EL ESCANDALO DEL PARQUE DE LA CIUDAD

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En Avenida Cruz y Escalada se levanta el imponente un parque recreativo no cubierto (ex Interama). Se trata de aquel monstruo diseñado en los últimos meses de la última dictadura militar para maravillar a América toda. Símbolo de la decadencia argentina, esta fastuosa obra arquitectónica y de ingeniería electrónica en materia de diversión, hoy se encuentra a  la deriva. Años de olvido, desde la torre más alta del país se divisa el esplendor de los barrios del norte y el ocaso del sur, los clubes privados de dichosos bañeros de la Costanera norte y el riachuelo contaminado de todos. Allí están las 5 zonas o sectores de recreación de los cuales la mitad están habilitados, únicamente, como paseos familiares. Hacia fines de julio, el periodista de América TV, Facundo Pastor (foto), realizó un exhaustivo informe de situación y por el que fue amenazado y golpeado por las patotas del sindicato que opera en el parque.

Pastor ha realizado incontables investigaciones, a pesar de contar con solo 29 primaveras. Desde los tiempo

s en que secundaba a Miguel Bonasso escribiendo “Don Alfredo” a ser uno de los pocos periodistas que pudo ver el cuerpo del difunto empresario postal, Alfredo Yabrán, cuando aun estaba caliente. Pastor relata sus vivencias en el ex parque Interama fundado en 1982 bajo la última dictadura militar. Luego de solidarizarnos con el hombre de prensa, Pastor relata una investigación que le demandó más de tres meses. “Pudimos demostrar, gracias al video filmado en forma oculta –una conocida cámara oculta- una especie de auditoria interna de un lugar abandonado y que no se utiliza absolutamente para nada. Sin embargo, a nosotros, los porteños, nos cuesta casi más de 10 millones de pesos mensuales.”

El periodista contextualiza su informe pero se sorprende con lo que el equipo de producción fue encontrando a medida que avanzaba el mismo: “Nos enteramos que la persona que manejaba el parque, Marcelo Morales, un puntero político del barrio de Villa Lugano, manejaba el parque como si fuese su propia casa. Entre las cosas que hacía, alquilaba el parque para realizar filmaciones.” Para el lector desprevenido, se recuerda que, durante la gestión de Jorge Telerman se reguló mediante una normativa que, expresamente, prohibía el alquiler de espacios públicos con fines privados, excepto por fines periodísticos –en los cuales no es necesario solicitar ningún tipo de autorización-. O sea, no se prohibía filmar dentro de espacios públicos, siempre y cuando existiese una autorización al respecto, pero jamás lucrar con ello. Esto se conoció como “Buenos Aires Set” Este puntero político, lo que hacía era saltear todos los controles y generar una importante fuente de ingresos personal que iban de los 5.000 a los 10.000 pesos por filmación o sesión fotográfica. Algo similar, recientemente, se descubrió en el jardín Botánico, en donde se “prestaban” los asientos del mismo para cumplir con las necesidades del requirente.

A lo largo de la investigación, el periodista Pastor se acercó a las oficinas del puntero político a mostrarle la filmación. Allí se encontró con las patotas de Morales quienes rompieron el móvil del canal e intentaron cercar al periodista y a sus colaboradores. Pastor tuvo que huir y radicar la denuncia respectiva.

Otro escándalo se había producido y la televisión lo mostraba cruelmente. ¿Alguna respuesta existió por parte del gobierno de la ciudad? Aún los teléfonos del periodista no han sonado y aguardan desilusionados.

Parque de la Ciudad

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