MURGUITAS DEL SUR

Según la mitología griega, Momo era «hijo el de la noche». En él se personifican las burlas, la ironía, el sarcasmo y la locura y, por sus constantes críticas, Momo fue exiliado del Olimpo. De todas maneras no todo fue escarnio para esta deidad griega ya que en diferentes partes del mundo se le rinde homenaje durante las calurosas noches del mes de febrero. Quizás su legado más trascendental es la utilización de «la burla sincera e inteligente» a quienes detentan el poder. En ese sentido, no fueron pocos los murgueros que por su compromiso con las causas populares fueron blancos de sanciones, represión y prohibición en diferentes momentos históricos en nuestro país.

En el barrio de San Telmo, al igual que en tantos otros del resto del país, las murgas se fueron construyendo a pulmón. Los murgueros, a partir de la vuelta de la democracia, se fueron reuniendo con la ilusión de recrear el carnaval de cuando ellos eran niños. Donde los vecinos compartían la diversión en las calles del barrio durante las noches de febrero; donde grandes y chicos se apropiaban de los espacios, que les son propios, aunque muchas veces no los sientan como tal. Las experiencias vividas y contadas a este medio por «Los Verdes de Montserrat» y «Los Caprichosos de San Telmo», demuestran que hacen de la murga una herramienta cultural para la transformación y la inclusión social. Miguel Ávila y Héctor Roterio saben distinguir claramente desde qué lugar trabajar para lograr los cambios que consideran necesarios, en la realidad del barrio y la ciudad, al menos los que están a su alcance. 

El «Pelado» Ávila, Director de «Los Verdes de Monserrat»: «utilizar la murga como un medio de transformación, participación e inclusión social»
El «Pelado» Ávila, Director de «Los Verdes de Monserrat»: «utilizar la murga como un medio de transformación, participación e inclusión social»

En el caso de «Los verdes de Montserrat», es una murga que surge desde el sindicato de trabajadores estatales (ATE). Su objetivo fundacional era relatar el presente y la historia de los trabajadores argentinos con los tiempos típicos de la murga. Tuvieron su primera participación pública el 24 de marzo de 1996, cuando se conmemoraron 20 años del último golpe de Estado. Como dice Miguel «el Pelado» Ávila (Director de «los Verdes»), «desde el principio nos pusimos de ese lado de la historia. Acompañamos las marchas y todos los movimientos para defender el Estado ante el avance privatizador». Una vez que se fueron consolidando en su interior, la murga «Los verdes…» intentaron expandirse a otros barrios. Pero el proceso fue inverso al que se propusieron. Fueron los vecinos quienes pugnaron por participar de la murga y, de hecho, se la apropiaron, al mismo tiempo que comenzaron a usar el sindicato y la murga como espacio de encuentro.

En la actualidad «Los verdes…» tienen una organización «movimientista» pero están tramitando la conformación de una Asociación Civil. Esto les permitiría hacer hincapié en los distintos proyectos y trabajos que, entienden, se deben desarrollar con los niños y jóvenes del barrio. Es decir, utilizar la murga como un medio de transformación, participación e inclusión social. Para ello, el grupo también lleva a cabo otras actividades culturales a través de talleres brindados en centros y cooperativas en distintos puntos del país. Esto les permite mantener contacto e intercambio de experiencias con otros murgueros, principalmente de las provincias del norte, como Salta, Jujuy y Tucumán.

Miguel y sus compañeros viven situaciones especiales en la cotidianeidad de las actividades barriales que les aporta letra para sus «críticas» cantadas. «Nos ven como una murga piquetera»; probablemente el motivo es que «los verdes» se caracterizan por las letras de sus canciones de alto contenido conceptual relacionado con valores y reivindicaciones de las luchas de Organismos de Derechos Humanos. «Tomamos otros elementos culturales y no solo aquellos que conforman lo tradicional en la murga porteña. Se incluyen ritmos de cumbia, rock, entre otros; nosotros creemos que la murga es un espacio político, porque es un lugar donde las personas deciden. Como creemos que la política es todo, hay que saber diferenciar qué es lo bueno y malo» agrega el Pelado de «los Verdes».

En los últimos años, las murgas han empezado a actuar no solo durante la época de carnaval, sino tambien durante todo el año en las distintas actividades culturales que tienen lugar en sus barrios.

Se calcula que existen, al menos, 100 murgas que durante todos los fines de semana de febrero y el primero de marzo se presentan en más de 40 corsos alrededor de toda la Capital Federal. La murga se transformó en un espacio de participación popular amplia que permite a quienes quieran formar parte de ellas puedan elegir donde hacerlo, sin importar la cuestión territorial.

Héctor «Pichi» Roterio, lider de los «Caprichosos de San Telmo», reconoce que aún perduran «ciertas rivalidades o enfrentamientos entre los integrantes de las murgas de los barrios», esta situación tiene que ver generalmente con la relación de las murgas y el fútbol. Deja en claro que esta situación le hace mal a las murgas. De todas formas «por una cuestión de seguridad e integridad física y porque aún quedan resabios de los enfrentamiento de las ligas de futbol de la B, entre Nueva Chicago y San Telmo, no vamos a Mataderos. Pero la murga de allá sí viene para este lado y no tienen problemas», cuenta Pichi y concluye; «lo que sí tienen en común el fútbol y la murga es su función social. El poder rescatar a los pibes de la calle»

Los colores que identifican a la murga de San Telmo son el rojo, blanco, amarillo y azul. Fueron votados en una asamblea y se evitó de esta manera hacer algún tipo de referencia con los clubes de fútbol.

