CABEZAS DE ADOQUÍN

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Cabeza de Adoquin. Obras en San Telmo

Si bien el menosprecio por parte de las autoridades porteñas hacia los habitantes tradicionales por momentos es ofensiva, es de buen criterio mencionar que el problema que aqueja a San Telmo no es solo producto del “boom inmobiliario” y actividades relacionadas con el turismo, sino que también entran en juego el incremento de parqué automotor y la ampliación hacia el macrocentro de todo tipo de comercios y oferta de servicios. El microcentro colapsa y se conduce indómito hacia los barrios aledaños. En la región metropolitana acuden todos los días a los respectivos empleos, cientos de miles personas que concentran parte de su actividad diaria (estacionar, almorzar, recrearse) en esta zona. Este es el caso que nos ocupa. Pero también es necesario recordar que es el Estado de la Ciudad (Poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial) debería controlar, regular y accionar equilibradamente, para evitar el libre juego del mercado por naturaleza voraz y maximizador de riquezas. Quede esto claro, paciente lector: de no mediar las instituciones políticas del estado, el Casco Histórico desaparecerá irremediablemente, junto con sus viejos moradores expulsados, producto del disciplinamiento económico.

En los fundamentos del proyecto de ley presentado por las autoridades macristas con el expediente 2472-08 (Plan Prioridad Peatón) se enuncia que la problemática de aquellos vecinos que utilizan transporte público para realizar sus actividades fuera del sector comprendido: “Serían atendidos por el sistema masivo, primario y secundario (ferrocarril metropolitano, subterráneo o de superficie circulando por las avenidas)”. Este planteo colisiona con la realidad en donde miles de conciudadanos viajan hacinados en colectivos de corta y media distancia o llegan agobiados a sus casas luego de largos viajes colgados de los estribos de los ferrocarriles. Nobleza obliga, son públicas y atendibles las denuncias macristas de la no asistencia o trabajo de planificación en conjunto con las autoridades provinciales y nacionales.

Como sea, el desaliento del uso de los automóviles particulares debe ser acompañado por estrategias que garanticen el transporte público en condiciones de dignidad para con los usuarios. La contradictoria medida de la instalación de Parquímetros (ver instalan…) en nada ayuda a la sistematización de la problemática, por el contrario coadyuva a la implementación de políticas públicas con diseños espasmódicos que muchas veces culminan en vergonzosos retrocesos como sucediera con el readoquinamiento de la calle Defensa, recientemente requerido por la justicia porteña.

Para cambiar la circulación en una calle de la ciudad es requisito una ley que, al cierre de esta edición, parece improbable. Fuentes del Ministerio de Desarrollo Urbano de la ciudad aseguran que de todas maneras el Ejecutivo continuaría con las obras de peatonalización. En el medio de este cúmulo de impericias, vecinos de diferentes barrios, denunciaron que los adoquines levantados en las calles de San Telmo no necesariamente son inventariados en el depósito ubicado para ese fin, en Carlos Calvo y Sánchez de Loria. Llovieron amparos presentados por vecinos y organizaciones defensoras del patrimonio histórico para preservar el empedrado junto con una denuncia penal en la que acusa al Poder Ejecutivo de la ciudad como responsable de la violación de las ley 65 que prohíbe remover el adoquinado y de permitir la venta ilegal de estas piedras históricas. El mito de los adoquines vendidos a particulares dejó de serlo cuando una cámara oculta del programa GPS, del canal América, pilló in fraganti a empleados de la ciudad en plena venta ilegal.

La organización “Basta de demolerinterpuso un recurso de amparo por las obras de la calle Defensa y la justicia dictó una medida cautelar; esto significa que no se modifica nada hasta que se resuelva la cuestión de fondo. El presidente de la Asociación Civil “Basta de Demoler”, arquitecto Santiago Pusso, en dialogo con Alerta Militante, afirmó que se pretende hacer algo similar a lo realizado en el área histórica de Barcelona, España. “Lo que nosotros cuestionamos es que las características de Barcelona no tienen nada que ver con Buenos Aires y mucho menos con las de San Telmo. No estamos en contra de la peatonalización en sí o de la restricción vehicular, sino del como se quiere implementar. Lo que acá se quiere hacer es destruir el patrimonio, demolerlo, y edificar una escenografía distinta”, aseguró el arquitecto.

