"No hay que hacer de las villas asentamientos o un gueto, hay que unirlas al tejido urbano"

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Rocio Sanchez Andia
Rocío Sánchez Andía. Diputada de la Ciudad. Bloque CC.
 
¿Qué opinión te merece la gestión de Mauricio Macri en materia de políticas habitacionales?
La Coalición Cívica (CC) ha tenido la posibilidad de presidir durante los últimos dos años con Facundo Di Filipo la Comisión de la Vivienda de la Legislatura. Creemos que esta haciendo muy poco o casi nada. No hay una respuesta real a los problemas habitacionales. Hoy ha desguazado al IVC (Instituto de la Vivienda) le ha disminuido el presupuesto en un 40 % con respecto al 2009. Además registramos falta de ejecución del presupuesto destinado a la problemática habitacional. O sea hay poca plata y encima no se ejecuta. O lo que es peor se la redirecciona hacia otros fines que no sabemos cuales son. Pero de acuerdo a nuestro seguimiento no a salud, educación o desarrollo social.
 
¿Por donde se debería comenzar a revertir esta situación?
La problemática hay que abordarla desde una mirada integral. El estado debe garantizar la salud, la educación, el trabajo, la vivienda, etc. En cuanto la vivienda nosotros pretendemos que el IVC vuelva a tener las facultades originales y el presupuesto que merece el drama habitacional de la ciudad. Por otra parte la clase media cada vez tiene más complicaciones para alquilar, renovar o comprar una vivienda. Tenés que tener una política de emergencia que si bien es necesaria debe ser más eficaz. De nada sirve un subsidio de $700 de Desarrollo Social o una promesa de un crédito que nunca le van a dar.
 
El sostenido incremento en el valor de las propiedades, estimula a los propietarios de inmuebles otrora ociosos a intentar reclamar por propiedades abandonadas. De esta forma transitamos un proceso de mayor celeridad de la Justicia en cuanto a los desalojos.
Tenés muchas residencias particulares que están judicializadas y también edificios que pertenecen al Gobierno de la ciudad. En cuanto a esto último nosotros solicitamos en principio con un artículo de la ley de emergencia habitacional (en la actualidad vetado por el Jefe de Gobierno) que se suspendan los desalojos para resolver la situación de las familias.
 
¿El programa de los “hoteles” del Gobierno porteño es una solución a la emergencia?
A las familias que ocupan casas de privados se les ofrece un subsidio para pagar un “hotel”. Esa ayuda económica se acaba y las familias van a parar a la calle o a un asentamiento. La atención inmediata que propone la ciudad es precaria y superficial. Además una familia no puede vivir seis años en un hotel.
 
Sin posibilidad al acceso de una vivienda digna, muchas familias no les quedo otra solución que instalarse en sitios públicos.
La respuesta de la ciudad fue la UCEP (Unidad de Control de espacio Público) La solución que se les da hoy son los paradores que no tienen contención. Es casi un depósito de personas en donde no se contemplan las diferencias entre los internados. Hay personas con adicciones que ni siquiera son tratados. El gobierno de la ciudad tiene las posibilidades de derivar a estas personas a los lugares de atención de salud que estas personas necesitan y no le da respuesta. Los dejan ahí un rato y hasta veces los hecha porque son violentos. La respuesta debe ser integral. Lo que decimos no es descabellado. Hay centros de salud de atención primaria, con profesionales que pueden hacer un seguimiento con contención psicológica.
 
Una política habitacional de manual indica la necesidad de generar créditos hipotecarios baratos para compra de viviendas. Los créditos blandos dirigidos a los inquilinos anunciados por las autoridades nacionales en el 2006, nunca se concretaron.
Los requisitos para acceder a un crédito son cada vez más restrictivos. Entonces no solo no podés acceder a comprar una vivienda sino que se reduce el espacio en donde vivís. De un departamento de tres pasas a un dos ambientes, los hijos viven con sus familias hasta los treinta años, porque para irse tienen que tener un trabajo que te de una capacidad de ahorro suficiente para cumplir con los requisitos del mercado inmobiliario. Entre ellos la necesidad de garantías. Nosotros tenemos un proyecto de vivienda social encarado para jóvenes. Se trata de viviendas sociales encaradas para la clase media por medio de una línea de crédito con el Banco de la Ciudad. Actualmente para acceder a este crédito las familias tipo tienen que tener un salario de $7000 y además exigen que sean dos profesionales reconocidos.
 
La actual gestión del GCABA le ha quitado competencias al IVC, destinándolos a . Corporación del Sur y UGIS (Unidad de Gestión e Intervención Social)
Son políticas de desintegración en cuanto ejecución y control del estado. Descentralizaron con la justificación de una supuesta eficiencia que no es tal. Descentralizar para urbanizar una villa del sur de la ciudad “tirando un caño comunitario”, para nosotros eso no es urbanización. Si lo es el mejoramiento o la construcción de una casa digna, teniendo todos los servicios dentro de la misma; porque yo los tengo, porque el Jefe de Gobierno los tiene, porque el presidente del IVC y porque vos seguramente los tenés. No hay que hacer de las villas asentamientos o un gueto, hay que unirlas al tejido urbano. Con las obras que han realizado a la fecha la corporación del sur demostró que no piensan la problemática habitacional de forma integral.
 
