Brecha educativa y edilicia

La crítica situación en materia de infraestructura escolar afecta a muchos establecimientos y se sucede a lo largo de los años comprometiendo a las diferentes gestiones Reconoce en la ausencia de un plan coherente de obras sus principales causas.

En el nivel inicial, el 72% de los más de 6.000 niños en "lista de espera" por falta de vacantes durante 2006 habitan en la zona sur. En el nivel primario, cientos de alumnos del Bajo Flores, Villa Lugano y Mataderos son "derivados" a escuelas alejadas de sus hogares a las que concurren en micros provistos por el GCBA. En otros casos, se atiborran las aulas para dar ingreso a un mayor número de alumnos, a expensas del incremento del trabajo docente y el deterioro de las condiciones de enseñanza y aprendizaje.

Por ejemplo, la brecha que separa a los Distritos Escolares 10º (Núñez-Belgrano) y 21º (Villa Lugano) no es sólo geográfica y socioeconómica. En el primero, 6.200 alumnos concurren a 23 escuelas, el 70% de ellas de jornada completa, a un promedio de 270 alumnos por establecimiento, 19 por sección de grado y 3,3 m2 de superficie por alumno por aula. En Villa Lugano, en cambio, 9.500 alumnos se distribuyen en sólo 14 escuelas, de las cuales el 36% son de jornada completa, a un promedio de 681 niños por escuela, 30 por sección de grado y 1,3 m2 por alumno. Dos realidades asimétricas dentro de una misma ciudad, donde las posibilidades de desarrollar procesos educativos de calidad se amplían o constriñen según el contexto en que se inscriban, lo que a su vez delinea circuitos educativos diferenciados por condición social de los alumnos.

* DEFENSOR ADJUNTO DEL PUEBLO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

Publicado en Clarín (24 de agosto de 2007)

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