En charla con este medio, Facundo Almeida, Jefe de Asesores de la Diputada Teresa Anchorena aseguró que las empresas constructoras podrían iniciarle juicio al estado de la ciudad por la suspensión de la obras o bien por cambiar las condiciones pactadas”. Por otra parte, la Legisladora de la Coalición Cívica, en abril pasado, solicitó un pedido de informes en la Legislatura de la ciudad, citando a los responsables del Ministerio de Cultura y Desarrollo Urbano. Solo se presentó el Director del Casco Histórico, Luis Grossman quien informó que en cuanto a la problemática planteada es decisión del ejecutivo de la ciudad que sea el área de Desarrollo Urbano responsable del proyecto prioridad peatón. Lamentablemente, ninguno de los funcionarios macristas atendió a periodistas de Alerta Militante “por falta de tiempo”.

Casi con cinismo el proyecto de ley confirma la contradicción de lo enunciado con la acción concreta cuando expresa que la “la adecuación de las aceras requiere, no sólo el reordenamiento de la circulación sino también actuar, con el consenso de los principales actores de la sociedad, sobre la normativa existente del espacio público con el objeto de minimizar el uso del mismo en actividades comerciales que no siendo esenciales, producen perturbación a la circulación o a otras actividades que deben protegerse”

Agotados y cansinos, la comuna ofertó una instancia “participativas abierta” sin carácter vinculante, para la discusión y búsquedas de consensos con los vecinos; principales damnificados por las alteraciones urbanísticas del Casco Histórico. La reunión se realizó en el Centro Cultural Plaza defensa, Defensa 535, el pasado viernes 31 de octubre de 2008.

El intento infructuoso e inconsulto de trasmutar compulsivamente la fisonomía socio-cultural de un barrio, se chocó de bruces con la realidad que le impuso la normativa vigente y la pelea denodada de vecinos y organizaciones de la sociedad civil que bien defiende el patrimonio de la ciudad. 1 de 1

La soberbia inicial dejó lugar a iniciativas mas contemplativas para con la opinión de los vecinos, y de esta manera Daniel Chain, Ministro de Desarrollo Urbano, y el Subsecretario de Planeamiento, Héctor Lostri, adelantaron la intención de restaurar el adoquinado en las 14 cuadras de Defensa (actualmente tiene diez asfaltadas) Por lo tanto al brevedad se retiraría el asfalto y se recuperarían los adoquines. El renovado proyecto conserva veredas de 1,50 metro de ancho y una franja peatonal entre el cordón y la calzada, separada de ésta con bolardos (similar a la calle Perú, frente Legislatura. Ver foto) Para ganar espacio, se restringirá el paso de vehículos a dos carriles y los las líneas colectivos 22 y 29 deberán desviar su recorrido por Paseo Colón.

El derrame de amparos no se hizo esperar con vecinos de Barracas, Villa del Parque y Floresta, que en algunos casos realizaron denuncia penales en la que se señala al Poder Ejecutivo de la ciudad como responsable de violación de las leyes que prohíben remover el adoquinado y de permitir la venta ilegal de estas piedras históricas.

No es solución el amparo judicial por una calle (Defensa), tampoco lo es el de un barrio (Floresta, Villa del Parque, lo demuestran etc). Tiene mayor relevancia y responsabilidad actuar sobre la totalidad del programa “prioridad peatón”, pero sin embargo falta. Es el proyecto cultural en general, vinculado al negocio inmobiliario-turístico. No es casual que el Ministro de Cultura de la Ciudad, Hernán Lombardi sea uno de los propietarios del hotel cinco estrellas heterofriendly “Axel Buenos Aires” ubicado enVenezuela 649. El plan del Gobierno porteño es ambicioso. Vecinos y onegeristas deberán serlo más.

La peatonalización y deterioro, en cuanto patrimonio histórico de un puñado de calles porteñas, de ninguna manera solucionarán el problema de fondo como lo es el caos vehicular que colapsa diariamente la ciudad de Buenos Aires. Es ostensible la vacancia de políticas integrales que cuanto menos recuperen el sano dialogo entre los distritos porteño, bonaerense y Nacional. La extensión de los subtes porteños, la exigencia para que los trenes y colectivos garanticen condiciones de usabilidad e inversión de grandes sitios de aparcamiento son parte de un mismo todo.

Mi extinta abuela que me enseñara mis primeros pasos sobre lecto-escritura solía decirme cuando producto de mi inexperiencia cometía irresponsabilidades: “esto te pasa por no estudiar…cabeza de adoquín”

Calle Peru. Frente a la Legislatura Porteña
Calle Peru. Frente a la Legislatura Porteña

* Director Revista Alerta Militante

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