Los padres ponen la lupa en el mantenimiento de las escuelas

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Las Cooperadoras Escolares de la Comuna 1 exigen el Gobierno porteño información sobre  el cuestionado servicio de mantenimiento edilicio.

A través de dos pedidos de informes solicitan datos precisos sobre el servicio de mantenimiento adjudicado a una sola empresa, la firma SES del Grupo Caputo y sobre el nivel de ejecución presupuestaria desde 2015 hasta hoy, de las tareas de mantenimiento integral para todas las escuelas de la Comuna 1 (San Telmo, Montserrat, parte de Constitución, Recoleta y Retiro).

En 2010 el Ministerio de Educación de la Ciudad había comenzado un proceso de privatización de las tareas de mantenimiento edilicio, licitando paulatinamente ese servicio sobre las escuelas públicas de toda la Ciudad, excepto en la Comuna 10, donde deriva esa labor en la Gerencia Operativa de Mantenimiento y Emergencias, del Ministerio de Educación porteño.

Los reclamos y quejas de padres, estudiantes, directivos y demás trabajadores de la educación, el “sobre uso” de varios edificios escolares, la carencia de obras y la demora en la ejecución de tareas de infraestructura y mantenimiento, y los recurrentes problemas y accidentes ocasionados por la actual situación edilicia originaron que el Cuerpo de Delegados de Cooperadoras de la Ciudad elaborara un crítico informe en Abril de 2015.

Ahora los representantes de los padres de la Comuna 1, basándose en la ley de derecho a la información pública (Nº 104, aprobada en 1998), piden al Poder Ejecutivo que informe los montos devengados anualmente, desde el  inicio de las contrataciones hasta hoy, discriminando por escuela o espacio educativo, de acuerdo a los anexos de los pliegos de bases y condiciones particulares aprobados en 2015 para la Comuna 1 y según se trate de “Trabajos de Obra de Mantenimiento” o “Tareas de Mantenimiento”.

También solicitaron copia del relevamiento Inicial, del Inventario y del  Plan de Trabajos efectuados por la empresa contratista SES S.A., única adjudicataria de las licitaciones efectuadas en la Comuna 1,  y aprobados por la Dirección General de Mantenimiento Escolar, de cada una de las escuelas y espacios incluidos en los anexos de los pliegos de bases y condiciones particulares aprobados por Resolución Nº 3212 y 3213 / GCABA/MEGC/15. La iniciativa surgió a propuesta de Rodrigo Carbajal, cooperador de la escuela primaria Hipólito Vieytes, de San Telmo (Nº 21 Distrito 4).

De esa misma escuela es Ricardo Fuentes, uno de los tres Delegados de Cooperadoras que suscribió el pedido de información junto con Claudia Moyano y Oscar Poletti. Fuentes asevera que “lejos de mejorar el mantenimiento edilicio, los problemas se suceden, las soluciones tardan o no llegan, los edificios se siguen deteriorando y los alumnos no estudian en las mejores condiciones que les podría garantizar la Ciudad, teniendo en cuenta el presupuesto que se pone a disposición”.

Consultado sobre el por qué de esta situación, el Delegado Fuentes afirma que se debe “a la centralización del servicio de mantenimiento dejando de lado a las autoridades de cada escuela y a la Cooperadora, al control deficiente de la Dirección General de Mantenimiento y al desinterés de los funcionarios por mejorar la Educación Pública en general”.

También señala que ante la ineficiencia de las empresas prestatarias “las Cooperadoras afrontan estos gastos con sus propios recursos”, porque las empresas de Mantenimiento tardan en acudir, lo solucionan mal o no lo hacen. Y se pegunta, “¿qué queda para aquellas escuelas cuyas comunidades no pueden generar fondos para suplir lo que el Estado contrata y no controla?”.

Finalmente denuncia que, “en muchas ocasiones esto que pagan las Cooperadoras con sus propios recursos, la empresa de Mantenimiento se lo cobra al Gobierno de la Ciudad, como si lo hubiera hecho. O sea, se paga dos veces por lo mismo, una con fondos de las Cooperadoras y otra con recursos del Estado”.

Estas apreciaciones se fundan en el crítico informe elaborado por los Delegados de Cooperadoras de toda la Ciudad en 2015, donde puntualizan que “el servicio centralizado del mantenimiento edilicio a través de empresas es ineficaz, ineficiente, anti económico, de baja efectividad e inequitativo”, “el endeble control genera un ámbito propicio para la discrecionalidad y la permisividad a incumplimientos” por lo que afirman que “resulta necesario rever la decisión de tercerizar el mantenimiento edilicio”. Dicho informe guarda similitudes con el elaborado el año pasado por la Auditoría general de la Ciudad.*

En su parte final los representantes de las Cooperadoras se pronuncian por “revisar la efectividad de los controles y rever quién lleva la relación con la empresa adjudicataria del servicio de mantenimiento. Al respecto, la experiencia dada entre 1988-2008 (por la gestión de las Cooperadoras Escolares) demuestra que en la urgencia, en lo cotidiano, en lo imprescindible, solo están los más interesados en que los problemas se solucionen: los docentes y los padres”.

Y concluyen: “Hoy en día, en casi la mitad de las escuelas, quien asigna las tareas que deben  realizar las empresas de mantenimiento es un funcionario ajeno al ámbito escolar, que nunca ha pasado  un día de trabajo completo en la escuela para entender el impacto de un vidrio roto en pleno invierno, los ventiladores descompuestos en verano, una cañería tapada, filtraciones que inundan y hacen caer revoques, instalaciones eléctricas que colapsan y un sin fin de situaciones a las que debe darse una urgente solución”.

*Ver https://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/subnotas/305649-78580-2016-07-31.html

 

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