Siempre está dando vuelta la idea de realizar visitas domiciliarias, de hecho hicimos algunas pero todo lo que hacemos es a pulmón y por falta de tiempo no las continuamos haciendo. La gente se referencia con Deporvida; los padres saben que os chicos vienen acá y por otro parte a mi me ven en la semana porque yo trabajo en el programa “Envión” que utilizada como sede el Convento. (Ver Envión…)  
 
¿Cuáles son los objetivos del programa?
Tanto Deporvida como el programa Envión si bien tiene objetivos claros, yo creo que sirven en la medida que actúan como espacios de socialización alternativos. No queremos trasmitir que la gente de afuera es la que tiene la verdad, pero si que hay otros códigos. Que no todo se resuelve a las piñas o a los tiros y que hay mucha violencia que esta naturalizada pero que no esta bien. Si el “pibe” que está acá contenido puede ver que en lugar de cagarse a trompadas para resolver un problema se puede charlar, lo podemos considerar como un gran avance.
 
¿A que te referís con violencia naturalizada?
Cagarse a tiros, que eso este bien y tenga sentido. Ejemplo, sale un pibe de estar en cana no sé cuanto tiempo vuelve al barrio le pega dos tiros a otro que vive a unas cuadras del convento. Los vecinos narran esta situación como natural ya que el agresor habría estado preso por culpa del agredido. El nivel de violencia es inconmensurable. Finalmente el reincidente vuelve a la cárcel pero los vecinos comentan que arregló con la comisaría pagando $5000 para que desaparezca la causa. Eso es mucho más violento que el ajuste de cuentas mencionado. Todo este proceso habilita a la conformación de conflictos de bandas históricas que ya ni siquiera saben porque se pelean.
 
¿Es peligroso vivir en la Isla?
Es un barrio más. No quiero decir que acá no pasa nada. Pero cuando visito a mis padres en su casa de Parque Chacabuco y llego de noche, miro por todos lados antes de entrar.
 
Algunos informes periodísticos editorializan acerca de la existencia de una correlación entre la violencia y el Paco. ¿Aumentó el consumo de la pasta base en el barrio? 
No está instalado acá en el barrio el tema del paco. A diferencia de “Villa Tranquila”, acá no más, en donde sí existen sitios de venta. No quiere decir que no lo consuman. Pero salen a fisurar a la Boca.
Antes charlábamos acerca de diferentes codificaciones. ¿Se respeta aquella máxima que dice en el barrio no se roba?
No ni a palos. A Caro (colaboradora de Deporvida) le robaron el celular hace dos semanas. Si bien nosotros podemos aún ser considerados como “turistas”; entre los mismos habitantes de la isla se afanan.
 
Los vecinos del barrio de San Telmo se identifican con la Isla Maciel en general solo por el Fútbol.
Cuando comenzamos Deporvida y era solo un proyecto, lo presentamos en alguna reunión de Comisión del CAST. Percibí muchos titubeos, sobretodo cuando adelanté la idea de que los chicos utilicen el complejo deportivo “Centenario”. En la Isla Maciel existen dos instituciones que están presentes en cada pared que son la propia iglesia y San Telmo. Es impresionante el amor y el orgullo por tener la cancha de San Telmo en la isla. La gente del barrio de San Telmo no tiene el mismo orgullo de tener la cancha en la isla Maciel.
 
Maia Klein (30), trabajadora Social y responsable del Programa Envión en la Isla Maciel. Foto AM
 
En ese sentido que te gustaría decirle al vecino del barrio de San Telmo.
En principio que se enteren que funciona este espacio. Colaborar no quiere decir necesariamente realizar donaciones ni venir a la isla. Por ejemplo, Jorge Brianes, un hincha de San Telmo que nació en la isla, junto a su hija Daniela y otros amigos, para pascuas hicieron 50 huevos a mano a los chicos. En el partido de la promoción contra Barracas Central les tejieron bufandas y  para el día del niño les armaron cartucheras. Los chicos merecen lo mejor. Entonces una donación no es sacarme ese mueble que hincha las pelotas o este manual que usaba mi abuela y que no le puede servir a nadie. Los “pibes” de la isla no son ni mejor ni peor, y tienen las mismas necesidades que los chicos de otros barrios.
 
El futuro de Deporvida.
Proyectamos en relación a los chicos y no en nosotros. Lo que siempre soñamos es que estos pibes puedan desarrollar capacidades que tienen pero que quizás no son estimuladas en la escuela, familia o por las instituciones en la que participan cotidianamente. Todas las actividades recreativas apuntan a desarrollar esas capacidades.
 
Director Revista Alerta Militante *
 
 
PROGRAMA ENVIÓN EN LA ISLA MACIEL.Funciona en el Convento “Nuestra Señora de Fátima(Montaña 554) los días martes y jueves a las 16:30 hs. Lunes a viernes de 13 a 17 hs. Es un programa de la Dirección General de Inclusión Social de la Municipalidad de Avellaneda. Está destinado a adolescentes entre 12 y 17 años que viven en la Isla Maciel y estén en situación de vulnerabilidad social. El objetivo principal es acompañar a los jóvenes para que logren terminar la escuela y puedan capacitarse en algún oficio o actividad que les permita insertarse en el mundo del trabajo. Entre las diferentes actividades que se realizan podemos mencionar apoyo escolar, alfabetización, computación, soldadura, baile, vestimenta, murga, teatro, educación física.
 

 

 

CON CARIÑO Y SIN PEDIR NADA A CAMBIO
Hace menos de tres años que empezamos con el Deporvida sin más pretensiones que hacer un poco mejor la vida de los pibes de la Isla. Lo que nunca imaginamos es serían ellos quienes embellecerían la nuestra. Por Lujan Araujo*
 
 Creo que hablo por todos los que formamos el equipo de "grandes" (o profes, como nos dicen los chicos), si digo que estamos la semana entera pensando qué actividades vamos a llevarles el sábado, tanto para el apoyo escolar como para que se expresen mediante un dibujo, una pintura o lo que sea. Con cariño y sin pedir nada a cambio, juntamos ropa, conseguimos donaciones, preparamos su desayuno y nos rompemos las neuronas pensando en lugares para visitar que les resulten interesantes y divertidos.
 Todo sea por verlos sonreír, y por que se olviden por un rato de los problemas de adulto que enfrentan con una naturalidad tan poco natural en un chico. Cando nos hablan de familiares encarcelados o muertos, peleas callejeras con tiros, padres alcohólicos o madres ausentes, no hacen más que reafirmar nuestra convicción de que lo que hacemos vale la pena, pero por otro lado nos hace reflexionar en que no es suficiente.
 Sueño con poder terminar con esta tremenda injusticia y con crear en ellos la suficiente confianza para que hagan lo que quieran de sus vidas, sin que la coyuntura económica en la que nacieron les imponga un destino que no desean y que nadie merece. Me encantaría darles una vivienda con todas las comodidades y un trabajo digno a sus padres para que la mantengan, pero por sobre todo quisiera que se desaparezca el estigma que tiñe a toda la Isla y a su gente.
 Es un trabajo de hormiga, pero no imposible. Sólo hay que poner manos a la obra.
 
*Colaboradora del Programa Deporvida

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