 

Héctor «Pichi» Roteiro, Director de «Los Caprichosos de San Telmo»: «...lo que sí tienen en común el fútbol y la murga es su función social»
Héctor «Pichi» Roteiro, Director de «Los Caprichosos de San Telmo»: «…lo que sí tienen en común el fútbol y la murga es su función social»"

El director de «Los Caprichosos» afirma que desembarcó en esta actividad artística con el apoyo y colaboración de su familia, casi inconscientemente en el año1997. Por otra parte Héctor Roterio participa de la «Asamblea de San Telmo» a la que representó como candidato a Diputado en las últimas elecciones nacionales.De todos modos deja en claro que la murga es «independiente y además su interior hay personas de distintas corrientes ideológicas. Nuestra «política» siempre fue no mezclar la murga con la política. Hay un hecho puntual: los pibes le escapan, no quieren saber nada. Política es mala palabra en su entorno».

A lo largo de los años se fueron imponiendo premisas para quienes quisieran participar del Centro Murga «Los Caprichosos de San Telmo»; en los inicios preponderó un «no rotundo a las drogas, al alcohol y a la violencia». En los últimos años se sumó una consigna aún mas tajante: «el que no trabaja o no estudia no puede entrar al grupo». El director confiesa que si bien «puede sonar un poco discriminatorio, porque si tenés algunos de estos problemas, no sólo no te acepto, sino que te termino aislando; en realidad no puedo solucionar eso, porque no tengo los elementos. Soy un tachero que le dedico un par de horas a la semana a esta actividad.

Nuestra idea es transformar esta sociedad en una más justa. Pero yo no lo puedo solucionar la vida individualmente a nadie. Esto es una murga, no es un partido político ni nada por el estilo»

Desde aquellos primeros encuentros la gente ha ido cambiando. Hoy son 60 personas estables y en épocas del carnaval se suman otras tantas hasta llegar a un número cercano a 150 murgueros. Como todas las murgas tienen su canción de entrada con la cual se identifican en los distintos escenarios; la canción de crítica y la retirada para cada carnaval.

Es una murga netamente porteña, donde solo se utilizan bombos, platillos y silbatos que son los instrumentos de las murgas tradicionales. Estas experiencias demuestran que el cambio y la transformación social son tareas nada sencillas, pero tampoco se las debe pensar como actividades inabordables. Es posible acompañar la lucha con alegría, colores brillantes y mucha música.

RESTITUCIÓN DEL FERIADO DE CARNAVAL

En junio de 1976, el por entonces presidente de facto, Jorge Rafael Videla, a través del decreto n° 21329 borró del calendario argentino el lunes y martes de carnaval. De un plumazo dejó a miles de personas sin la posibilidad de disfrutar unos días de esparcimiento y de festejos populares. En la ciudad de Buenos Aires esta tradición es restituida y reconocida por el Gobierno de la Ciudad con la sanción de la ley 1.322 hace cuatro años. Esas fechas son no laborables para la administración pública y optativa para la actividad privada. A raíz de esta situación las agrupaciones de murgas marcharon el martes 5 de febrero por el centro de la ciudad para entregar un petitorio en la Casa de Gobierno donde fueron recibidos por el Secretario de Cultura de la Nación, José Nun. En el mismo se solicita la restitución a nivel nacional de los lunes y martes de carnaval; que se declaren patrimonio cultural a todas las agrupaciones murgueras del país, respetando el género típico de cada una de las regiones; además se solicita la derogación del decreto del gobierno militar. Miguel Avila, de los “Verdes de Montserrat”, destaca lo que las agrupaciones de murga defienden: “No pedimos el día feriado como un momento solo festivo. Cuando sacaron el feriado fue una decisión ideológica. Lo derogó Videla y con esto sacó el encuentro de la gente en el espacio público. El hecho de tener 40 micrófonos en toda la ciudad para que la gente pueda hablar es algo muy importante y los políticos a eso le tienen miedo.  Nosotros queremos cuatro días de carnaval y 365 días de trabajo digno. 365 días de salud y cuatro días de carnaval. Cuatro días de carnaval y 365 de educación. La cultura le da identidad al pueblo y cuando se la tiene es muy difícil que nos opriman”. Tanto Héctor Roterio como Miguel Ávila coinciden en que la importancia de restituir los feriados de carnaval es justamente la recuperación de una tradición popular y con ella la el uso del espacio público.

* Lic. Ciencias Comunicación (UNC)
Redacción Alerta Militante

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0 Responses to MURGUITAS DEL SUR

  1. Fabiana dice:

    Hola! Soy de San Telmo y quiero averiguar para empezar murga, quiero saber los horarios y si se puede integrar gente! Agradeceria su respuesta!! gracias! Fabiana

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