DESALOJOS, INCOMPATIBILIDADES E INUNDACIONES en la Reina del Plata

Mauricio Macri, Jefe de Gobierno de la Ciudad

Desalojo

Como un eco del pasado militar en Argentina (cuyos dos vértices de políticas sociales consistieron en el desmantelamiento de los cuadros políticos y la expulsión violenta de los habitantes de las villas miserias), el gobierno porteño desalojó a los cartoneros ubicados en las vías del Ferrocarril Mitre (en Barrancas de Belgrano) con violencia policial y sin orden judicial. Las personas que estaban durmiendo allí reclamaban por la reincorporación del “Tren Blanco” de TBA que les permitía regresar al conurbano con las materias recolectados durante el día.
Mauricio Macri conservando el discurso ambivalente de cada una de las medidas que toma, primero afirmó que había una orden judicial y luego se rectificó admitiendo la decisión gubernamental del desalojo. Recordemos que, cuando cesanteó a 2400 trabajadores de la Ciudad, primero los descalificó como “ñoquis” y posteriormente no pudo realizar la lista de despedidos porque “es difícil ubicar a los 2400”. Vale recordar que la decisión arbitraria se realizó en el marco de “limpieza” del espacio público, con el aval de los vecinos y el silencio de los medios de comunicación. Incluso Clarín, en su edición del 31 de enero de 2008 mostró en la tapa una foto del asentamiento precario que habían construido los cartoneros allí en Belgrano. Posteriormente la denuncia de los vecinos aledaños configuró la excusa perfecta para el desmantelamiento (con robo y violación de posesiones incluido).
Apenas un día después consiguió el desbaratamiento de un hogar de San Telmo ocupado por familias pobres a través de una indemnización que funcional a los emprendimientos comerciales de Julio Comparada (presidente de Independiente) socio accionario del inmueble en cuestión.

Incompatibilidad

Unos días después de la polémica decisión, Macri recibió otros dos duros golpes que se suman a la ola de denuncias por la precariedad de su estilo de gestión y la ausencia de planes concretos para la Ciudad. Primero, la re-asunción como presidente de Boca hasta las futuras elecciones produjeron zozobra y pedidos de renuncia por parte de la oposición. Según juristas y abogados constitucionalistas existe incompatibilidad de funciones debido al carácter privado del club y sus tareas como funcionario público. Una constante en el comportamiento evasivo del jefe de gobierno consiste en “echar culpas” sobre sus adversarios y no asumir coherentemente la responsabilidad de su cargo.

Inundaciones

Como si fuera poco, esos mismos días la Ciudad se vio colapsada por las tormentas y diversos barrios sufrieron enormes pérdidas a causa de las inundaciones. Tema indispensable en cualquier agenda de cualquier gobierno de la Ciudad, las inundaciones constituyen uno de los mayores problemas en el panorama político porteño. En el año 2003, el ex jefe de gobierno porteño Aníbal Ibarra solicitó un préstamo al Banco Mundial para la construcción de un sistema hidráulico por 200 millones de dólares. El gobierno de Jorge Telerman no sostuvo el plan hidráulico, tan sólo se dedicó a “limpiar los sumideros”, como le gusta repetir al entonces encargado de Obras Públicas, Juan Pablo Schiavi. Esa limpieza se realiza comúnmente por Emergencias y consiste en aliviar las bocas de salidas cuando hay alerta temporal.
La idea de Macri, más allá de culpar a las gestiones anteriores, es llevar adelante un nuevo proyecto contra las inundaciones que costará 500 millones de pesos (de los cuales 98 millones serán aportados por el Banco Mundial) y contará con la participación de la empresa italiana Ghella, de la cual uno de sus socios es Ángelo Calcaterra, primo de Macri y dueño de la constructora IECSA.

* Estudiante Ciencias de la Comunicación (UBA Sociales)
Redacción Alerta Militante

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