Rocío Sánchez Andía pertenece a la agrupación Jóvenes por la Igualdad (www.jxi.com.ar), fue propuesta y electa legisladora por el Acuerdo Cívico y Social que lidera Elisa Carrio. Rocío (30) nació en la provincia de Córdoba, es estudiante de la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y su primera experiencia militante comenzó en una parroquia del barrio de Palermo, cerca de Plaza Las Heras. Al mismo tiempo que oficiaba de catequista desde los 18 hasta los 26, participó de un programa de educación no formal del gobierno porteño y de la murga “Los guardianes de Mugica” en la villa 31. Con tan solo 30 años es la diputada mas joven de la legislatura porteña.
 
 
 
“Para mis amigos que yo sea diputada a esta edad no los sorprende, porque mi perfil lo conocen desde hace mucho tiempo”
 
¿Cuándo empezaste a participar en política?
Mis padres no militan en política, pero si estos temas eran parte de la charla familiar. De hecho me incentivaban para que participe. En el colegio secundario (Manuel Begrano) tuve la suerte de tener profesores muy comprometidos que generaban debates “superinteresantes”. Pero no milité en ninguno de los espacios de participación política como el Centro de estudiantes. A los 18 años comencé la carrera de comunicación social que todavía estoy cursando, al mismo tiempo que empecé a militar…participar como me gusta decir…en una comunidad parroquial cerca de mi casa (Nuestra Señora de Loreto). Desde esos dos lugares me interesé por lo que considero como un trabajo más social. La facultad me dio la posibilidad de encarar proyectos desde diferentes lugares como en la villa 31 en donde fui conociendo compañeros con los cuales compartíamos estas primeras experiencias.
 
¿Participaste de alguna agrupación estudiantil en la UBA?
Hice el camino al revés. En el año 2002 entro a militar en el partido en Jóvenes por la Igualdad (JXI) una agrupación del partido ARI. Al año siguiente con un compañero que también estudiaba en sociales, decidimos militar en la facultad. Intentábamos generar debates externos a la facultad, que a veces queda muy encapsulada. Finalmente me decidí por la participación partidaria, porque creo que hoy la herramienta de transformación es el “partido político”. Tenés una propuesta programática.
 
Entre todas las opciones para ingresar al mundo de la política te decidiste por el proyecto que encabeza públicamente Elisa Carrio.
Venía de un panorama de los 90 de Menem (Carlos). Mi primera participación política activas si querés fueron las marchas como estudiante secundario por la “Ley de Educación del menemismo”. En ese tiempo convivía con al ilusión de mis padres en el proyecto de la Alianza en el años 1999 (Fernando de la Rúa-Chacho Alvarez) que fueran las primeras elecciones donde voté.
 
¿A quién votaste?
Voté a la Alianza. En un acto de campaña la escuché a Carrio y quedé impactada. Lilita es una mujer que no se calla nada. En ese sentido no solo me propuse identificarme con ella sino que quería militar en esa causa. En el año 2001 cuando Bravo (Alfredo) fue candidato a senador iba a los actos sola hasta que ingresé en el 2002 al partido.
 
Esta actividad es claramente absorbente. Te cambió algo en tu vida cotidiana.
Tengo una historia familiar muy particular. Viajé durante mucho tiempo por el interior de nuestro país por el trabajo de mi papá que es médico. Tengo algunos amigos de la infancia, de la escuela primaria y del secundario también. La verdad tiene que ver mucho con la personalidad de cada uno. Para mis amigos que yo sea diputada a esta edad no los sorprende, porque mi perfil lo conocen desde hace mucho tiempo. De la misma manera que yo conozco sus perfiles más académicos o de oficio, que yo me vuelque a la militancia política era algo que se veía venir…Hace cuatro años que estoy abocada a lo que es la militancia partidaria. Comencé a trabajar en lo que es la función pública con Facundo Di Filipo (legislador ARI-MC) Compartí como parte de su equipo en lo que fue Juicio político (destitución del ex Jefe de Gobierno y actual diputado porteño, Aníbal Ibarra) Luego trabajé como asesora en el Bloque de Diputados Nacionales del ARI primero con Lilita y luego con Adrián Pérez (Responsable Coalición Cívica de la Ciudad de Buenos Aires) En ese momento me hago responsable económica o formo parte del equipo de financiamiento del partido. Con lo cual desde hace tiempo le dedico 24 hs a la política, con vocación pero también con pasión.
 
Sentiste alguna vez ganas de dejar la política…
Risas…Fui responsable económica en dos campañas y no recibimos dinero de empresas. Bueno no dejar la política pero si entendí que este camino iba a ser duro y por suerte creo que va ser divertido.

 

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